El dinero de la droga — Eduardo Varela-Cid / Hidden Fortunes: Drug Money, Cartels and the Elite Banks by Eduardo Varela-Cid

Este es un interesante libro sobre lo que mueve la droga, ¿Qué sucede cuando la corrupción llega al punto de controlar a la policía, nombrar jueces y dirigir el congreso? Los corruptos incluso tienen sus propios ejércitos de periodistas y abogados.
En México, el hermano del ex presidente Salinas posee cuentas en bancos extranjeros que atesoran millones inexplicables; con sus socios, trabajó en contratos de privatización llevados a cabo por el gobierno de su hermano, y, para colmo, un agente encubierto de la DEA ha encontrado una conexión entre las cuentas y el lavado de dinero para una red de narcotraficantes.
Estados Unidos realiza informes, certifica o descertifica, según su parecer en virtud del modo en que un país está colaborando en la guerra contra las drogas; sin embargo, fronteras adentro evidencia tantas contradicciones como los otros países mencionados. El Banco de Boston lavó USD 1.200 millones en cinco años, lapso durante el cual fue objeto de una inspección realizada por un representante del Departamento del Tesoro; el inspector era tonto. El banco se declaró culpable y pagó una multa de USD 500.000.
Ahora se acaba de descubrir que el dinero lavado por Raúl Salinas de Gortari pasó por el Citibank de Nueva York y por sus subsidiarias en Londres, Suiza y México, utilizando fondos de inversión que prestan dinero a los mismos países a los cuales el dinero ha sido cobrado.
Si dividimos el mundo entre ganadores y perdedores, sin preguntar cómo, creamos una filosofía de vida despiadada y amoral.
El discurso residual de esta “guerra contra las drogas” se ha convertido en una exposición política; sin embargo, ninguno de los políticos en el poder explica qué camino deberíamos seguir para erradicar realmente este problema. Sólo se decomisa entre el 5% y el 10% de las drogas y entre el 2% y el 3% del dinero lavado. El problema de la droga y la corrupción institucional resultante ha sido explicado infinidad de veces.

El Banco de Boston lavó USD 1.200 millones para el narcotraficante Angiulo, pero sus drogas provenían del exterior del país. Siguiendo este criterio, habría sido posible invitar al presidente del Banco de Boston a México y apresarlo allí. Sin embargo, nadie podía imaginar ese escenario ya que tal procedimiento pondría en funcionamiento mecanismos de represalia que sólo están disponibles para aquellos que están en el poder.
Debido a lo que se ha erradicado en los últimos años, los agricultores bolivianos han perdido un ingreso de USD 150 millones. Este es un sacrificio muy importante que Estados Unidos no quiere reconocer. Bolivia ha erradicado 20.000 hectáreas cultivadas con hojas de coca entre 1985 y 1992. Las ventas de estas hojas habrían beneficiado a 300.000 agricultores que, junto con la caída del precio de la hoja de coca, han sido testigos de la reducción de los ingresos de sus familias a niveles lamentables.
Una situación similar afecta a 250.000 agricultores peruanos. Debido a la represión contra quienes cultivan hojas de coca, el Presidente Alberto Fujimori sostiene que si las Fuerzas Armadas entraran a la región conocida como Alto Huallaga, Sendero Luminoso seguramente reclutaría a seguidores nuevos y la violencia en esa región definitivamente aumentaría.

Un informe reciente de la Guardia Civil española considera que su país es el principal centro de distribución de cocaína colombiana para el mercado europeo. La distribución se lleva a cabo a través de cuatro rutas principales:
 
1) La ruta colombiana: Bogotá a Madrid.
2) La ruta venezolana: Caracas a Madrid o a Tenerife y Santiago de Compostela.
3) La ruta brasileña: Río de Janeiro a Madrid o Barcelona.
4) La ruta argentina: Buenos Aires a Madrid o las Palmas.
 
El proceso de producción de cocaína es relativamente simple ya que no requiere una gran cantidad de tecnología sofisticada. La sustancia sin procesar, la hoja de cocaína, crece en grandes regiones de Bolivia, Perú, Brasil y Ecuador. Los pasos del proceso de elaboración pueden sintetizarse de la siguiente manera: primero se mezclan las hojas de coca con carbonato de sodio para precipitar el alcaloide. Luego, se agregan gasolina y ácido sulfúrico y se deja reposar por doce horas después de las cuales se pasa la mezcla por una prensa para moldearla y obtener la pasta de cocaína.
Luego se mezcla la pasta con amoníaco y permanganato de potasio y se filtra para purificarla y producir la base de coca. Luego, esto se trata con ácido clorhídrico, éter y acetona para obtener el clorhidrato de cocaína.
Es evidente que el proceso de producción de cocaína no requiere terrenos especialmente grandes, mano de obra altamente calificada ni una gran inversión de capital.

Se estima que la suma de dinero proveniente de la droga que se lava anualmente es de aproximadamente USD 500 mil millones, cifra que muestra a las claras la magnitud del problema. Sin embargo, ¿es este un problema que se centra en los bancos de las naciones en vías de desarrollo (los bancos panameños, mexicanos o uruguayos, por ejemplo) o la comunidad financiera internacional también está involucrada? Esta es una pregunta difícil de responder ya que el dedo acusatorio a menudo ha señalado directamente a instituciones financieras latinoamericanas y del Caribe, mientras que el establishment financiero mundial se ha autoimpuesto un estado de ceguera deliberada. Además, en un mundo interconectado, el precio de ser admitido en los organismos internacionales más importantes exige de cada país una convicción expresa en lo referente a la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero. Esto es, los países participantes deben contar con legislación para combatir estos delitos, y deben, además, cumplir con tratados de reciprocidad y demás acuerdos internacionales. No obstante, en este contexto, existen países que dan la nota como caricaturas que no se ajustan al sistema.
No menos interesante es la propuesta de Ley de Correos en Argentina. Su objetivo era privatizar el Servicio de Correos del Estado, y regular las empresas privadas existentes. A pesar de haber sido aprobada por el Senado de ese país en noviembre de 1994, ningún senador se arrogó la legislación como propia, ni defendió públicamente su texto. Los senadores que votaron a favor sólo manifestaron que de haber errores en el proyecto aprobado se los podría corregir.
Otro tema sobresaliente es la nueva ley mexicana contra el lavado de dinero, promulgada en mayo de 1996.
La ley no exige a los bancos que informen sobre grandes transacciones de dinero.

Los diez países que proporcionalmente lavan la mayor cantidad de dinero son Liberia, Norfolk, Irlanda, Malta, Paraguay, Islas Caimán, México, Sierra Leona, Panamá y Granada.

Cuatro metas específicas:
 
1. Desarrollar una manera efectiva para determinar qué categorías de drogas son compradas, tanto por correo o por venta directa, y asegurarse de que se les informe a los consumidores acerca de los riesgos de estas drogas y de su aplicación correcta. Esta tarea puede estar a cargo de la FDA, agencias no gubernamentales o una combinación de ambas.
2. Diseñar un sistema de difusión de la información distinto de los sistemas de distribución mediante el cual los consumidores puedan obtener información por su cuenta y sin costo alguno. Este sistema podría operar a través de un servicio telefónico así como también por correo electrónico o cualquier otro medio de comunicación electrónico que sea de fácil acceso.
3. Crear un programa de información que sea honesto y que delimite de manera certera las características de las drogas pero de manera tal que no estimule la curiosidad de los jóvenes para probarlas.
4. Desarrollar una campaña de salud pública que disuada de manera efectiva del uso peligroso o abusivo de las drogas sin mentir, utilizar el miedo o demonizar a los consumidores. Las campañas actuales de disuasión del uso del tabaco y del manejo de automóviles en estado de ebriedad son mejores modelos en este aspecto.
El tema sobresaliente aquí consiste en saber si la legalización podría generar un mayor espectro de posibilidades o si los interrogantes que genera son muchísimo más numerosos que los que persisten en el sistema de prohibición actual. Claramente, el modelo de legalización ofrece medios efectivos para eliminar o reducir las peores consecuencias de la prohibición de las drogas y representa el mejor modo de conciliar los derechos individuales y aquellos de la comunidad. Aunque Nadelmann admite que este modelo presenta mayores riesgos que el sistema prohibicionista convencional, cree que el primero ofrece un potencial mucho mayor para transformar la naturaleza del consumidor hacia un medio más estable y seguro.

La legalización del cannabis fue propuesta por el Estado de Alaska en 1975, principalmente por razones de salud pública; es decir, esta propuesta consideraba a la marihuana como una alternativa viable al alcohol y al alcoholismo si se la dejaba competir en el mercado libre. De la misma manera, Holanda justificó la legalización del cannabis como una manera de reducir el abuso de la heroína, siendo desplazada esta última por la marihuana en los círculos de la droga.
Más importante que los distintos niveles de conflictividad y/o (con menor frecuencia) de complementación de los distintos enfoques conceptuales del problema de la droga es el reconocimiento universal de persistencia del problema. Este reconocimiento marca una etapa nueva e importante en la que debemos encontrar un punto intermedio entre la política existente y las alternativas antiprohibicionistas.

Una organización llamada Transparencia Internacional ha creado un sistema que califica a los países según su nivel de corrupción en base a una escala de 100 puntos. Entre las variables se encuentran el nivel de independencia del sistema judicial de los países y el grado en que los estados participan en actividades comerciales. Esta organización y sus calificaciones señalan la cantidad abismal de países estrechamente ligados al lavado de dinero. Sin embargo, a Suiza se le ha asignado una de las mejores calificaciones. Dado que las cifras del dinero lavado no se encuentran disponibles, los estudios acerca de la corrupción deben ser aún más abarcativos y complejos. Parece una broma que el país que lava el dinero de los delincuentes y ladrones más importantes del mundo – el país de origen del vicepresidente de UBS que fue apresado con USD 150 millones pertenecientes a Pablo Escobar y por ello fue encarcelado durante apenas 48 horas – reciba tal calificación. ¿Es esto lo que Transparencia Internacional llama independencia judicial? ¿Si Pablo Escobar era un delincuente, cómo debemos llamar a la persona que protege su dinero de manera confidencial?.
Desde el punto de vista de los narcotraficantes, el mensaje de Transparencia internacional parece claro – si alguien quiere producir o traficar drogas, lo mejor es que vaya a Nigeria, Colombia o México donde se puede sobornar fácilmente a los funcionarios de ser necesario. Cuando el negocio ya está hecho, se retira el dinero y es necesario un país seguro y “honorable” donde colocar el efectivo, entonces se va a Suiza. En el caso contradictorio de Suiza, Transparencia Internacional aparentemente ha premiado a un país donde el valor de la transparencia ha sido desplazado por el de “discreción”, “confidencialidad” y, de hecho, la ausencia de transparencia.
La mayoría de los cálculos indica que el 50% del comercio de drogas ilícitas tiene lugar en América Latina. Las cifras más bajas, tales como las suministradas por la FATF, sugieren que un mínimo de entre USD 50 y 80 mil millones proveniente de drogas ilícitas llega a América Latina o es absorbido por esa región.
Según las Naciones Unidas, el narcotráfico en Colombia representa entre 3% y 13% de su Producto Bruto Interno.
En Bolivia, se calcula que el narcotráfico produce alrededor de USD 1,4 mil millones, más del 20% de su Producto Bruto Interno.
En 1994, según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, Perú produjo 165.000 toneladas de coca, sobrepasando a Colombia y Bolivia, y se situó como el mayor productor de coca del mundo. El cultivo de coca en Perú genera más de USD 1 mil millones por año, además de las ganancias generadas por el refinamiento y el tráfico. Naciones Unidas informa que la industria de los estupefacientes en Perú representa el 11% de su Producto Bruto Interno.
México es el país por donde pasa la droga proveniente de Colombia hacia Estados Unidos, y esto es cada vez más frecuente. Samuel González Ruiz, profesor de derecho de la Universidad Autónoma de México (UNAM), calcula que se venden aproximadamente USD 6 mil millones de cocaína por año en la frontera entre Estados Unidos y México y alrededor de la mitad de ese dinero permanece en México.

Se lavan aproximadamente USD 500 mil millones por año, una cifra que equivale a dos por ciento del total de la producción anual del mundo, o que equivale al doble del Producto Bruto Interno de México.
En la actualidad lavar dinero no es sólo un tema penal sino un fenómeno que afecta gravemente a los mercados financieros y a todo lo relacionado con la política económica.

La mafia siciliana y sus contrapartes internacionales – la mafia rusa, la Yakuza japonesa, la Tríada china (con base en Hong Kong y Taiwán) y los carteles colombianos y mexicanos – han construido, un sistema de alianzas y de división territorial que las ha convertido en una de las fuerzas más poderosas del mundo. La corrupción de los políticos es simplemente una manifestación de estos nuevos superpoderes que ahora parecen inexpugnables.

En el pasado, las autoridades estadounidenses le habían salvado la reputación a J.P. Morgan – uno de los bancos más prestigiosos del mundo – al no divulgar la participación de uno de sus directores en América Latina en transacciones ilegales. En el caso del Banco de Boston, el tratamiento fue un poco más severo – su presidente bostoniano, el aristócrata William Brown, tuvo que admitir la culpabilidad del banco, atribuyendo lo sucedido a un “error humano”, y se le impuso una multa insignificante de USD 500.000. El testimonio de los directores bancarios y de los burócratas del Departamento del Tesoro ante la Comité de Asuntos Bancarios del Senado fue verdaderamente patético. Ahora nos encontramos con que el sistema es puesto a prueba una vez más con el caso de Confidas. Como he descripto anteriormente, se estableció un fondo de inversión en Panamá, que se depositó en Suiza y fue dirigido por el vicepresidente ejecutivo del Citicorp. Este dinero pertenece nada menos que a Raúl Salinas de Gortari y al cartel del Golfo.

El lavado de dinero representa la aceptación institucional de la mafia y un indulto al crimen organizado. Es el motor de un círculo vicioso de desmoralización y corrupción. ¿Qué es lo que más pone en evidencia el tejido moral de nuestra sociedad: atacar a los agricultores pobres o dar refugio a los banqueros mediante leyes inescrupulosas?.

This is an interesting book about what moves the drug, what happens when corruption reaches the point of controlling the police, appointing judges and leading the congress? The corrupt even have their own armies of journalists and lawyers.
In Mexico, the brother of former President Salinas has accounts in foreign banks that treasure inexplicable millions; with his partners, he worked on privatization contracts carried out by his brother’s government, and, to top it all, an undercover agent of the DEA has found a connection between the accounts and money laundering for a network of drug traffickers.
The United States makes reports, certifies or decertifies, according to its opinion, by virtue of the way in which a country is collaborating in the war on drugs; however, borders in evidence as many contradictions as the other countries mentioned. The Bank of Boston paid USD 1,200 million in five years, during which time it was subject to an inspection by a representative of the Department of the Treasury; the inspector was stupid. The bank pleaded guilty and paid a fine of USD 500,000.
Now it has just been discovered that the money laundered by Raúl Salinas de Gortari went through the Citibank in New York and its subsidiaries in London, Switzerland and Mexico, using investment funds that lend money to the same countries to which the money has been charged.
If we divide the world between winners and losers, without asking how, we create a ruthless and amoral philosophy of life.
The residual discourse of this “war on drugs” has become a political exhibition; however, none of the politicians in power explains what path we should follow to really eradicate this problem. Only between 5% and 10% of the drugs are seized and between 2% and 3% of the money laundered. The problem of drugs and the resulting institutional corruption has been explained countless times.

The Bank of Boston lavished USD 1.2 billion for the drug trafficker Angiulo, but his drugs came from outside the country. Following this criterion, it would have been possible to invite the president of the Bank of Boston to Mexico and seize him there. However, no one could imagine that scenario since such a procedure would put into operation retaliatory mechanisms that are only available to those in power.
Due to what has been eradicated in recent years, Bolivian farmers have lost an income of USD 150 million. This is a very important sacrifice that the United States does not want to recognize. Bolivia has eradicated 20,000 hectares cultivated with coca leaves between 1985 and 1992. The sale of these leaves would have benefited 300,000 farmers who, along with the fall in the price of the coca leaf, have witnessed the reduction of their income. families at unfortunate levels.
A similar situation affects 250,000 Peruvian farmers. Due to the repression against those who cultivate coca leaves, President Alberto Fujimori maintains that if the Armed Forces entered the region known as Alto Huallaga, Shining Path would surely recruit new followers and the violence in that region would definitely increase.

A recent report by the Spanish Civil Guard considers that its country is the main distribution center for Colombian cocaine for the European market. The distribution is carried out through four main routes:

1) The Colombian route: Bogotá to Madrid.
2) The Venezuelan route: Caracas to Madrid or to Tenerife and Santiago de Compostela.
3) The Brazilian route: Rio de Janeiro to Madrid or Barcelona.
4) The Argentine route: Buenos Aires to Madrid or Las Palmas.

The cocaine production process is relatively simple since it does not require a large amount of sophisticated technology. The unprocessed substance, the cocaine leaf, grows in large regions of Bolivia, Peru, Brazil and Ecuador. The steps of the manufacturing process can be summarized as follows: first the coca leaves are mixed with sodium carbonate to precipitate the alkaloid. Then, gasoline and sulfuric acid are added and left to settle for twelve hours after which the mixture is passed through a press to mold it and obtain the cocaine paste.
The paste is then mixed with ammonia and potassium permanganate and filtered to purify it and produce the coca base. Then, this is treated with hydrochloric acid, ether and acetone to obtain cocaine hydrochloride.
It is evident that the cocaine production process does not require especially large plots of land, highly skilled labor or a large capital investment.

It is estimated that the amount of money from the drug that is washed annually is approximately USD 500 billion, a figure that clearly shows the magnitude of the problem. However, is this a problem that focuses on banks in developing nations (Panamanian, Mexican or Uruguayan banks, for example) or is the international financial community also involved? This is a difficult question to answer since the accusatory finger has often pointed directly to Latin American and Caribbean financial institutions, while the global financial establishment has self-imposed a state of deliberate blindness. Furthermore, in an interconnected world, the price of being admitted to the most important international organizations requires an express conviction from each country regarding the fight against drug trafficking and money laundering. That is, participating countries must have legislation to combat these crimes, and must also comply with treaties of reciprocity and other international agreements. However, in this context, there are countries that give the note as caricatures that do not fit the system.
No less interesting is the proposed Postal Law in Argentina. Its objective was to privatize the State Postal Service, and regulate existing private companies. Despite having been approved by the Senate of that country in November 1994, no senator arrogated the legislation as his own, nor did he publicly defend his text. The senators who voted in favor only stated that if there were errors in the approved project they could be corrected.
Another outstanding issue is the new Mexican law against money laundering, enacted in May 1996.
The law does not require banks to report large money transactions.

The ten countries that proportionally wash the most money are Liberia, Norfolk, Ireland, Malta, Paraguay, Cayman Islands, Mexico, Sierra Leone, Panama and Granada.

Four specific goals:

1. Develop an effective way to determine what categories of drugs are purchased, either by mail or direct sale, and make sure that consumers are informed about the risks of these drugs and their correct application. This task may be the responsibility of the FDA, non-governmental agencies or a combination of both.
2. Design a system to disseminate information different from the distribution systems through which consumers can obtain information on their own and at no cost. This system could operate through a telephone service as well as by electronic mail or any other means of electronic communication that is easily accessible.
3. Create an information program that is honest and that delimits accurately the characteristics of drugs but in a way that does not stimulate the curiosity of young people to try them.
4. Develop a public health campaign that effectively discourages the dangerous or abusive use of drugs without lying, using fear or demonizing consumers. The current campaigns to deter tobacco use and the driving of cars while intoxicated are better models in this regard.
The outstanding issue here is to know if legalization could generate a wider spectrum of possibilities or if the questions it generates are much more numerous than those that persist in the current prohibition system. Clearly, the legalization model offers effective means to eliminate or reduce the worst consequences of drug prohibition and represents the best way to reconcile individual and community rights. Although Nadelmann admits that this model presents higher risks than the conventional prohibitionist system, he believes that the former offers a much greater potential to transform the nature of the consumer towards a more stable and secure environment.

The legalization of cannabis was proposed by the State of Alaska in 1975, mainly for public health reasons; that is, this proposal considered marijuana as a viable alternative to alcohol and alcoholism if allowed to compete in the free market. In the same way, the Netherlands justified the legalization of cannabis as a way to reduce the abuse of heroin, the latter being displaced by marijuana in drug circles.
More important than the different levels of conflict and / or (less frequently) of complementing the different conceptual approaches to the drug problem is the universal recognition of the persistence of the problem. This recognition marks a new and important stage in which we must find an intermediate point between the existing policy and the antiprohibitionist alternatives.

An organization called Transparency International has created a system that rates countries according to their level of corruption based on a scale of 100 points. Among the variables are the level of independence of the judicial system of the countries and the degree to which the states participate in commercial activities. This organization and its ratings point to the abysmal number of countries closely linked to money laundering. However, Switzerland has been assigned one of the best grades. Since the money laundering figures are not available, studies on corruption should be even more comprehensive and complex. It seems a joke that the country that launders the money of the most important criminals and thieves in the world – the country of origin of the vice president of UBS who was arrested with USD 150 million belonging to Pablo Escobar and therefore was imprisoned for just 48 hours – receive such a rating Is this what Transparency International calls judicial independence? If Pablo Escobar was a delinquent, how should we call the person who protects his money confidentially?
From the point of view of the drug traffickers, the message of International Transparency seems clear – if someone wants to produce or traffic drugs, it is best to go to Nigeria, Colombia or Mexico where officials can be easily bribed if necessary. When the business is done, the money is withdrawn and a safe and “honorable” country is needed to place the cash, then it goes to Switzerland. In the contradictory case of Switzerland, Transparency International has apparently rewarded a country where the value of transparency has been displaced by “discretion”, “confidentiality” and, in fact, the absence of transparency.
Most of the calculations indicate that 50% of the illicit drug trade takes place in Latin America. The lowest figures, such as those provided by the FATF, suggest that a minimum of between USD 50 and 80 billion from illicit drugs arrives in Latin America or is absorbed by that region.
According to the United Nations, drug trafficking in Colombia represents between 3% and 13% of its Gross Domestic Product.
In Bolivia, it is estimated that drug trafficking produces around USD 1.4 billion, more than 20% of its Gross Domestic Product.
In 1994, according to the Department of State of the United States, Peru produced 165,000 tons of coca, surpassing Colombia and Bolivia, and ranked as the largest producer of coca in the world. Coca cultivation in Peru generates more than USD 1 billion per year, in addition to the profits generated by refining and trafficking. The United Nations reports that the narcotics industry in Peru represents 11% of its Gross Domestic Product.
Mexico is the country where the drug from Colombia passes to the United States, and this is increasingly common. Samuel González Ruiz, a law professor at the Autonomous University of Mexico (UNAM), estimates that approximately $ 6 billion of cocaine is sold per year at the US-Mexico border and about half of that money remains in Mexico.

About USD 500 billion per year are washed, a figure that is equivalent to two percent of the total annual production of the world, or that is twice the Mexican Gross Domestic Product.
Currently, money laundering is not just a criminal issue but a phenomenon that seriously affects financial markets and everything related to economic policy.

The Sicilian Mafia and its international counterparts – the Russian Mafia, the Japanese Yakuza, the Chinese Triad (based in Hong Kong and Taiwan) and the Colombian and Mexican cartels – have built a system of alliances and territorial division that has made them in one of the most powerful forces in the world. The corruption of politicians is simply a manifestation of these new superpowers that now seem impregnable.

In the past, US authorities had saved J.P.’s reputation. Morgan – one of the most prestigious banks in the world – by not disclosing the participation of one of its directors in Latin America in illegal transactions. In the case of the Bank of Boston, the treatment was a bit more severe – its Boston president, the aristocrat William Brown, had to admit the bank’s guilt, attributing what happened to a “human error”, and he was imposed a negligible fine of USD 500,000. The testimony of the banking directors and bureaucrats of the Treasury Department before the Senate Banking Committee was truly pathetic. Now we find that the system is put to the test once again with the case of Confidas. As I described above, an investment fund was established in Panama, which was deposited in Switzerland and was directed by the executive vice president of Citicorp. This money belongs to none other than Raúl Salinas de Gortari and the Gulf cartel.

Money laundering represents the institutional acceptance of the mafia and a pardon for organized crime. It is the engine of a vicious circle of demoralization and corruption. What is most evident in the moral fabric of our society: attacking poor farmers or giving bankers refuge through unscrupulous laws?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s