La conspiración reptiliana — José Luis Camacho

Este es un libro recomendable para los que quieran empezar a conocer lo que ‘no conocen’ valga la redundancia. Un libro básico sobre temas de ‘misterio’. Toca muchos temas y no profundiza demasiado en ninguno. El autor es experto sobre los que nos gobiernan, sin darnos cuenta estamos siguiendo las pautas de la élite elegida al fin primordial. Cómo los Reptiles nos dominan y nos gobiernan. Estos seres han dictado nuestras leyes, nos han impuesto códigos de conducta y nos han hecho venerar el dinero como bien supremo.
Decía Jordan Maxwell que nada funciona como nosotros creemos que debería funcionar. En realidad, y de manera resumida, podemos asegurar que este veterano productor de Hollywood estaba afirmando que «nada es lo que parece», siempre hay algo más en la historia, y lo cierto es que así es.
Existen organizaciones no gubernamentales (ONG) con fines totalmente filantrópicos. Ciertamente así es, pero, lamentablemente, un buen número de ONG son literalmente chiringuitos gracias a los que se lucran sus gestores, que viven a cuerpo de rey. Coches de alta gama, hoteles de lujo y carísimos relojes suizos salen de los beneficios, mientras que a la obra social que presuntamente representan se dedica un importe mínimo. Yo mismo tuve la oportunidad de conocer de cerca una de estas ONG donde el dinero se dedicaba porcentualmente a satisfacer plenamente las más lujosas necesidades de su junta directiva, que, por supuesto, cambiaba sus miembros cada cierto tiempo, pero lo hacía mediante una rotación de los diferentes cargos que aseguraba la permanencia de la “cúpula”.
La ONG francesa Arca de Zoe, que intentó sacar a 100 niños de la República de Chad y Sudán para llevárselos a Francia, donde presuntamente pretendía darles asistencia médica, pero el Gobierno francés descubrió que en realidad se trataba de una operación clandestina destinada al tráfico de niños.
WWF (World Wildlife Fund for Nature), en el tráfico ilegal de marfil durante 1963 en Uganda, donde presuntamente organizaron el exterminio de 2.500 elefantes y 4.000 hipopótamos; o las varias ONG repartidas por el mundo que se dedican veladamente al espionaje de alto nivel. Como vemos, ni las ONG se libran de ese «nada es lo que parece».
Por consiguiente, si nada es lo que parece y la conspiración es generalizada, entonces la llamada «teoría de la conspiración» deja de ser una teoría y se transforma en una ley: «la ley de la conspiración», con un funcionamiento tan mecánico como la ley de la gravedad.

Las personas que realmente dominan el planeta tienen acceso a esa parte de la información que a usted le han omitido, ofuscado o adulterado. Ellos acceden al conocimiento y a la sabiduría que a usted le han censurado y, de ese modo, perpetúan su poder. Cambian únicamente sus nombres y, al tener vínculos de sangre, se suceden unos a otros eternamente gracias a nuestra ignorancia.
Los teléfonos móviles ha generado nuevos clientes con nuevas enfermedades tales como la nomofobia (miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil), el cibermareo (posibilidad de sufrir mareos o desorientación tras interactuar con algún entorno digital), la depresión de Facebook (personas en riesgo de aislamiento social con una baja autoestima que, al pasar demasiado tiempo en la red social, sufren un comportamiento depresivo), la cibercondria (síndrome de buscar compulsivamente los síntomas padecidos en un buscador de Internet) o el llamado «efecto Google», tendencia a olvidar la información debido a que Internet estaría actuando como una memoria externa que nos hace retener cada vez menos información, según el doctor Larry Rosen, quien lo describe claramente en su libro iDisorder.
Algo que nos demuestra claramente que «salud» es sinónimo de «negocio» saltó a la luz recientemente cuando Cuba anunció en 2014 su segunda vacuna contra el cáncer de pulmón. ¡Prácticamente ningún medio de comunicación importante se hizo eco! Estamos seguros de que, si el descubrimiento hubiese venido de algún importante grupo farmacéutico, la noticia sería portada nacional.
Está claro que, detrás de la percepción del funcionamiento de cada institución, siempre existe «algo» que se nos omite.
A finales del siglo XX, el dinero ha corrido por la casa de Dios corrompiendo nuevamente a sus mejores ovejas. Todos recordamos el escándalo del segundo banco más importante de Italia, el llamado Banco Ambrosiano17, en el que su presidente, un capo llamado Roberto Calvi y apodado «el banquero de Dios», tuvo importantes vínculos con el Vaticano debido a que el principal accionista del Banco Ambrosiano era, curiosamente, el Banco del Vaticano. En aquel caso el propio Calvi fue asesinado, junto a otros, y salieron a la luz muchos trapos sucios, logias masónicas poderosas que parecían estar moviendo los hilos de todo ese turbio asunto. Entre 700 y 1.500 millones de dólares desaparecieron en una operación de evasión de capitales y, evidentemente, en el ojo del huracán estaba el Banco del Vaticano, que se dedicaba a desviar grandes cantidades de dinero…
Vemos nuevamente que nada es lo que parece y, desde luego, el dinero es una poderosa forma de control entregada al hombre por esas «entidades» que llamamos «dioses» para controlar su mente y reprimir sus libertades.
Pero si el dinero es un vehículo de control humano, Hollywood es el modelo a seguir. Resulta curioso que la llamada «meca del cine» reciba el nombre de «varita mágica». En inglés, la palabra holly significa «sagrado, mágico» y wood significa «vara».

En el mundo anglosajón se conoce perfectamente el significado de las llamadas «operaciones de falsa bandera» (false flag operations, en inglés). Con estos términos se trata de explicar cómo ciertas operaciones encubiertas de carácter militar, político o incluso económico están diseñadas para engañar y confundir a la población. Estas operaciones son llevadas a cabo por los gobiernos de las naciones, centros de inteligencia o grandes corporaciones con el ánimo de que parezcan realizadas por otras entidades o grupos. Con estas acciones se busca manipular la opinión pública, altamente maleable, y dirigirla, orientando y moviendo las cuerdas necesarias para obtener sus intereses. (incendio de Roma, el Maine, la noche 31 agosto 1939 los nazis toman estación radio Gleiwitz…)
Respecto al 11-S. Se da la sospechosa circunstancia de que Marvin Bush, hermano del por entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, y su primo Wirt Dexter Walker III eran los directores de la empresa encargada de la seguridad en las Torres Gemelas. Quizá ahora entendamos el show del presidente en aquel colegio, durante el cual, a pesar de su cara de inocencia, parecía tener muchos ases en la manga.
Una de las armas más ansiadas por los ejércitos ha sido el control de las condiciones climáticas. Poder producir largas sequías o desatar enormes huracanes es un sueño que incluso el propio Hitler ordenó investigar en 1944, enviando a un grupo de meteorólogos y militares a la lejana isla de Spitsbergen, pasado el mítico paralelo 80. Curiosamente, dicho contingente fue el último en entregarse tras la rendición de Alemania.
Para producir altas o bajas presiones en la atmósfera es necesario calentar sus capas lo suficiente como para generar un movimiento de aire.
El High Frequency Active Auroral Research Program, o HAARP, fue un programa de investigación financiado por la Agencia de Investigación Avanzada de Defensa, las Fuerzas Aéreas y la Marina de los Estados Unidos. Básicamente, se trata de un enorme complejo de antenas, alimentadas por una central térmica de gas, capaces de lanzar potentes trenes de ondas electromagnéticas a una capa atmosférica denominada ionosfera. Este dispositivo avanzado tiene múltiples utilidades, algunas de ellas desconocidas para el gran público, pero que figuran en la patente original. Una de las cualidades de esta «navaja suiza» es la de alterar la atmósfera, según figura en la patente 4.686.605 U.S. a nombre de su creador, Bernard J. Eastlund. En su encabezamiento puede leerse: «Métodos y aparatos para alterar una región de la atmósfera, la ionosfera y la magnetosfera terrestre».

Hay una cosa que el nuevo orden mundial sabe muy bien: las sociedades espiritualmente evolucionadas son, sencillamente, ingobernables, pues el sujeto modifica la escala de valores ofrecida por el sistema para ajustarla a otras necesidades más adecuadas a su propia evolución. Evidentemente, eso crea un cisma entre lo que yo «debo» hacer y lo que la sociedad y el Estado me imponen con el fin de crear sujetos carentes de espiritualidad y muy fácilmente manipulables.
El modelo está tan perfectamente adaptado a esos intereses fácticos que incluso el individuo no se revela contra algo que desconoce, sino que defiende ese obsoleto modelo de conducta rechazando aquellas ideas que no se ajustan a los cimientos con los que su moral fue forjada. Y es que los cimientos del ser humano, que nacen de su infancia y que arrastra durante toda su vida, han sido modificados hasta tal punto que incluso el Parlamento Europeo, a través de una comisión especial, promueve la incorporación a la enseñanza de nuestros niños del llamado «espíritu empresarial»; y nosotros nos preguntamos qué espiritualidad puede existir en una entidad tan materialista como la empresa y cómo se puede utilizar la palabra «espíritu» en un contexto tan contradictorio, sobre todo viniendo de los llamados «sabios europeos» que redactan estos informes para que el Parlamento Europeo los avale.
Siempre nos mantienen compitiendo, y para ello utilizan las matemáticas que sabiamente nos catalogan y nos ubican en el organigrama social. Ya desde niños califican nuestro trabajo con las llamadas «notas». En nuestros trabajos nos califican por nuestros salarios, nos asignan números y categoría social, designada también en números, correspondiente a una persona a la que mediante su DNI se le ha asignado un número que tiene que recibir esa cantidad económica en un número de cuenta, en una fecha determinada que también es otro número. Todos estos números competitivos nacen del artefacto que más almas ha destruido: el reloj.

El primer ser que adoró el hombre es la serpiente. Desconocemos por qué hace 70.000 años el hombre empezó a realizar rituales de sacrificio frente a este tipo de seres. Existen animales mucho más importantes que la serpiente dentro del entorno en el que aquellas gentes vivían. Animales que les proporcionaban alimento y materias primas que les permitían vivir. Desconocemos por qué decidieron adorar a la serpiente, que, si bien es un animal muy temido, no lo son menos los grandes felinos que habitan África. Entonces, debemos pensar que esa divinidad quizá se presentó a los san hace 70.000 años y les exigió ese tipo de rituales. Pero la adoración a los reptiles en África es mucho más abundante de lo que creemos.
La mitología aborigen australiana tiene como dios principal a una enorme pitón universalmente conocida como «la serpiente del arco iris», igual que algunos cultos africanos. Se preguntará el lector por qué esa extraña referencia entre la serpiente y el arco iris… El arco iris representa la inaccesible puerta a la otra dimensión, algo que incluso contempla el vudú, que cuando ejecuta sus actos de sacrificio, los hace en pro de deidades reptiles situadas más allá del arco iris.
La presencia de la serpiente es constante en la mitología griega, al igual que las entidades reptiloides y anfíbicas, incluso el dios principal del panteón griego, Poseidón, tiene vinculación marina, y no por casualidad. Los reptiles aparecen de forma constante desde la antigua Grecia hasta el final del Imperio romano en los diversos cultos que se practicaban en aquellas lejanas épocas.
Pero como estos seres no conocen distancias y para ellos los océanos no son una barrera, la cultura nativa americana también cuenta con poderosos dioses reptiles que dirigían ferozmente a sus pueblos y les exigían terribles sacrificios humanos. El más representativo de todos ellos es quizá el dios azteca Quetzalcoatl, o serpiente emplumada, el principal dios que el gran pueblo azteca tuvo que sufrir.
Junto con su hermano Huitzilopochtli, también otra deidad reptil, ambos mantuvieron al pueblo azteca en peregrinación durante siglos…
No podemos dejar de lado la religión más extendida en el mundo: el cristianismo, donde la serpiente toma un papel primordial en los orígenes del hombre, seduciendo a los humanos y llevándolos a la perdición, como se narra en el Génesis, donde se cuenta cómo Adán y Eva son expulsados del Paraíso por culpa de los nefastos consejos de este inmundo ser. El propio Jehovah, cuando se refiere a la serpiente, dice que es el animal más astuto que existe, algo que nos recuerda a ese cerebro reptil rápido, astuto y despiadado.

El número de la Seguridad Social del presidente Barack Obama no es de Barack Obama. Pertenece a un sujeto que nació en 1890 llamado Jean Paul Ludwig. Esto lo denunció Orly Taitz, odontóloga e importante figura dentro del movimiento Birther, que cuestiona la nacionalidad de Obama —hasta existen organizaciones que se dedican a intentar promover públicamente la presunta falsedad del origen de Obama—. Taitz sostuvo de forma tenaz que el número de Seguridad Social de Obama era incoherente y cursó una denuncia, pero desafortunadamente, esta no prosperó.
Continuemos con la misteriosa biografía de Obama. Aparentemente, el primer trabajo que tuvo fue en una tienda cerca de la escuela secundaria del barrio donde residía en su adolescencia. Trabajó dos años antes de lo que su número de la Seguridad Social indica. Pero el dato más extraño de esta oscura biografía es lo que le ocurrió en la Universidad de Columbia, donde, presuntamente, Obama estudió Ciencias Políticas.
La cadena de televisión Fox entrevistó a 400 personas que deberían haber conocido a Obama, entre ellas exalumnos, profesores y personal vinculado a la Universidad durante la época en que, supuestamente, estudió. Y se dio la extrañísima circunstancia de que ninguna de aquellas 400 personas lo recordaban.

Karen Hudes denunció públicamente en el año 2014, a través de diversos medios de comunicación, enormes conspiraciones y casos de corrupción dentro de esta macroentidad llamada Banco Mundial. Por ejemplo, afirmó que en las multimillonarias ayudas a Filipinas encontró una importante red de corrupción vinculada al presidente de este país. Cuando la señora Hudes empezó a tirar del hilo sobre el destino final de dichos fondos, que al parecer acababan en manos privadas, fue inmediatamente despedida. Desde aquel momento, Karen Hudes se ha convertido en una gran activista contra el sistema y el modelo bancario mundial.
Gary Franchi, del programa Next News Network, un canal de televisión independiente de los Estados Unidos, realizó una entrevista a la señora Hudes. En aquel programa Franchi le preguntó sobre qué tipo de personas se escondían detrás de los más importantes banqueros a nivel mundial, quiénes eran concretamente y si existía algún poder por encima de ellos. Al parecer, en la conversación con Hudes, Franchi menciona organizaciones secretas vinculadas a un grupo denominado los “Illuminati”.

Decía Cayo Cornelio Tácito, «cuanto más corrupto es el Estado, más leyes tiene».
Por si fuera poco, nos desorientan mediante unas leyes que están mutando constantemente y haciendo que lo que antes era bueno o normal, sea un delito, para posteriormente volverlo a permitir.
El conocimiento es dolor, pero vivir en la ignorancia no elude el mal, al igual que el ratón no elude a la comadreja al esconderse en la madriguera.
Solo rememorando el viejo axioma comprenderemos cómo afrontar nuestras vidas, y ese axioma no es otro que este: la verdad nos hará libres. Disfrutemos del conocimiento y vivamos libres.

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