Bestiario Medieval — Anónimo ( mediados siglo V). / Medieval Bestiary by Anonymous (middle century V)

Este libro es una maravilla en cuando al saber humano y elementos mitológicos mezclados con albores de la zoología a todo ello las laminas finales del bestiario de Oxford con sus láminas coloridas simplemente una maravilla de libro y donde se conoce a nuestros ancestros un poquito.

Un bestiario es «una obra seudocientífica moralizante sobre animales, existentes y fabulosos», supone un loable esfuerzo de síntesis, lamentablemente baldío. Me apresuro a decir que no tengo mejor definición que ofrecer a cambio; pero «seudocientífica» supone un juicio de valor escudado en el concepto moderno de ciencia; «moralizante» sólo define a determinados bestiarios —no, por ejemplo, al denominado «de Cambrai», cuyos animales no van seguidos de moralización alguna, ni al bestiario amoroso de Richard de Fournival.
Bestiario, constituye un vastísimo campo, prácticamente sin desbrozar, al menos desde el punto de vista que aquí interesa. En 1924, Langlois ironiza (I, 366-367) sobre los estudios de tipo académico consistentes en recopilar, de una serie de documentos sobre la «historia de la civilización» en la Edad Media, todo lo relativo a un tema determinado; tales trabajos proliferaron en Alemania y Estados Unidos. De la lista bibliográfica que Langlois da a continuación, sólo tres títulos se ocupan de animales y aves. Los grandes manuales bibliográficos especializados en literatura francesa medieval no indican ningún estudio relevante hasta la fecha. Ignoro los motivos de este abandono.

Existe un animal llamado elefante, que carece de deseo de copular.
Dicen las gentes que los griegos lo llaman «elefante» debido a su tamaño, pues sugiere la forma de una montaña; y en griego montaña se dice eliphio. En las Indias, sin embargo, se le conoce por el nombre de barrus a causa de su voz; de ahí que la voz se diga de «barítono» y los colmillos de marfil (ebur). Su nariz se llama proboscis (= para los matorrales), pues con ella se lleva a la boca las hojas que come, y parece una serpiente.
Los dos animales más opuestos y que más rivalizan entre sí son el dragón y el elefante, que se odian extraordinariamente uno a otro, más que ninguna otra bestia en el mundo, y mantienen guerra perpetua.
El dragón desea la muerte del elefante, porque la sangre de éste, que es fría, apaga el enorme calor y ardor del veneno del dragón, cuando la bebe. Así, el dragón se coloca al acecho en los caminos por donde sabe que pasan los elefantes, y enrosca su cola al muslo del elefante, y lo oprime con tal fuerza que lo hace caer a tierra…

Existe un cuadrúpedo semejante al león, de hocico más largo y más curvado. Se encuentra en la India, y lo llaman tigre; se dice que guarda a sus crías en una bola de cristal hueca. Cuando descubre que han robado a su cachorro, se precipita tras las huellas del ladrón a la velocidad del viento, y lo alcanza, por grande que sea la distancia que los separa. Entonces, el ladrón entrega al tigre su cachorro dentro de la bola de vidrio, y el cuidadoso animal teme romperla y herir al cachorro. Se lo lleva de regreso a su guarida, haciendo rodar la esfera de cristal delante de sí.
Tigris, el tigre, toma su nombre de su veloz carrera; pues los persas, medos y griegos solían llamar a la flecha «tygris».
Este animal puede distinguirse por sus numerosas manchas, por su valor y por su rapidez extraordinaria. Y de él toma su nombre el Tigris, por ser el más veloz de los ríos.

El delfín es un gran pez marino al que atrae la voz humana. Es la criatura más rápida que existe en el mar, pues lo cruza de una orilla a otra, como si volase. Pero no viaja fácilmente solo, sino que varios lo hacen juntos. Merced a ellos se percatan los navegantes de que se acerca una tempestad, cuando ven escapar a los delfines por el mar, y tropezar mientras huyen, como si el rayo los persiguiese. Y sabed que los delfines paren hijos en vez de poner huevos, y los llevan en su vientre diez meses, criándolos y alimentándolos con su leche. Y cuando sus hijos son muy jóvenes, los cobijan en la garganta, para protegerlos mejor. Viven treinta años, a decir de las gentes que lo han comprobado cortándoles la cola. Y su boca no está donde la tienen los demás peces, sino que se encuentra junto al vientre. Solamente el delfín mueve la lengua, contra lo que es propio de animales acuáticos, de los que ninguno lo hace. Y no puede tomar aire mientras está bajo el agua; ha de subir a respirar. Su voz es semejante a la de un hombre que llora…

El águila es la reina de las aves, como lo muestra este hermoso ejemplo. En el texto latino, la llamamos clarividente, pues mira al sol cuando más luce éste, contemplándolo directamente sin guiñar los ojos. Desde lo alto, ve perfectamente cómo nadan los peces en el fondo del mar; se precipita volando desde el cielo, atrapa al pez en movimiento, se lo lleva a la orilla y hace de él lo que le place. Y cuando sus polluelos están en el nido, siendo aún muy pequeños, los toma entre sus garras, los lleva rápidamente ante el sol, cuando más brilla, y los obliga a contemplarlo; el águila observa cuál de sus polluelos mira más directamente al sol, y considera a ése de su linaje, quedándoselo, pues es muy prudente; pero al pájaro que no es capaz de contemplar los rayos le hace un gran ultraje, pues no lo considera de su casta: se desentiende de él y renuncia a alimentarlo. Esto tiene una profunda significación. Y más aún nos dice el Physiologus del águila: cuando envejece, se vuelve torpe y le falla la vista; entonces remonta a lo alto del cielo, se incendia al calor del sol.

El camaleón es una bestia que nace en Asia, y allí abunda. Su cabeza es parecida a la del lagarto, pero tiene las patas rectas y largas, y las garras duras y afiladas, y la cola grande y enroscada. Camina tan despacio como una tortuga, y tiene la piel dura, como de cocodrilo; tiene los ojos feroces, muy hundidos en la cabeza, y no los mueve en una y otra dirección: por eso no ve de costado, sino que mira derecho delante de él. Y su naturaleza es tremendamente prodigiosa, pues no come ni bebe cosa alguna, sino que vive únicamente del aire que aspira. Y su color es tan cambiante que, en cuanto toca alguna cosa, toma el color de ésta y se vuelve del mismo tono, menos si es rojo o blanco, pues son dos colores que no puede imitar. Y sabed que en su cuerpo no hay carne ni sangre, salvo en el corazón, donde hay un poco. En invierno permanece escondido, y en verano, cuando sale, lo mata un pájaro llamado corax [cuervo]; pero si este pájaro come de él, está condenado a morir, salvo que se libre con una hoja de laurel.

De modo semejante [a las sirenas], los centauros tienen la parte superior como la de un hombre, y desde el pecho hacia abajo la forma de un caballo.
Así tiene cada hombre dos almas, y es indeciso en sus obras.
Muchos hay que se reúnen en la iglesia mostrando una conducta divina, mientras que constantemente están negando su influencia. En la iglesia son como hombres, pero una vez que han salido de ella, se convierten en muertos. Son, como las sirenas y los centauros, herejes hipócritas y de voluntad doble.
Los hipocentauros tienen naturaleza mixta de caballos y de hombres; a modo de animales, tienen la cabeza velluda, pero, en parte, muy semejante a la forma humana normal. Por ello, pueden comenzar a hablar; pero sus labios, no acostumbrados a la locución humana, no articulan sonido alguno en palabras.

(La Bernacha) Nos dice el Fisiólogo que hay un árbol sobre las aguas de cierto mar que da pájaros semejantes a ocas, pero un poco más pequeños. Y cuando estas aves crecen, quedan colgadas del árbol por el pico hasta que están maduras. Y cuando lo están, caen igual que una pera se desprende del árbol cuando está en sazón. Y al caer, las que van a parar al agua flotan con vida, y se salvan, pues no han de guardarse de la muerte; pero las que caen fuera del agua, en tierra, allí permanecen inmóviles, y mueren, y están perdidas.
Esto significa que ningún hombre se regenera, ni puede ser perfecto, si no ha caído antes en el agua en que es lavado en nombre del bautismo. Y quienes no son lavados en el agua en nombre del bautismo están perdidos, como el ave que cae del árbol a tierra, que está muerta y perdida.
PB: Cahier II, 216
Tenemos muchas cosas acá [en Europa] que en otros continentes no existen. Hacia Irlanda, sobre el mar, hay ciertas aves voladoras que crecen en los árboles por el pico; y cuando están casi maduras.

(El Onagro) El asno salvaje es una bestia perezosa y deforme; y tiene una forma horrible de rebuznar; pues no brama como los demás. Y cuando tiene hambre, brama con tan gran fuerza que revienta del todo.
Por este asno podemos entender un tipo de hombres imprudentes, que son perezosos en pensar bien, en hablar bien y en hacer toda clase de obras buenas, y son deformes porque no se parecen a su Creador (…), que nos hizo a su imagen y semejanza, aquel[los] que vive[n] en los pecados prohibidos por Dios, y que no vive[n] pensando bien y haciendo buenas obras, como lo hizo Nuestro Señor Jesucristo.
Y así como el asno, que no brama como los demás, y cuando tiene hambre grita con tanta fuerza que se destroza del todo, así se comportan algunos hombres, que son tan habladores y tan amigos de vociferar que todas sus acciones y sus palabras son horribles y espantosas para cualquier hombre bueno. Y cuando tienen un asunto en la corte o en otros lugares (por intereses suyos, o para demostrar sus derechos), gritan y hablan tanto, con tan gran furia y tan iracundamente, que todos se apartan de ellos.

La hormiga-león (formicoleon) también es llamada mirmico-leon por Adelino, de «mírmin», que significa «hormiga», y «león», es decir, «león»; el león de las hormigas.
Este insecto es de la familia de las hormigas, pero es mucho mayor. Cuando aún es pequeño y de escasas fuerzas, finge ser pacífico y humilde. Pero cuando cobra energía, vigor y corpulencia, desdeña a sus primeras compañías y acompaña a la turba de los mayores. Luego, creciendo en audacia, se oculta en lugares retirados y, a ejemplo de los bandidos, sorprende a las hormigas que trabajan en sus ocupaciones habituales; como un ladrón, les arrebata sus cargas, o incluso degüella y devora a las propias hormigas. Y en invierno, cuando las hormigas han almacenado alimentos en la tierra, como si fuese en un granero, el mirmicoleon, que durante el verano no había dispuesto para sí provisiones de ninguna clase, saquea y destroza sus trabajos. Esta clase de animales representa a los hipócritas y a los malvados, en los claustros.

This book is a marvel in the human knowledge and mythological elements mixed with the dawn of zoology to all the final posters of the bestiary of Oxford with its colorful plates simply a book wonder and where our ancestors are known a little bit.

A bestiary is “a pseudoscientific moralizing work on animals, existing and fabulous,” is a commendable effort of synthesis, unfortunately barren. I hasten to say that I have no better definition to offer in return; but “pseudoscientific” supposes a value judgment shielded in the modern concept of science; “Moralizing” only defines certain bestiaries-not, for example, the so-called “de Cambrai”, whose animals are not followed by any moralization, nor by the amorous bestiary of Richard de Fournival.
Bestiario, is a vast field, practically without clearing, at least from the point of view that interests us here. In 1924, Langlois ironiza (I, 366-367) about academic studies consisting of compiling, from a series of documents on the “history of civilization” in the Middle Ages, everything related to a given topic; such works proliferated in Germany and the United States. Of the bibliographical list that Langlois gives next, only three titles are concerned with animals and birds. The large bibliographic manuals specialized in medieval French literature do not indicate any relevant study to date. I ignore the reasons for this abandonment.

There is an animal called elephant, which has no desire to copulate.
People say that the Greeks call it “elephant” because of its size, because it suggests the shape of a mountain; and in Greek mountain it is said eliphio. In the Indies, however, he is known by the name of Barrus because of his voice; hence the voice is said to be “baritone” and the ivory fangs (ebur). His nose is called proboscis (= for the bushes), because with it he brings to the mouth the leaves he eats, and it looks like a snake.
The two most opposed and most rival animals are the dragon and the elephant, who hate each other extraordinarily, more than any other beast in the world, and maintain perpetual war.
The dragon wishes the death of the elephant, because his blood, which is cold, extinguishes the enormous heat and ardor of the dragon’s poison, when he drinks it. Thus, the dragon lurks on the roads where he knows the elephants pass, and twists its tail to the elephant’s thigh, and presses it with such force that it falls to the ground …

There is a quadruped similar to the lion, with a longer and more curved snout. It is found in India, and they call it tiger; it is said that he keeps his young in a hollow glass ball. When he discovers that they have stolen his puppy, he rushes in the footsteps of the thief at the speed of the wind, and reaches it, however great the distance that separates them. Then, the thief gives the tiger his puppy inside the ball of glass, and the careful animal fears to break it and hurt the puppy. He takes it back to his lair, rolling the crystal sphere in front of him.
Tigris, the tiger, takes its name from his fast race; for the Persians, Medes, and Greeks used to call the arrow “tygris.”
This animal can be distinguished by its numerous spots, its value and its extraordinary speed. And from it the Tigris takes its name, because it is the fastest of the rivers.

The dolphin is a large marine fish that attracts the human voice. It is the fastest creature that exists in the sea, because it crosses it from one shore to another, as if it were flying. But he does not travel easily alone, but several do it together. Thanks to them, the navigators realize that a storm is approaching, when they see the dolphins escape by the sea, and stumble as they flee, as if the lightning pursued them. And know that the dolphins will give birth to children instead of laying eggs, and they carry them in their womb for ten months, raising them and feeding them with their milk. And when their children are very young, they shelter them in their throats, to protect them better. They live thirty years, to say of the people that have verified cutting them the tail. And his mouth is not where the other fish are, but it is next to the belly. Only the dolphin moves its tongue, against what is typical of aquatic animals, of which no one does. And it can not take air while it is under water; has to go up to breathe. His voice is similar to that of a man who cries …

The eagle is the queen of birds, as this beautiful example shows. In the Latin text, we call it a clairvoyant, because it looks at the sun when it shines the most, contemplating it directly without winking. From the top, see perfectly how the fish swim in the bottom of the sea; it rushes flying from the sky, catches the fish in motion, takes it to the shore and makes it what it pleases. And when their chicks are in the nest, still very small, he takes them in his claws, he quickly leads them to the sun, when he shines brightest, and forces them to contemplate it; the eagle observes which of its chicks looks more directly at the sun, and considers that of its lineage, keeping it, since it is very prudent; but the bird that is not able to contemplate the rays makes him a great outrage, because he does not consider it of his caste: he disregards it and refuses to feed it. This has a profound significance. And even more, the Physiologus of the eagle tells us: when it ages, it becomes clumsy and its sight fails; then it goes back to the top of the sky, it burns in the heat of the sun.

The chameleon is a beast that is born in Asia, and there it abounds. Its head is similar to that of the lizard, but its legs are straight and long, and its claws are hard and sharp, and its tail is large and curled. He walks as slowly as a turtle, and his skin is hard, like a crocodile; he has fierce eyes, very sunken in the head, and does not move them in either direction: that is why he does not see from the side, but he looks straight ahead of him. And its nature is tremendously prodigious, because it does not eat or drink anything, but lives only from the air that aspires. And its color is so changeable that, as soon as it touches something, it takes the color of it and becomes the same tone, less if it is red or white, because they are two colors that it can not imitate. And know that in his body there is no flesh or blood, except in the heart, where there is a little. In winter it remains hidden, and in summer, when it comes out, it is killed by a bird called corax [raven]; but if this bird eats of it, it is condemned to die, unless it is freed with a laurel leaf.

Similarly [to the sirens], the centaurs have the upper part as that of a man, and from the chest down the form of a horse.
Thus each man has two souls, and he is undecided in his works.
There are many who meet in the church showing divine conduct, while constantly denying their influence. In the church they are like men, but once they have left it, they become dead. They are, like sirens and centaurs, hypocritical heretics and of double will.
The hypocentaurs have a mixed nature of horses and men; Like animals, they have a hairy head, but, in part, very similar to the normal human form. Therefore, they can start talking; but his lips, unaccustomed to human speech, do not articulate any sound in words.

(La Bernacha) The Physiologist tells us that there is a tree on the waters of a certain sea that gives birds similar to geese, but a little smaller. And when these birds grow, they are hung from the tree by the beak until they are mature. And when they are, they fall just as a pear falls off the tree when it is ripe. And when they fall, those who go to the water float with life, and are saved, because they do not have to guard against death; but those that fall out of the water, on land, remain there immobile, and die, and are lost.
This means that no man regenerates, nor can he be perfect, if he has not fallen before in the water in which he is washed in the name of baptism. And those who are not washed in the water in the name of baptism are lost, like the bird that falls from the tree to the ground, that is dead and lost.
PB: Cahier II, 216
We have many things here [in Europe] that do not exist in other continents. Towards Ireland, over the sea, there are certain flying birds that grow in the trees by the peak; and when they are almost mature.

(The Onagro) The wild ass is a lazy and deformed beast; and has a horrible way of braying; well do not bellow like the others. And when he is hungry, he bellows with such great strength that he bursts completely.
By this ass we can understand a kind of imprudent men, who are lazy in thinking well, in speaking well and in doing all kinds of good works, and are deformed because they do not look like their Creator (…), who made us in his image and likeness, that [the] who lives [n] in the sins forbidden by God, and who does not live [n] thinking well and doing good works, as our Lord Jesus Christ did.
And like the donkey, who does not howl like the others, and when he is hungry, he screams so loudly that he destroys himself completely, that’s the way some men behave, who are so talkative and such friends to shout that all their actions and words are horrible and frightening for any good man. And when they have an affair in court or elsewhere (for their own interests, or to demonstrate their rights), they shout and talk so much, with such great fury and so rashly, that everyone turns away from them.

The ant-lion (formicoleon) is also called mirmico-leon by Adelino, from «mírmin», which means «ant», and «lion», that is, «lion»; the lion of the ants.
This insect is from the family of ants, but it is much larger. When he is still small and of little strength, he pretends to be peaceful and humble. But when it gathers energy, vigor and corpulence, it disdains its first companies and accompanies the elder crowd. Then, growing in audacity, he hides in retired places and, like the bandits, surprises the ants that work in their usual occupations; like a thief, it takes away their burdens, or even slaughters and devours the ants themselves. And in winter, when the ants have stored food in the ground, as if it were in a barn, the mirmicoleon, which during the summer had not provided provisions of any kind, plunders and destroys their work. This class of animals represents the hypocrites and the wicked, in the cloisters.

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