Sin blanca en París y Londres — George Orwell / Down and Out in Paris and London by George Orwell

Esta es una magnífica novela, sobre vagabundos y su mundo, de este escritor británico, leída varias veces, sobre la pobreza donde la sátira sale a raudales en cada una de sus páginas, a través de la historia de nuestro protagonista que da clases de inglés malviviendo por París, nos adentra en hoteles de París con chinches, borrachos y donde en las calles los bistros son un templo de la borrachera. No puedo pagar el día a día la alimentación a base de pan y mantequilla y la búsqueda de un nuevo trabajo, imposible, su compañero de fatigas Boris y la risa en la casa de empeños francesa donde le dan grandes cantidades de francos por mala calidad de artículos. A todo ello seguir trabajando en un hotel Auberge, con demasiada suciedad, las ratas a sus anchas y donde nos explica la diferencia entre camareros y plongeurs (friegaplatos).
Un plongeur es un esclavo desaprovechado, que lleva a cabo trabajos estúpidos y en gran parte innecesarios. En definitiva, se le obliga a trabajar por una vaga intuición de que, si tuviese tiempo libre, sería peligroso. Y la gente cultivada, que debería estar de su lado, lo consiente porque no lo conoce y en consecuencia le teme. Digo esto del plongeur porque es el caso que estábamos considerando, pero podría decirse lo mismo de incontables tipos de trabajadores. Estas son solo mis opiniones, sin duda bastante tópicas, sobre los hechos básicos de la vida del plongeur, sin hacer referencia a las condiciones económicas inmediatas. Interesante su comparación con los “rickshaws” en la India.
Después de la confusión de la cocaina por polvos cosméticos, va a Londres donde hará amistad con un irlandés (Paddy) y aquí nos explica la realidad de los cupones de comida, en los albergues no existen camas, es el suelo y además al asearte el agua está negra al utilizarla toda la gente, las pulgas ms frecuentes al sur que al norte…
La Ley de Vagos permite procesar a los vagabundos que fumen en un albergue, de hecho permite procesarlos casi por cualquier cosa, pero las autoridades prefieren ahorrarse la molestia de interponer una demanda y se limitan a echar a los que desobedecen.
La condición social de los mendigos, pues cuando te relacionas con ellos y descubres que son personas normales, resulta imposible no sorprenderse por la actitud que adopta ante ellos la sociedad. La gente parece tener la sensación de que hay una diferencia esencial entre los mendigos y los trabajadores «normales». Son una raza aparte, marginados como los criminales y las prostitutas. Los trabajadores «trabajan», los mendigos no; son parásitos, seres inferiores por naturaleza. Se da por sentado que un mendigo no se gana la vida, como puedan hacerlo un albañil o un crítico literario. Es una simple excrecencia social, tolerada, porque vivimos en una era compasiva, pero en esencia despreciable.
Interesante en lo referente al vocabulario utilizado y los improperios y por encima de todo la solidaridad de los vagabundos como el de Glasgow que le devuelve la lata con colillas por el cigarrillo dado. Qué decir de los lugares donde dormir a través de Paddy, Embankment, el ataúd…

Cuando una acaba esta magnífica novela de viajes sobre el mundo de los vagabundos o si te quedas sin dinero, tienes un concepto diferente de esta gente y es de los mejores libros del gran escritor Blair.

This is a magnificent novel, about vagabonds and their world, of this British writer, read several times, about poverty where satire spills out in every one of its pages, through the story of our protagonist who teaches English malviviendo by Paris, it enters us in Paris hotels with bedbugs, drunks and where in the streets the bistros are a temple of drunkenness. I can not pay for the daily bread-and-butter-based food and the search for a new job, impossible, your fatigue partner Boris and the laughter in the French pawnshop where you get large amounts of francs for poor quality of articles. To all this continue working in a hotel Auberge, with too much dirt, rats at ease and where he explains the difference between waiters and plongeurs (dishwashers).
A plongeur is an untapped slave, who performs stupid and largely unnecessary tasks. In short, he is forced to work by a vague intuition that, if he had free time, it would be dangerous. And the cultivated people, who should be on their side, consent because they do not know it and consequently fear it. I say this about the plongeur because it is the case we were considering, but the same could be said about countless types of workers. These are just my opinions, undoubtedly quite topical, about the basic facts of the life of the plongeur, without reference to the immediate economic conditions. Interesting its comparison with the “rickshaws” in India.
After the confusion of cocaine by cosmetic powders, he goes to London where he will make friends with an Irishman (Paddy) and here he explains to us the reality of the food coupons, in the shelters there are no beds, it is the floor and in addition to the toilet water is black when used by all the people, the fleas more frequent to the south than to the north …
The Law of Vagos allows to prosecute the vagabonds that smoke in a shelter, in fact it allows them to be prosecuted for almost anything, but the authorities prefer to save themselves the trouble of filing a lawsuit and only throw those who disobey.
The social condition of beggars, because when you relate to them and discover that they are normal people, it is impossible not to be surprised by the attitude that society adopts before them. People seem to have the feeling that there is an essential difference between beggars and “normal” workers. They are a separate race, marginalized like criminals and prostitutes. The workers “work”, the beggars do not; they are parasites, inferior beings by nature. It is taken for granted that a beggar does not make a living, as a mason or a literary critic can. It is a simple social excretion, tolerated, because we live in a compassionate, but in essence despicable era.
Interesting in terms of the vocabulary used and the expletives and above all the solidarity of the vagabonds like the one in Glasgow that returns the can with cigarette butts for the given cigarette. What to say of the places where you sleep through Paddy, Embankment, the coffin …

When one finishes this magnificent travel novel about the world of vagabonds or if you run out of money, you have a different concept of these people and it is one of the best books of the great writer Blair.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .