Born to run — Bruce Springsteen

Sin duda es un libro para los seguidores del ídolo de New Jersey “the boss”, yo que es un artista que me gustaba mucho más antes que ahora, es decir no apasiona, es interesante en cuanto nos describe su infancia, su abuelo “el hombre de la radio”, padres humildes, dejaron estudios a los 16 años, las vivencias en la iglesia Santa Rosa de Lima, que decir de las amistades italianas e irlandesas en su vecindario y todo ello dando joyas del rock en inspiración de su madre y hermanas, donde me regaló mi primera guitarra eléctrica, (su madre) me animó en mi música y elogió mis primeras composiciones. Era una madre, y eso es lo que necesitaba cuando todo mi mundo parecía a punto de estallar. Qué decir de ver a Elvis Presley y The Beatles con el sonido diferente y el pelo.

Gracias al trabajo de cortador de césped en casa de su tía Dora pudo permitirse la primera guitarra acústica marrón de $18 y era “Dios”. El siguiente paso era una eléctrica y empezar a formar un grupo. (Los Castiles). Qué decir del intento de escaqueo del servicio militar y ese amor a la música. También malos momentos hasta productor John Landau. Con «Born to Run» sonando en las emisoras de FM (la habíamos entregado asumiendo que el álbum no tardaría en llegar, ¡un flagrante error!), volvimos nuevamente al estudio. Tras unas cuantas sesiones fallidas en los 914, vimos que no lográbamos tirar adelante el disco. El problema más evidente era que aquella mierda no funcionaba. Los pedales del piano, el equipo de grabación y varias cosas más se estropeaban regularmente. Intentábamos grabar «Jungleland» —había sido una pieza clave en nuestro repertorio en vivo y la banda la tenía bien pillada—, pero con aquellos fallos técnicos era imposible construir el ambiente propicio para sacar nada adelante. Algo iba mal. Tras una serie de sesiones fallidas, seguíamos en el punto de partida; mi «obra maestra», mi última oportunidad, no iba a ninguna parte. Estábamos atrapados. Necesitábamos ayuda. 1975 fue sin duda el despegue.

Cuando no estaba en la carretera, mi vida era un rompecabezas. Sin la inyección de adrenalina de los conciertos me sentía muy descolocado, y fuese lo que fuese lo que me reconcomía se manifestaba y me interpelaba. En el estudio y en las giras yo era un imparable equipo de demolición formado por una sola persona. Fuera del estudio y de los conciertos… no era así. Al final tuve que reconocer el hecho de que cuando descansaba no estaba a gusto, y para estar a gusto no podía descansar. Los conciertos me centraban y me calmaban, pero no podían resolver mis problemas. No tenía familia, ni hogar, ni una vida de verdad. No es nada nuevo; muchos intérpretes te dirán lo mismo. Es una enfermedad común, una suerte de carácter que abunda en mi profesión. Somos viajeros, «corredores», no «comodones».
El éxito llegó con “born in the USA” y se incorporó Patty Scialfa, su mujer. Con la incorporación de Patti quería lograr dos cosas: una, mejorar nuestra musicalidad; y dos, que mi banda reflejase a un público que estaba evolucionando, un público que era cada vez más adulto y cuyas vidas eran las de hombres y mujeres. Era un camino complicado pues, al fin y al cabo, gran parte de la música rock sigue teniendo un valor de entretenimiento escapista. Es una casa de sueños, de ilusiones y fantasías, de juego de rol y de transferencia entre artista y público. En mi trabajo, sirves a las órdenes de la imaginación de tu público. Se trata de un lugar muy personal. Una vez que has dejado ahí tus huellas, traicionar esa imaginación puede acarrear graves consecuencias (desilusión, o peor aún… ¡pérdida de ventas de discos y de entradas!). Pero en 1984 quise tener, en mi escenario, ese mundo de hombres y mujeres; y esperaba que mi público también lo quisiera.
Nos adentra en las giras, en su amor por Patti, quien es su baluarte, que decir de sus hijos, lo más importante y las conversaciones con su padre cuando van de pesca a México de manera especial, después de las giras de Amnistía Internacional se decide a juntar a la E Street Band, viendo un concierto de Joni Mitchell, Van Morrison quien es su ídolo, y yo diría de quién no.

Sin duda nos habla de su mejor concierto en Nueva Orleans con la Session Band, por cierto el disco en directo de Dublín me parece buenísimo, nos hablará de la muerte de sus amigos como el gran Clarence y esto le hace ser como un tren cargado de nitroglicerina donde la depresión acecha y solo puede entenderle su mujer Patti. Qué decir de las molestias en su mano que no le permitía tocar la guitarra en una operación complicada que salió bien.

The boss, escribe personalmente este libro, la verdad es que el libro esta bien pero podria haber profundizado mas en aspectos que a los seguidores le interesan, ya que pasa muy por encima de muchos de ellos. En este libro Bruce relata toda una sucesión de hechos y claves para conocer como se forjo a si mismo,que caminos fue tomando para llegar hasta donde esta hoy en dia y como nacieron algunos de sus albumes de mayor exito. Además se acompaña de un álbum de fotos personales.
En definitiva buen libro para conocer un poco mas a the boss pero que se quedan algunas lagunas que me hubiera gustado que profundizará en mayor profundidad.

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2 pensamientos en “Born to run — Bruce Springsteen

  1. “Drive all night”, “Philadelphia”, Tesoros en la memoria (y muchas más). Gracias por esta entrada. Saludos compañero

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