El diario de Rywka Lipszyc

Este breve diario de una chica de 14 años del ghetto de Lodz (Polonia) fue encontrado por una doctora del ejército rojo y es interesante en cuanto a que el diario repentinamente deja de tener entradas y que paso con Rywka.
El diario fue publicado en 2014 en San Francisco y nadie espere leer grandes horrores del holocausto, eso sí los sentimientos brotan en cada palabra y ese es sin duda el gran logro. Me parece interesante en tanto visión de una niña donde muchas de las velas fueron apagadas en pos de una única verdad, la estupidez humana.

El dolor esta en todas sus páginas…
Esta mañana he recordado que Abramek y Tamarcia han sido deportados y que mamá ha muerto… Me he sentido tristísima, abrumada por el dolor. Y he pensado: aunque pienso mucho en ellos, me río y estoy alegre. También pienso en otras cosas, pero siempre siento un gran remordimiento por hacer una cosa en lugar de la otra.

¡Querida Surcia!:
A veces creo que la vida es una carretera oscura. En esa carretera, entre las espinas, hay otras flores más delicadas. Esas flores no tienen vida, sufren a causa de las espinas. A veces las espinas tienen celos de la belleza de las flores y les causan más dolor. Las flores se convierten en espinas o bien sufren en silencio y caminan a través de las espinas. No siempre lo consiguen, pero si perseveran sale algo bueno de ello. Creo que ocurre pocas veces, pero en mi opinión cada judío auténtico que persigue una meta sufre y guarda silencio. Además, creo que la vida es bella y difícil, y que uno tiene que saber vivir. Envidio a la gente que ha sufrido mucho y ha tenido una vida difícil, y sin embargo ha ganado la batalla de la vida. ¿Sabes, Surcia?, esas personas (cuando leo u oigo hablar sobre ellas) me animan. Luego caigo en la cuenta de que no soy ni la única ni la primera que piensa eso, que puedo tener esperanza. Pero no quiero escribir sobre mí.
Verás, cuando estoy muy disgustada admiro la vida.

Tanto dolor hace que se invoque a otros seres.
Oh, tengo un hambre canina…
Estoy triste…
Oh, lágrimas, mojad mis ojos…
Que me sienta mejor…
Que llore por la noche…
Y… que diga: ¡adelante!
Está tan lejos…
¿Cuánto camino queda por recorrer?
Bueno, hasta lo que duerme silenciosamente en el fondo de mi alma.
Quiero levantarme de un salto y… ¡correr hacia el único Dios!
Oh, Señor, ayúdame a levantarme.
¡No puedo hacerlo sola…!
No dejes que parpadee ante las penalidades.
¡Y ponme de nuevo en pie…!
¡Dios mío! Siento tanta añoranza…
Y no sé qué hacer.
Me siento sofocantemente humilde ante Tu majestad.
¡Quiero ser pura…! ¡Disminuir mis defectos…!
¡Dios, mío! ¡Estoy llena de nostalgia! ¡Mi adorado Dios!
Anhelo… algo mejor…
Y las heridas de mi corazón todavía me duelen.
Algo está sollozando… y huyendo hacia Ti, ¡el Único!
¡Dios mío!
Mi adorado Dios, creo que Tú me ayudarás…

Su válvula de escape era escribir el diario así como coser y el aliento de una vida mejor que no llegó.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s