La danza final de Kali — Ibn Asad / The Final Dance of Kali by Ibn Asad

Este es un interesante libro para ser leído pero no se debe ser muy partícipe de unos ideales o realmente no gustará, es un libro crudo en order al novus ordo seclorum (nuevo orden).
Novus Ordo Seclorum. Sin duda, existen otros términos igualmente apropiados para referirse a dicho trabajo infrahumano: globalización, «Gran Obra De Todas Las Eras”, centralización de poder, secularización mundial, imperialismo europeo, Nuevo Orden Mundial, neoliberalismo económico, o —sencillamente— la modernidad. No obstante, todos estos términos —aun siendo apropiados desde diferentes puntos de vista: histórico, económico, político… sólo pueden encerrar una porción de una realidad con implicaciones mucho más profundas y serias de lo que podría parecer a simple vista. Es por ello por lo que conviene dejarlo claro desde el principio: el Novus Ordo Seclorum no se trata sólo de un simple programa político más o menos impuesto por una minoritaria élite, no es un sistema económico particular, ni una corriente filosófica, ni la pretensión de una sociedad, una logia, una raza, un estado o una familia. No; y jamás se insistirá lo suficiente en esto: el Novus Ordo Seclorum supone ser un programa de profundas implicaciones que afecta a la estructura social, a la ordenación política, a la misma concepción de humanidad… pero también —y ante todo—, afecta a la propia individualidad de cada uno de los seres humanos (su vida particular, su estructura emocional, se libertad mental, sus nociones del yo. Es una declaración de guerra contra la humanidad.

Antecedentes 1776, Weishaupt —quizá por medio de Mendelsohn— consiguió introducirse en las logias centroeuropeas más importantes, y a través de sus contactos, formó una orden nueva (¡una más!) que pasó a llamarse la Orden de los Iluminados de Baviera o “Los Perfeccionistas» . ¿Qué diferenciaba esta orden de otras? Pues que era una orden con fines estrictamente políticos, y que alrededor de ella se encontraban las familias financieras, la cúspide militar, y los nobles más poderosos de Europa. La Orden de los Iluminados de Baviera no era una sola logia, sino una intrincada red de logias y sociedades secretas que incluían nobleza, familias financieras, servicios de inteligencia, e incluso literatos y artistas. Esta selecta membresía se consiguió a través de una vomitiva guerra de intereses cruzados, coacciones y chantajes que se perpetraban a través del dinero, el sexo, o las influencias familiares.
Los grupos financieros europeos-citilondinenses utilizaron a la marioneta de Alexander Hamilton , que creó el First Nacional Bank of United States . La invasión imperialista británica en Estados Unidos no necesitaba ser militar, sino económica. Además, tras las guerras napoleónicas, la casa Rothschild encontró el segundo «negocio del siglo” en poco más de cuarenta años: La Guerra de Secesión Norteamericana que comenzó en 1861. La masacre mutua del pueblo norteamericano supuso una auténtica “gallina de los huevos de oro» para los grupos financieros europeos, los cuales se aseguraron el control absoluto del gobierno federal de los Estados Unidos. Para garantizar ese control, la city londinense se hizo de una serie de leales agentes que trabajaron al otro lado del Atlántico con admirable eficacia: JP Morgan, Khun Loeb, August Belmont…

El 11 de Septiembre de 1991, George H. W. Bush, el que era presidente de los Estados Unidos , proclama: «Ya hay un nuevo orden a la vista, un nuevo orden mundial .» El discurso en donde está insertado esta frase, así como el aparente absurdo de proclamar esto en aquella reunión, como el tono, la fórmula, los términos, la fecha… indican que esta frase no es tan sólo una declaración pública extraída de un discurso político más. Bush es uno de esos linajes norteamericanos emparentados sanguíneamente con la élite europea; su fortuna familiar se hizo considerable en el S. XIX, principalmente gracias al tráfico de opio y drogas (negocio que fue continuado en generaciones posteriores). El padre de George H.W., Prescott Bush, era un adineradísimo comerciante e influyente financiero internacional involucrado en la industria bélica. Prescott Bush financió directamente la maquinaria de guerra europea en los años cuarenta (del siglo XX), y muy especialmente, el poderío militar de la Alemania nazi .
A finales del siglo XX, el Novus Ordo Seclorum adquiere un aspecto solidificado, concreto, tangible. Se trata —con rigor— de un «nuevo orden mundial», como resultado político de la fuerza infrahumana manifestándose triunfante en todos los aspectos del ser humano. Por lo tanto, el New World Order, tal y como se identifica en el siglo XXI, supone ser tan sólo lo visible, lo formal, la punta del iceberg de un proyecto mucho más complejo que un programa político.
Sin embargo, no todos los seres humanos ven ni tan si quiera esa obvia punta del iceberg. Esto se debe a mecanismos de control sobre la población que abordaremos más adelante. Por ahora, para cerrar este capítulo que define y contextualiza el objeto tratado a lo largo de todo el libro, se señalizarán algunos puntos clave en el Nuevo Orden Mundial que ya son un hecho en 2010 (año en el que se escribió este libro). Lo más curioso de todo esto es que un alubión de medios alternativos está anunciando actualmente la tendencia hacia estos puntos ¡cuando ya hace veinte, treinta o más años que se han llegado a cotas de incontestable éxito!.

1. La centralización de poder : Ya hemos visto que, a nivel político, el Novus Ordo Seclorum se manifiesta como un proceso de centralización de poder, ya visible en el siglo XIX. Ese «centro” al que tiende a acumularse dicho dominio político es Europa ( y por extensión, el satélite del gobierno federal norteamericano) Se trata del llamado Anglo-American Establishment . Lo más terrible de este proceso de centralización de poder es que éste parece no tener límite: es decir, cuanto más centralizado está el poder, más poder existe para centralizar.
2. El gobierno mundial y la fuerza militar única: Esta es la pretensión explícita de los grupos de poder europeos: el gobierno mundial. Ya lo era en el siglo XIX, y lo es hoy en día, sólo con una salvedad: la pretensión actual es perpetuar y fortificar dicho gobierno porque ¡el gobierno mundial ya existe! ¡Ya es un hecho!
Algunos ciudadanos que oyen hablar del «gobierno mundial” pueden pensar que se trata de una «profecía exagerada» para un futuro lejano… y sin embargo, todos ellos nacieron bajo dicho gobierno. Toda la agenda desarrollada en el siglo XIX y XX.
3. La articulación política mundial a través de grupos privados de poder : Al igual que existe un porcentaje de ciudadanos que niegan estas obviedades, los hay quienes niegan la existencia de grupos cerrados de poder que articulan la agenda política global. Los estados «democráticos” son estructurados en un bipartidismo controlado por grupos financieros que eligen los candidatos, imponen el programa, y pagan las campañas. Los regímenes dictatoriales se sostienen en la medida que suponen ser de utilidad para la perpetuación y fortificación del Establishment. Los unos y los otros (los estados «democráticos» y los dictatoriales) son tan sólo piezas de ajedrez en una partida transnacional con el jaque mate a la vista. Estos grupos transnacionales de poder son cerrados, privados.
4. La acumulación de capital : La consecuencia económica de todos estos puntos es una acumulación de capital que en el siglo XXI alcanza cotas de una obscenidad indigerible. La centralización de poder conlleva una concentración de riquezas aplicable a todos los niveles: continental (continentes riquísimos y continentes pobrísimos), nacional (dentro de un continente, naciones ricas en comparación a otras muy pobres), territorial (dentro de una nación, ciudades «ricas” y áreas rurales miserables), y social (una minoría riquísima —cada vez más rica, cada vez más reducida—, y una masa hundida en la pobreza). Esta situación va muchísimo más allá de cualquier «desigualdad»: se trata del más efectivo, silencioso, y barato medio de genocidio. Se estima que un 2% de la población mundial posee el 50% de la riqueza del planeta.
5. La sociedad sin dinero en efectivo : Un objetivo (casi cumplido) relacionado con esta acumulación de capital, resulta ser la sociedad sin dinero en efectivo. Esto resultaría ser el éxito definitivo del sistema bancario a nivel social. Muchos ciudadanos pueden opinar que se está lejos de ese éxito, y sin embargo, gran parte de las compras que actualmente realizan (si es que son tan privilegiados de aún tener poder adquisitivo), las realizan a través de sus tarjetas de crédito.
6. El fin de la vida privada : A algunos les puede sonar exagerado escuchar que la «destrucción de la familia” es el principal objetivo social del Novus Ordo Seclorum . Así es: cualquier estructura humana tiene como base la institución familiar; si un proyecto “secular», contratradicional, e infrahumano quiere imponerse, resulta comprensible que la familia sea una institución a destruir. Evalúe el lector con honestidad —en el entorno que tenga más a mano— la salud de la institución familiar: matrimonios basados en mentiras, hipocresía, separaciones, divorcios, paternidades ausentes, maternidades sin paternidades, incomunicación, infancias en soledad, ausencia de cohesión y estructura familiar, matrimonios no consumados… ¡e incluso matrimonios gay! La familia moderna no es sino el maltrecho residuo superviviente de un proceso de destrucción institucional de base social. El objetivo está claro y su éxito está a la vista: la destrucción familiar como unidad de desarrollo del ser humano.
7. El proceso de deshumanización : Ya en su definición, señalamos al ser humano como el infeliz protagonista del Novus Ordo Seclorum , y este protagonismo también se refleja en el terreno político y social. En el Nuevo Orden Mundial, lo humano existe en la medida en la que esto aún resulta útil.

Nuevas religiones» con dudosa justificación presuntamente ancestral que buscan captar adeptos en nombre de los más absurdos conceptos, siempre con fines lucrativos y ególatras. El origen de estos grupos siempre es occidental y —de nuevo— su desarrollo más exagerado se localiza en el mismo caldo de cultivo europeo y estadounidense. No sólo eso: la expansión y aceptación de esos grupos triunfa allá donde triunfó la cirugía plástica (México, Brasil, Colombia y demás clases altas sudamericanas), y tienen sede en las capitales europeas más importantes. La relación de algunos magnates del “entretenimiento» y del massmedia con algunos de estos grupos es harto conocida. Sin poder exponer aquí la compleja naturaleza de estos innumerables grupos, sólo podemos declarar aquí que su importancia no es en ningún caso despreciable en el Novus Ordo Seclorum. La industria del sexo Heffner (Playboy) fue invitado a Bilderberg.
Tienen como base y premisa el mismo error moderno: confundir el espíritu con el psiquismo más profundo, confundir el polo esencial con lo oscuro y oculto a evitar, o —en términos simbólicos— confundir lo «elevado” con lo que se encuentra aún por debajo del límite inferior. Esta confusión es lo que se puede definir con total exactitud y rigor etimológico como “satanismo».

Sin duda, la eugenesia es uno de los términos mejor enmascarado de los tiempos modernos, primeramente por su irónica etimología (eu-genics; »buen nacimiento ” ), y después, por el punto de inflexión que supuso para este término la Segunda Guerra Mundial. Después de que el ser humano viera la obviedad del horror nazi, los eugenistas tuvieron que renombrar los conceptos de su «ciencia», ocultar sus verdaderos objetivos tanto como les fuera posible, y enmascarar su terminología con palabras limpias de vergonzosas y macabras connotaciones. Así, se podría hacer una división entre dos tipos de eugenesia, una «eugenesia pública» que supone el origen de esa «ciencia» y que fracasa monstruosamente a través de la caída nazi; y una “eugenesia secreta» que es la que se desarrolló a posteriori y que actualmente parece triunfar como técnica de control de la población por parte del Nuevo Orden Mundial . Y este triunfo que ya es acto, que ya es un hecho, que ya es presente, es el que nos empuja a escribir sobre materias que el hombre moderno prefiere no mirar. Toda la información aquí expuesta es una breve síntesis necesaria para identificar los términos que maquiavélicamente se están utilizando, para abrir los ojos ante un secreto que ya hace tiempo es obviedad, y —ante todo— resistir el ataque que todo ser humano —por el hecho de ser eso mismo— está sufriendo en estos mismos momentos.
Factor 1: La revolución informática : La primera computadora la concibe un seguidor confeso de la eugenesia, Thomas J. Watson , para procesar datos de investigaciones de eugenesia que luego se utilizarían en los campos de exterminio nazi. Es así como surge IBM . La informática se desarrolla en las décadas siguientes.
Factor 2. La culminación de la centralización global del poder : Las dos últimas décadas del siglo XX se presentan como la oportunidad definitiva que finalmente conllevará una centralización global del poder. La gran mentira soviética se cae por su propio peso, comienzan las negociaciones que supondrán la definitiva Unión Europea, la OTAN se expande, surgen nuevos organismos globales, y los ya existentes (ONU) continúan abriendo el camino hacia la centralización del poder. Se especula —públicamente y sin ocultar la intención— sobre la instauración de un Nuevo Orden Mundial, la tiranía de una élite invertida que aspira a dominar a una población subyugada en un nuevo paradigma de esclavitud. Reducir la población en porcentajes que oscilarán (dependiendo de la fuente) del 60 al 95%, y embrutecer a la población superviviente con mecanismos de control inexpugnables.
Factor 3. El ambientalismo y el ecologismo . Ya comentamos que la eugenesia se enmascaró con numerosos términos que sirvieron de eufemismos científicos tras la Segunda Guerra Mundial. Algunos de esos escondites fueron la antropología, la psicología conductivista, la psicopedagogía, la demografía, la psiquiatría, la bioética, el transhumanismo, la biotecnología, y —sobre todo— el ambientalismo y la ecología. Así, los primeros movimientos medioambientales fueron fundados por entusiastas eugenistas (Así ocurre por ejemplo con WWF). A finales del siglo XX, el ambientalismo resulta la máscara ideológica y científica que esconde a teóricos y técnicos neomalthusianos que sueñan con una definitiva solución final.
John P. Holdren , prestigioso asesor científico de varias administraciones estadounidenses, director de la OSTP, participante de proyectos medioambientales en la Unión Europea, y primer asesor científico de Barack Obama, publicó en 1977 el texto académico de asesoramiento político recientemente desclasificado “EcoScience. Population, Resources, Enviroment ».

La industria del entretenimiento distraerá y ocupará el excedente de tiempo que el moderno pudiera tener con las expresiones pseudo-artísticas del massmedia , la cultura pop , y los campeonatos deportivos. Incluso, una «industria del sexo» intervendrá en una debilitada sexualidad moderna con una sobre-estimulación erótica a través del massmedia , una ingeniería del latex , y fármacos anti-impotencia cada vez más agresivos. Aumentan las patologías psíquicas en general: esquizofrenia, psicopatías, trastornos bipolares Aumentan los fármacos para este tipo de enfermedades y, a su vez, aumenta su consumo en personas cada vez más jóvenes. Aumenta el número de hospitales y clínicas privadas en ciudades de Europa y Estados Unidos. Aumentan y se amplían sus departamentos de Psiquiatría, Neurología y Oncología. Aumentan los casos de suicidios, homicidios y muertes violentas. Todo esto sucede mientras el hombre y la mujer occidentales medios alegan estar convencidos de disponer de una «libertad», un «bienestar» y una «capacidad de libre elección» nunca antes disfrutados.

La «doctrina luciferina”—, vamos a ofrecer algunas generalidades sobre lo que —a nuestro parecer— sería la articulación más cercana a su causa: la inversión del principio metafísico. Dicha inversión fue explicada brevísimamente al comienzo del capítulo, y en resumidas cuentas, la expresamos como «la sustitución de la verdad por una mentira». Tradicionalmente, la expresión y transmisión de la verdad ha sido (y siempre será) la función del símbolo, en su sentido primordial. Por lo tanto, la raíz maloliente de la doctrina luciferina se podrá identificar de algún modo a la “inversión simbólica»
Alguien eche un vistazo a su alrededor para comprobar que el mundo moderno está repleto de esta contaminación visual que afea nuestro día a día en el sentido más profundo de la palabra «fealdad». Al no poder ni pretender abordar todos, preferiremos abordar una inversión simbólica que supone ser muy importante en la actualidad: en el sexto capítulo se detallará la inversión simbólica que dio a luz a la «Madre Naturaleza» del ambientalismo. Las implicaciones de las inversiones simbólicas son muchísimos más graves y serias que una mera cuestión de «imagen», tal y como pueden pensar algunos lectores creyendo que un «emblema», un «icono» o un «logotipo» sólo es la «imagen» de una institución, corporación o estado. El contenido que se esconde bajo la apariencia iconográfica puede parecer inofensiva a ojos del hombre moderno, y es precisamente esa apariencia inofensiva lo que convierte a la inversión simbólica en el estancamiento contranatura que permite la presentación de la «doctrina luciferina» a la que ya se está adhiriendo el ser humano actual, el “nuevo humano», el infrahumano.
La «doctrina luciferina» se presentará cada vez más como un chantaje a cambio de seguir viviendo. Tal y como dijo literalmente el teófoso, filósofo neoespiritualista y funcionario de la ONU, David Spangler cuando era director de Planetary Initiative: “No one will enter the New World Order unless he or she will make a pledge to worship Lucifer. No one will enter the New Age unless he will take a luciferian initiation .»

Basta echar un vistazo a la posterior lista de miembros selectos del WWF, el llamado Club 1001, para señalar los tres lugares comunes de su membresía: nobleza europea, servicios de inteligencia y grandes grupos corporativos (principalmente, bancarios, armamentísticos y químicos). Algunos de estos distinguidos «amantes de la naturaleza» son: El propio Principe Philip (Duque de Edimburgo, supremo representante masculino de la casa Windsor, capitán general de la marina británica. Aficionado no sólo a despedazar zorros con sus perros en su reino, sino aficionado también a la caza furtiva de elefantes y otros animales en India y Nepal, tal y como registró John Philipson), Conrad Black (Miembro asiduo de Bilderberg y cabeza del imperio de massmedia, Hollinger, creado por su padre, el agente del MI5, George Black), Príncipe Johannes Von Thurn und Taxis (aristócrata europeo bajo influencia de la esfera Rothschild, hijo de Max Von Thurn und Taxis…
En el caso particular de África, el proceso de parasitar y devastar el continente siguió tres etapas fácilmente distinguibles que aquí señalamos. En primer lugar, se invadió el continente y se establecieron «colonias” gobernadas por hombres de confianza de las diferentes coronas y repúblicas europeas. En 1885, todo el continente africano ya estaba repartido como si fuera un pastel entre los diferentes estados europeos (Reino Unido, Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, España, Portugal, Italia…) A finales del S. XIX, el imperio inglés se mostraba como el máximo poder controlador del continente. La segunda etapa del plan imperial sobre África fue realizar la transición de un gobierno colonial a un gobierno financiero vía presidentes títeres y corruptos que inauguraban soberanías nacionales ajenas a diferencias culturales y étnicas, territorialmente delimitadas al capricho con tiralíneas.
El ambientalismo es la coartada de numerosas vilezas que se han cometido, se están cometiendo y se cometerán presumiblemente en el futuro inmediato. Todo lo que el Nuevo Orden Mundial no perpetúa a cara descubierta en nombre del dios masculino, bélico y patriarcal del poder militar, lo lleva a cabo encubriéndolo pérfidamente bajo protección de una supuesta «Madre Naturaleza». Esta «Madre Naturaleza» invocada por ambientalistas cada vez que tienen ocasión, no es sino la inversión moderna, bastarda e inframaterial de una parodia del principio femenino primordial. Alertamos de que esta desautorizada «Madre Naturaleza» se va a pronunciar y escuchar cada día con más frecuencia y bajo pretexto de los más absurdos conceptos. Esta idea moderna de «naturaleza» es la inversión simbólica clave para comprender y desvelar la farsa ambientalista, así como la estrecha relación de esta inversión con los eufemismos político-periodísticos de «madre», «tierra» y «mujer».

«¿Como la civilización occidental (tan machista y patriarcal) ha podido dar pie a un movimiento global como el de la liberación de la mujer ? ”. Esta pregunta puede resultar ingenua a simple vista, pero resulta sumamente interesante profundizar en ella. En una ordenación mundial que dependa de culminar la esclavitud del ser humano en un paradigma en donde el mismo esclavo escoja, defienda y ame su sometimiento, ¿Qué lugar tendrá la mujer común? Comprobamos enseguida que la «mujer» de la «cultura pop », la publicidad, el cine, el deporte, la moda no es en absoluto una «mujer»; es una identidad comportamental. La «mujer moderna» no es —con rigor— una mujer: es una imagen adolescente insertada como reclamo, medio, fin y presa publicitaria; dependiente de patrones de conducta comercializados, presionada para mostrarse en continua disponibilidad sexual, obstaculizada para tener hijos, obstaculizada para criarlos aún teniéndolos. Resulta comprensible que escuchar esta refinada crueldad cause irritación: lo que el mundo moderno llama «liberación de la mujer» no es sino el estadio final y triunfal de la esclavitud total de la feminidad. La ironía terminológica resulta ser el sello de la ingeniería social del Establishment: “La esclavitud es la libertad ».
El razonamiento satánico que el Novus Ordo Seclorum impone a la mujer puede expresarse de la siguiente manera: «Mujer, has estado sometida a mi poder cruel durante siglos. Lo que ahora necesito para concluir mi plan en que digas ser libre y feliz bajo ese sometimiento. Durante milenios trabajaste como mujer, ahora te obligaré a que trabajes en las mismas corporaciones, fábricas y oficinas donde se embrutecen los hombres. A esta obligación la llamarás «inserción en el mercado laboral».
Así, la «mujer moderna” propia de los «países desarrollados» cree haber entrado en su libertad precisamente al haber dado su primer paso como esclava total. Ella, inconsciente de su desgracia, mira con compasión a las mujeres de los «países subdesarrollados», sometidas aún en un estadio inmediatamente anterior. La «mujer moderna» se convierte así en una «imagen» al servicio del Establishment , limitada al papel de “reclamo» de diferentes funciones: comerciales, políticas, sociales El poder político seguirá vetado para la feminidad, e incluso éste se permitirá regodearse en su victoria, colocando en poderosos puestos ejecutivos a hombres burdamente travestidos como Margaret Thatcher, Madeleine Albright, o Angela Merkel. Mientras tanto, a la mujer común se le permitirá vivir en la medida en la que ame vivir su vida como fantasmagórica imagen.

Para cerrar el círculo contraespiritual de la «libertad religiosa” del Novus Ordo Seclorum , se propondrá como opción el «agnosticismo», el cual sería etimológica y efectivamente la confesión de incapacidad gnoseológica; es decir, la confesión de que el ser humano ni conoce ni puede conocer. Así, con una falsa humildad, el agnóstico se presenta como el resultado final de la deshumanización en el dominio espiritual. ¿Cabe recordar que es exactamente el conocimiento lo que nos diferencia positivamente de las bestias? ¿Cabe recordar que es el conocimiento quien permite —para bien y para mal— lo humano? ¿Cabe recordar que negar ese conocimiento es poner una «equis» en la casilla «no humano»? Así es: el agnóstico dice «no saber»; lo que realmente no sabe es que el agnosticismo es la última opción en el censo de la confesión religiosa de la «espiritualidad al revés». De la misma manera que en las encuestas estadísticas de control poblacional al servicio del Establishment , existe la casilla NS/NC (No sabe/No contesta), en la religión única del Nuevo Orden Mundial está el «agnosticismo» como punto que cierra el cuestionario contraespiritual.
Esta farsa es la que brevísimamente hemos expuesto aquí: mientras los hombres modernos se definen como católicos, protestantes, judíos, espíritas, mormones, ateos, agnósticos o con la palabra que les venga en gana, todos se cogen de la mano en el contenido esencial de su culto: la colaboración con la infrahumanidad. Así, después de definirse y dividirse a través de las múltiples religiones, el consenso satánico hace su trabajo: los seres humanos sólo consiguen ponerse de acuerdo para un único fin: destruirse.

Para desintegrar el núcleo de los sistemas educativos modernos se llevará a cabo una exposición triple. El primer apartado abordará su origen, definición y finalidad. Para ello se darán unos datos históricos que arrojan luz sobre los auténticos orígenes (tanto teóricos como históricos) de los sistemas educativos en los que se apoyan todos los estados modernos y sus correspondientes «ministerios de educación”. En el segundo apartado se verá cuál es el método de los sistemas educativos, y se comprobará que el método es único ya que todos los sistemas aplican la misma inversión del principio de autoridad de conocimiento. En tercer lugar, se verá que la forma final y triunfal que arroja el sistema educativo moderno resulta ser el “adiestramiento profesional», útil y necesario para la perpetuación del Establishment, y en ningún caso provechoso para el ser humano (más bien, lo contrario). Como paradigma de este adiestramiento utilitarista e infrahumano se encontrará la formación universitaria, la cual está vinculada a las mismas infames instituciones que los sistemas educativos, y controlados todos ellos, por los mismos grupos de poder que dan cuerpo al Nuevo Orden Mundial.
Se comprobará por lo tanto que la auténtica metodología de los diferentes sistemas educativos siempre es la misma: el abuso de poder. Al carecer de autoridad cualitativa verdadera, sólo puede presentarse un autoritarismo abusivo avalado por métodos cuantitativos: los exámenes. Así, el sistema educativo puede resultar muy bonito o muy feo, desarrollado por sonrientes pedagogos de la Universidad de Cambridge o por curas del Opus Dei, puede utilizar coloreados libros de texto o gordos volúmenes enciclopédicos, el profesor puede ser muy simpático o puede ser un ogro… poco importa, pues en su raíz, el sistema educativo se basa en un profundo abuso de poder.

Como mayor exponente de esa comercialización de la salud al servicio de la optimación utilitarista de la enfermedad, nos encontramos a la industria farmacéutica (o quizá con más rigor, a las «industrias farmacéuticas”). La industria farmacéutica resulta ser una «industria», con un adjetivo calificativo que define cierta peculiaridad (es decir, es «farmacéutica»). No destacamos esta perogrullada por capricho: la industria farmacéutica es —pues ese es su nombre-una industria compañera del resto de industrias modernas (la industria automovilística, la industria bélica, la industria alimenticia…), que comparten una misma estructura de producción, unos mismos objetivos económicos, y una misma función social en la modernidad. No sólo eso compartirán con las otras corporaciones industriales: las familias y nombres propios que se encuentran actualmente en las directivas y juntas de accionistas de las corporaciones farmacéuticas, se encontrarán en organigramas de corporaciones de los más variado (bancarias, automóvil, telecomunicación, petroquímicas…). Pero, aun compartiendo muchas cosas con sus hermanas industriales, la industria farmacéutica tiene una curiosa característica: produce y comercializa fármacos que —en principio— pretenden mejorar la salud.
A la cabeza de esta lista se encuentra la ya citada Pfizer, con un beneficio anual estimado en 11.360 millones de dólares (2004), y un crecimiento meteórico en los últimos seis años. Pfizer dispone de fondos públicos de diferentes estados (principalmente Estados Unidos), y cuenta con capital privado de grupos financieros como JP Morgan, Goldman Sachs o Citigroup. Pfizer está representada en el CFR, así como en grupos de poder privados y no gubernamentales tales como Bilderberg, Club de Roma, y Bill & Melinda Gates Foundation. Opera en más de 110 países con una red de empresas subsidiarias. En muchos de estos países, Pfizer tiene querellas contra la salud pública. La más grave (conocida) y la más incontestablemente documentada, es la que se presentó sobre los hechos sucedidos en Nigeria en 1996. Pfizer montó un campamento de ensayo de una droga llamada Trovan
Estrechamente relacionada con Pfizer, se encuentra Wyeth (desde enero de 2009). Se trata de otro laboratorio de origen decimonónico (1873, Philadelphia), que también se hizo de oro a través de la Segunda Guerra Mundial. Sus ingresos anuales superan los 13.000 millones de dólares, y sus beneficios están oficialmente desinflados debido a los enormes fondos que recibe de la administración pública. Se trata también de una supercorporación paraguas que incluye a la compañía más importante en el suministro de café instantáneo deEstados Unidos (WCRC), y una de las grandes corporaciones veterinarias (Fort Dodge Serum Co . ). Estuvo muy presente en toda la trayectoria de programas de vacunación masiva en Estados Unidos, y actualmente está en más de 40 países, y —muy especialmente— en India.
Otra grande farmacéutica americana sería Merck . Su origen es alemán, pero a principios del siglo XX se asentó en New York . Su desarrollo también lo debe a la Segunda Guerra Mundial y a la post-guerra inmediata. Si Pfizer se enriqueció con una producción pre-bélica de la penicilina, Merck lo hizo posteriormente con otro antibiótico: la estreptomicina. En pleno siglo XXI, Merck tiene unos ingresos de 21.490 millones de dólares, y en 2009 se fusionó con Schering Plough en una de las maniobras empresariales de más envergadura en la historia del capitalismo. Por supuesto, Merck también está representada en el CFR (a través de directivos como Richard T. Clark y Kenneth C. Frazier ), y también dispone de capital público y de grupos privados como Rockefeller Foundation.
GlaxoSmithKline (GSK) sería la gran corporación farmacéutica británica, con un beneficio anual cercano a 8.200 millones de dólares, unos ingresos de 31.377 millones de dólares, y una participación en la sanidad mundial arrolladora: se estima que cada segundo GSK suministra 35 vacunas, cada hora GSK invierte 562.000 dólares en desarrollo, cada día 200 millones de personas se lavan los dientes con algún producto GSK. Está presente el muchos botiquines domésticos a través de su lista de productos estrella, tales como amoxil, geritol, nicorette… GlaxoSmithKline también está representado en el CFR (aun siendo una corporación británica), así como en la Comisión Trilateral, a través de su directivo Deryck C. Maughan . Lo más curioso es que Maughan también es directivo del gigante de la información Thomson Reuters. No sólo eso: otro directivo de GSK es James Murdoch, vicepresidente de otro gigante (aún más gigante) del massmedia, News Corporation.
Otra gran farmacéutica europea resulta ser el grupo Sanofi-Aventis, una fusión de laboratorios franceses y alemanes (Sanofi-Synthelabo, Aventis, Hoechst … ) Sanofi-Aventis se presenta oficialmente con beneficios parecidos a los de GSK (8.160 millones de dólares), pero esta cifra puede ser de un veracidad muy relativa, pues las farmacéuticas siempre pueden maquillar sus cifras con el descontrolado e inmenso beneficio de fondos públicos. Se trata de una corporación involucradísima en la producción y comercialización de vacunas, así como en la generación y comercialización de fármacos como lantus, plavix, clexane, aprovel… Actualmente, su directivo clave es Christopher A. Viehbacher , con nacionalidad canadiense y alemana, y Caballero de Honor de la Legión Francesa.
Cerrando estas seis mega-corporaciones farmacéuticas, nos encontramos a otro gigante europeo, Novartis, de origen suizo, con unos beneficios en 2004 de 5.767 millones de dólares, y unos ingresos de 18.497 millones de dólares. En verdad se trata de otro grupo surgido de la fusión de grandes laboratorios clásicos. Citamos a Sandoz AG en el capítulo anterior, vinculado a la casa Warburg. Sandoz AG , el laboratorio responsable del famoso LSD, estaría dentro del actual grupo Novartis . También estaría la potente corporación de productos infantiles, Gerber; así como Ciba, involucrada en agricultura y alimentación. También tendría un 33% de las acciones de Hoffman-Le Roche , cuyo director Luc Hoffman apareció en el Capítulo 5 a propósito del ambientalismo. Este laboratorio fue el responsable del antigripal superventas, tamiflu. Novartis —además del tamiflu— controlaría otros productos estrella como vagistan, clozaril, voltaren, tegretol, diovan, tavist… No citamos los medicamentos gratuitamente.

Como máximo exponente de la optimización de la rentabilidad económica de una enfermedad, estaría lo que se ha hecho con el SIDA. La enfermedad que fue presentada como la letal «epidemia del siglo XX”, se ha reducido en los «países desarrollados» como «enfermedad crónica»; eso sí: previo pago de un carísimo tratamiento farmacológico que administra el cártel sanitario. La trayectoria de la optimización de la rentabilidad se puede seguir desde el mismo origen de la enfermedad. ¿Cuál es ese origen? Fíjese el lector en esta versión: un virus raro de algunas especies de monos que viven principalmente en África (en inglés, SIV) muta como por arte de magia en un extraño brote de un déficit inmunitario en los clientes de las saunas gay de la ciudad deLos Angeles. ¿Parece un chiste sin gracia? Pues es la versión oficial del origen del SIDA. No vamos a hacer referencia aquí a versiones alternativas del origen del SIDA con más argumentos y más creíbles (lo que no es difícil), porque aquí lo que nos interesa es —precisamente— lo que el Establishment ha hecho con el SIDA oficialmente.
En la práctica, las grandes corporaciones farmacéuticas se llenan los bolsillos con miles de millones de dólares (Para más detalles, existe una obra recomendable, «El cáncer y los intereses creados», de Luis Vallejo Rodríguez. No podemos extendernos aquí en esta materia como merece). Tal y como ocurría con el SIDA y sus preservativos, grupos religiosos y grupos progresistas aprovechan para enzarzarse en otra abyecta discusión, “la eutanasia», que sirve de cortina de humo de una canallada de dimensión extramoral.
Otro porcentaje importante de los astronómicos beneficios de las farmacéuticas —si bien es cierto que inferior en comparación a los del SIDA y el cáncer— lo conformarían las vacunas. La inversión en investigación en este campo es de bajo coste en comparación a otros fármacos, y —además— en la producción y comercialización de vacunas están muy involucrados organismos oficiales y gobiernos, por lo que resulta difícil concretar con rigor cuán rentables suponen ser las vacunas para los laboratorios que las fabrican.
Pero, en este caso particular, el interés principal de las farmacéuticas para con las vacunas, no se reduce a lo económico. Gran porcentaje de las vacunas se suministran en programas masivos de vacunación por ministerios y organismos públicos.

La industria alimenticia, estrechamente relacionada con la industria farmacéutica, tanto a través de nombres propios (directivos, familias…) como con grupos empresariales y corporativistas. Por supuesto, si la industria alimenticia está ligada a la industria farmacéutica, también lo estará a los grupos de poder elitistas ya citados. Para ilustrar esta relación con un ejemplo actual, basta citar que el ex-secretario de defensa de los Estados Unidos,Donald Rumsfeld (CFR, Comisión Trilateral, Bilderberg…) es un importante accionista del laboratorio Roche (se citó al hablar de Novartis), y directivo de la industria de adictivos alimenticios Searle (que pertenecería a Monsanto, un gigante del negocio agrícola muy involucrado en la investigación transgénica). En palabras más claras: el tipo que fue responsable político de la reciente devastación de Irak , es también el responsable económico de la producción de tamiflu (el lucrativo antigripal para las pandemias gripales), y es también el directivo ejecutivo de la empresa que pone veneno dulce a la coca-colas light, los refrescos diet, y un montón de productos alimenticios «bajos en calorías”. En el mundo político-corporativista, es difícil distinguir quién produce qué; y en el caso de la industria química y la industria alimenticia, el camuflaje mutuo es casi completo.
A través de Monsanto se comprueba la interconexión corporativista-industrial-farmacéutica-alimenticia-militar-política: Monsanto, de hecho, fue fundado por un industrial químico, John Francis Queeny (en el siglo XIX), y enseguida se especializó en la producción de sustancias pesticidas, herbicidas, insecticidas… ¡y también homicidas y genocidas! Monsanto participó junto a IG Farben en la Segunda Guerra Mundial, y en la guerra fría, fue la plataforma de investigación de guerra química del bloque occidental. Produjo un buen porcentaje del “agente naranja» que se usó en la guerra de Vietnam en la década de los 60 del siglo XX. En el siglo XXI, Monsanto se presentó ligada al laboratorio Pharmacia, el cual fue adquirido en 2003 por el grupoPfizer, y ambos (Monsanto y Pfizer) estarían infectados de directivos involucrados en la industria bélica, así como en CFR, Comisión Trilateral, Bilderberg, Rockefeller Foundation, Bill & Melinda Gates Foundation … Actualmente, Monsanto está tan involucrada en la agricultura, que su éxito se traduce en ciertos monopolios en la producción de algunos cereales (como —por ejemplo— la soja y el maíz) que alimentan a un gran porcentaje del ganado de la industria cárnica.

Estamos en un mundo en el que el mismo infame organismo que «organiza” la «salud mundial» o la «alimentación» (ONU; OMS, FAO), reconoce que al menos 35 millones de seres humanos mueren por desnutrición cada año. Y aún así, lo que hace a esta fría cifra repugnante e insoportable es el hecho de que los registradores de estas estadísticas vivan en sociedades en donde la causa primera de problemas de salud venga de una reconocida «sobrealimentación». ¿Cuáles son actualmente los medicamentos estrella de los llamados «países desarrollados»? Fármacos quema grasas, drogas adelgazantes, inhibidores del apetito, medicamentos «contra el colesterol» acumulado por décadas de gula, medicamentos para una «presión arterial» puesta a prueba con una masiva ingestión diaria de grasas, medicamentos contra la «acidez», laxantes para estreñidos con el intestino embotado, antidepresivos para gente descontenta con su «imagen», fármacos psiquiátricos para nuevas enfermedades relacionadas con el desorden alimenticio (anorexia, bulimia…)… El moderno que está fuera de las estadísticas de la FAO sobre el hambre, reconoce —a través de su consumo— tener un problema: la “sobrealimentación».

Íntimamente ligada a la industria del cine, se verá otra industria —la musical— que servirá también de torno de alfarero para dar forma a ese «nuevo hombre” del que todos los teóricos del Novus Ordo Seclorum hablaron. Se trata de la «cultura pop » llamada así inicialmente por su carácter popular. Sin embargo, aunque esta pseudo-cultura, en efecto, está dirigida a las masas populares, su diseño y desarrollo no es en absoluto popular, ni mucho menos folclórico, ni espontáneo, ni auténtico. Se llama «cultura pop» al amorfo sustituto comercializado que reemplazan las arrasadas manifestaciones culturales de los pueblos. Así, nadie se extraña que la «cultura pop» sea tan popular en Estados Unidos, en Reino Unido, en Rusia, o en Japón, y que las canciones de The Beatles o Michael Jackson sean escuchadas en los cinco continentes, incluso hoy en día. «Popular» aquí significa «uniformado»: una cultura que iguale la creatividad artística hacia el límite inferior, en detrimento de una manifestación humana sincera, y al servicio de una estandardización intelectual del “nuevo hombre» global.

Las grandes corporaciones mediáticas no difieren en estructura, financiación y coartada, con otras transnacionales del mundo corporativista. De hecho, muchas de ellas, comparten directivos con otras ramas del mundo empresarial que —en principio— nada tienen que ver con el massmedia: constructoras, bancos, farmacéuticas, aerolíneas, minería, ingeniería… Y no sólo eso: los principales conglomerados de massmedia cotizan en los mercados de valores junto con empresas de lo más variopintas. Por lo tanto, un conglomerado de massmediaes una corporación transnacional más, y —como tal— para entender su trayectoria empresarial, basta con estudiar su contexto, es decir, el corporativismo transnacional.
Ese carácter transnacional es el que permite trascender la identificación nacional de la empresa a través de su actividad en estados diferentes. Sin embargo, antes de internacionalizarse, los conglomerados de massmedia parten de un país que pasan a controlar psicológica y socialmente, generalmente con la interconexión de un grupo bancario (también transnacional), y partidos políticos del país matriz (a veces uno, y a veces más, controlando así todas las opciones políticas de una supuesta democracia).
El origen decimonónico de muchos grupos de prensa que —posteriormente, con la Segunda Guerra Mundial— llegarían a tener un poder de control mental de las masas extraordinario. Un perfecto ejemplo de esto, sería el grupo alemán Bertelsmann , que fue fundado a través de las agrupaciones de prensa de Carl Bertelsmann en 1835. Sin embargo, no fue hasta los años treinta del siglo XX cuando el grupo se hace potentísimo gracias a su participación propagandística en la Alemania nazi . Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, este grupo mediático (brazo propagandístico del nazismo) estaba controlado por la familia Mohn . De hecho, su propietario Heinrich Mohn ( y su hijo, Reinhard) eran ellos mismos oficiales de las SS, y no es ningún secreto su importante trabajo en el proyecto nazi. Este mismo grupo —con el mismo nombre y con la misma familia en la directiva (Los Mohn)— se presenta en el siglo XXI como el monstruo de la comunicación alemana, presente en 63 países, involucrado en TV, radio, prensa, editoriales… a través de sus múltiples empresas subsidiarias tales como RTL Group, Random House, Arvato AG, o Direct Group. En Octubre de 2008, un importante porcentaje del que fue el brazo mediático del nazismo, fue adquirido por el gran conglomerado de massmedia Sony Corporation of America ( se hablará de Sony más adelante).
Otra familia europea decimonónica bien conocida en la centralización de poder mediático son los Bonnier, que fundaron en Copenhague un grupo de prensa a principios de siglo. Hoy en día, Bonnier Group es el grupo de comunicación sueco más importante, presente en 21 países que incluyen su Dinamarca natal, Finlandia (Tammi), Noruega (Cappelens Forlay), Alemania (siendo el mayor editor de libros infantiles), Australia, Francia, Reino Unido…
Precisamente en Reino Unido , la comunicación de masas fue directamente controlada por la misma familia que ostentaba (ostenta) el poder político, es decir, el brazo británico de los Saxe-Coburg , los Windsor . La realeza británica controla a través de un régimen de empresa pública, el mayor grupo mediático europeo en lengua inglesa: la BBC. En este caso, si bien es cierto que la directiva de la BBC no está compuesta por miembros de la familia real inglesa, siempre aparece en su organigrama leales perros falderos con título nobiliario como Sir Michael Lyons. En un régimen parecido se encuentra la ABC australiana, fundada en 1929 (dos años después de la BBC).
Como empresa pública opera también la noruega Schibsted , fundada por la familia del mismo nombre, presente hoy en día en 20 países, e involucrada en periódicos, televisión, producción de películas, publicidad, e internet. Otra familia. —Los Asper—, ésta canadiense, fundó y controla el ente mediático de Canadá: Canwest.

La inteligencia humana será reducida a su aspecto orgánico en el cuerpo del hombre, es decir, el cerebro. La manipulación utilitarista de dicho cerebro dará pie, no a «una nueva forma de inteligencia», sino al fin de todo conocimiento. En definitiva, este alumbramiento espectral, supondría el fin de toda manifestación de lo humano. Y esa sería finalmente la culminación imposible del proyecto: el fin de lo humano y su sustitución paródica por una invertida producción infrahumana.
El «nuevo hombre” se manifiesta como la culminación del Novus Ordo Seclorum. Se trata de una culminación imposible, pues la pretensión satánica es hacer posible lo imposible, y regodearse de ello. Esa será la culminación del Novus Ordo Seclorum: el fracaso.

Quizá canalizar el descontento hacia una expresión más o menos artística de masas resulta más adecuado que romper cristales, destrozar mobiliario urbano o arrojar cócteles molotov . Sin embargo, en el punto límite en el que la humanidad se encuentra, no se debe olvidar que tocar la gaita, la guitarra y el tambor, no cambia gran cosa. ¿”Otro mundo es posible »? No a través de la violencia; tampoco a través de las fiestas.
La colaboración —directa o indirecta— de los movimientos anti-globalización en la globalización a la que presuntamente se oponen resulta demasiado evidente como para insistir en unos fenómenos que no requieren más atención. Estamos en el mundo del revés: en el mundo moderno, los movimientos anti-globalización favorecen la globalización; e incluso los movimientos que dicen encargarse de la «ayuda humanitaria» colaboran en un proyecto en contra del ser humano.
Movimientos humanitarios : Especialmente vomitiva resulta ser la red de ONG´s, organizaciones humanitarias, y fundaciones filantrópicas que se proyecta directamente a través de la estructura política oficial del Establishment. Su colaboración e ignominia es tan evidente que ni tan siquiera se le ha dedicado un capítulo en este libro: resulta obvio que las ONG´s ponen su granito de mierda en el proyecto del New World Order.
Resulta lógico que las ONG´s quieran limpiar su apestosa imagen, lo que resulta capital es que el ciudadano no se lleve a engaño con tal sesión de maquillaje de puta barata. ¿Quién conforma la élite del mundo moderno? El Establishment anglo-europeo-americano que se ha extendido por todo el mundo a través de diferentes estrategias imperialistas.

El ser humano tiene libertad individual (para deleitarse con la belleza del universo, para gozar de cada respiración, para disfrutar de la amistad, para jugar con su perro, para hacer el amor, para reír, para vivir, e incluso para morir…); sin embargo, él no tiene capacidad de acción que neutralice las consecuencias de una actividad ya efectuada. Eso es imposible.
¿Y quién aspira vanidoso a conseguir lo imposible? Sólo un tonto, o un ingenuo, o Lucifer, o los tres al mismo tiempo.
Ante lo inevitable, la serenidad es deseable. Ante lo agitado, el sosiego es recomendable. Ante una pregunta de ruido, la única respuesta será el silencio. Muchos movimientos se acumularán en la futilidad del ocaso. Muchos movimientos se sacudirán en violentos espasmos espirales, todos predecibles.
Muchos movimientos dirán liberar y liberarse a través de acciones esclavizantes. Al ser humano superviviente de todo esto, ¿qué le queda por hacer? Nada. Tan sólo mantener su respiración, sosegar el semblante, y dar un alarido de silencio que ilumine a sus semejantes.
¿Qué palabra elegimos para cerrar esta obra y abrir el silencio que destruye cualquier interrogante? La palabra que nos define como seres humanos: conocimiento.

This is an interesting book to be read but you should not be very involved in some ideals or you really will not like it, it is a raw book in order to the novus ordo seclorum (new order).
Novus Ordo Seclorum. Undoubtedly, there are other terms equally appropriate to refer to such subhuman work: globalization, “Great Work of All Ages”, centralization of power, world secularization, European imperialism, New World Order, economic neoliberalism, or -simply- modernity. However, all these terms -even appropriate from different points of view: historical, economic, political … can only enclose a portion of a reality with much deeper and more serious implications than might appear at first sight. That is why it should be made clear from the beginning: the Novus Ordo Seclorum is not just a simple political program more or less imposed by a minority elite, it is not a particular economic system, nor a philosophical current, nor the pretension of a society, a lodge, a race, a state or a family. Do not; and this will never be insisted on enough: the Novus Ordo Seclorum supposes to be a program of profound implications that affects the social structure, the political organization, the same conception of humanity … but also – and above all – affects the own individuality of each human being (his particular life, his emotional structure, his mental freedom, his notions of the I. It is a declaration of war against humanity.

Background 1776, Weishaupt – perhaps through Mendelsohn – managed to get into the most important Central European lodges, and through his contacts, formed a new order (one more!) Which was renamed the Order of the Illuminati of Bavaria or “The Perfectionists ». What differentiated this order from others? Because it was an order with strictly political purposes, and that around it were the financial families, the military peak, and the most powerful nobles in Europe. The Bavarian Order of the Illuminati was not a single lodge, but an intricate network of lodges and secret societies that included nobility, financial families, intelligence services, and even literati and artists. This select membership was achieved through an emetic war of crossed interests, coercion and blackmail that were perpetrated through money, sex, or family influences.
The European-Citilondinenses financial groups used the puppet of Alexander Hamilton, who created the First National Bank of United States. The British imperialist invasion in the United States did not need to be military, but economic. In addition, after the Napoleonic wars, the Rothschild house found the second “business of the century” in little more than forty years: The American Civil War that began in 1861. The mutual massacre of the American people was an authentic “chicken of the eggs of gold »for European financial groups, which secured absolute control of the federal government of the United States. To ensure this control, the London city was made of a series of loyal agents who worked on the other side of the Atlantic with admirable efficiency: JP Morgan, Khun Loeb, August Belmont …

On September 11, 1991, George HW Bush, who was president of the United States, proclaimed: “There is a new order in sight, a new world order.” The discourse in which this phrase is inserted, as well as the Apparent absurd to proclaim this in that meeting, as the tone, the formula, the terms, the date … indicate that this phrase is not just a public statement drawn from a political discourse more. Bush is one of those North American lineages bloodily related to the European elite; his family fortune became considerable in the 19th century, mainly thanks to the traffic of opium and drugs (business that was continued in later generations). George H.W.’s father, Prescott Bush, was a wealthy merchant and influential international financier involved in the war industry. Prescott Bush directly financed the European war machine in the 1940s, and most especially, the military might of Nazi Germany.
At the end of the 20th century, the Novus Ordo Seclorum acquires a solidified, concrete, tangible aspect. It is – strictly speaking – a “new world order”, as a political result of the infrahuman force manifesting itself triumphant in all aspects of the human being. Therefore, the New World Order, as it is identified in the 21st century, supposes to be only the visible, the formal, the tip of the iceberg of a project much more complex than a political program.
However, not all human beings see even that obvious tip of the iceberg. This is due to mechanisms of control over the population that we will address later. For now, to close this chapter that defines and contextualizes the object dealt with throughout the book, some key points in the New World Order that are already a fact in 2010 (year in which this book was written) will be signaled. The most curious thing about all this is that an alubión of alternative media is currently announcing the trend towards these points when twenty, thirty or more years have already reached levels of incontestable success !.

1. The centralization of power: We have already seen that, at a political level, the Novus Ordo Seclorum manifests itself as a process of centralization of power, already visible in the 19th century. That “center” to which this political domain tends to accumulate is Europe (and by extension, the satellite of the North American federal government). It is the so-called Anglo-American Establishment. The most terrible thing about this process of centralization of power is that it seems to have no limit: that is, the more centralized the power, the more power there is to centralize.
2. The world government and the single military force: This is the explicit claim of the European power groups: the world government. It was already in the 19th century, and it is today, with only one caveat: the current claim is to perpetuate and fortify this government because the world government already exists! And it is a fact!
Some citizens who hear about “world government” may think that it is an “exaggerated prophecy” for a distant future … and yet all of them were born under that government. All the agenda developed in the nineteenth and twentieth centuries.
3. The global political articulation through private groups of power: Just as there is a percentage of citizens who deny these obvious things, there are those who deny the existence of closed power groups that articulate the global political agenda. The “democratic” states are structured in a two-party system controlled by financial groups that choose the candidates, impose the program, and pay for the campaigns. The dictatorial regimes are sustained to the extent that they suppose to be useful for the perpetuation and fortification of the Establishment. The one and the other (the “democratic” and the dictatorial states) are only chess pieces in a transnational game with checkmate in sight. These transnational power groups are closed, private.
4. The accumulation of capital: The economic consequence of all these points is an accumulation of capital that in the 21st century reaches levels of an indigestible obscenity. The centralization of power leads to a concentration of wealth applicable at all levels: continental (rich continents and very poor continents), national (within a continent, rich nations compared to other very poor), territorial (within a nation, cities « rich “and miserable rural areas), and social (a rich minority – increasingly rich, increasingly reduced – and a mass sunk in poverty). This situation goes far beyond any “inequality”: it is the most effective, silent, and cheap means of genocide. It is estimated that 2% of the world population owns 50% of the planet’s wealth.
5. The society without cash: An objective (almost fulfilled) related to this accumulation of capital, turns out to be the company without cash. This would prove to be the ultimate success of the banking system at the social level. Many citizens may think that it is far from that success, and yet, much of the purchases they are currently making (if they are so privileged to still have purchasing power), they make them through their credit cards.
6. The end of private life: To some it may sound exaggerated to hear that the “destruction of the family” is the main social objective of the Novus Ordo Seclorum. That’s right: any human structure is based on the family institution; If a “secular”, contratraditional, and infrahuman project wants to impose itself, it is understandable that the family is an institution to be destroyed. Evaluate the reader honestly -in the environment that is closest to hand- the health of the family institution: marriages based on lies, hypocrisy, separations, divorces, absent paternity, maternity without paternity, solitary confinement, childhood alone, lack of cohesion and family structure, unfulfilled marriages … and even gay marriages! The modern family is nothing but the battered remnant surviving a process of socially-based institutional destruction. The objective is clear and its success is in sight: the destruction of the family as a unit of development of the human being.
7. The process of dehumanization: Already in its definition, we point to the human being as the unhappy protagonist of the Novus Ordo Seclorum, and this role is also reflected in the political and social terrain. In the New World Order, the human exists to the extent that this is still useful.

New religions »with dubious presumably ancestral justification that seek to capture followers in the name of the most absurd concepts, always for profit and egomania. The origin of these groups is always western and – again – their most exaggerated development is located in the same European and American breeding ground. Not only that: the expansion and acceptance of these groups triumphs where plastic surgery triumphed (Mexico, Brazil, Colombia and other South American high classes), and have their headquarters in the most important European capitals. The relationship of some magnates of “entertainment” and the mass media with some of these groups is well known.Without being able to expose here the complex nature of these innumerable groups, we can only state here that their importance is in no way negligible in the Novus Ordo Seclorum The sex industry Heffner (Playboy) was invited to Bilderberg.
They have as base and premise the same modern error: confusing the spirit with the deepest psyche, confusing the essential pole with the dark and hidden to avoid, or -in symbolic terms- confusing the “elevated” with what is still below of the lower limit This confusion is what can be defined with total accuracy and etymological rigor as “Satanism”.

Undoubtedly, eugenics is one of the best masked terms of modern times, first because of its ironic etymology (eu-genics, “good birth”), and later, because of the turning point that World War II brought to this term. After the human being saw the obviousness of the Nazi horror, the eugenicists had to rename the concepts of their “science”, hide their true objectives as much as possible, and mask their terminology with clean words of shameful and macabre connotations. Thus, a division could be made between two types of eugenics, a “public eugenics” that supposes the origin of that “science” and that fails monstrously through the Nazi fall, and a “secret eugenics” that is the one that developed a posteriori and that currently seems to succeed as a technique of population control by the New World Order. And this triumph that is already an act, which is already a fact, which is already present, is what drives us to write about matters that modern man prefers not to look at. All the information presented here is a brief synthesis necessary to identify the terms that are being used Machiavellianly, to open our eyes to a secret that has long been obvious, and – above all – to resist the attack that every human being – due to the fact to be that same – is suffering in these very moments.
Factor 1: The computer revolution: The first computer is conceived by a confessed follower of eugenics, Thomas J. Watson, to process data on eugenics investigations that would later be used in Nazi extermination camps. This is how IBM emerges. Information technology develops in the following decades.
Factor 2. The culmination of the global centralization of power: The last two decades of the twentieth century are presented as the definitive opportunity that will eventually lead to a global centralization of power. The great Soviet lie falls under its own weight, the negotiations that will lead to the definitive European Union begin, NATO expands, new global organizations emerge, and the already existing ones (UN) continue to open the way to the centralization of power. It is speculated -publicly and without hiding the intention- about the establishment of a New World Order, the tyranny of an inverted elite that aspires to dominate a subjugated population in a new paradigm of slavery. Reduce the population in percentages that will oscillate (depending on the source) from 60 to 95%, and brutalize the surviving population with impregnable control mechanisms.
Factor 3. Environmentalism and environmentalism. We already commented that eugenics was masked with numerous terms that served as scientific euphemisms after the Second World War. Some of these hiding places were anthropology, conductivist psychology, psychopedagogy, demography, psychiatry, bioethics, transhumanism, biotechnology, and-above all-environmentalism and ecology. Thus, the first environmental movements were founded by enthusiastic eugenicists (This is the case, for example, with WWF). At the end of the 20th century, environmentalism is the ideological and scientific mask that hides neo-Malthusian theorists and technicians who dream of a definitive final solution.
John P. Holdren, prestigious scientific advisor to several US administrations, director of the OSTP, participant of environmental projects in the European Union, and first scientific advisor to Barack Obama, published in 1977 the recently declassified academic text of political advice “EcoScience. , Resources, Enviroment ».

The entertainment industry will distract and occupy the surplus of time that the modern one could have with the pseudo-artistic expressions of mass media, pop culture, and sports championships. Even a “sex industry” will intervene in a weakened modern sexuality with an erotic over-stimulation through the massmedia, an engineering of the latex, and increasingly aggressive anti-impotence drugs. Increase the psychic pathologies in general: schizophrenia, psychopathies, bipolar disorders Increase drugs for this type of diseases and, in turn, increase their consumption in people increasingly younger. Increase the number of hospitals and private clinics in cities in Europe and the United States. Increase and expand their departments of Psychiatry, Neurology and Oncology. Increase cases of suicides, homicides and violent deaths. All this happens while the average Western man and woman claim to be convinced of having a “freedom”, a “well-being” and a “free choice” never before enjoyed.

The “Luciferian doctrine” – we are going to offer some generalities about what, in our opinion, would be the closest articulation to its cause: the inversion of the metaphysical principle. This investment was briefly explained at the beginning of the chapter, and in short, we expressed it as “the substitution of truth for a lie”. Traditionally, the expression and transmission of the truth has been (and always will be) the function of the symbol, in its primordial sense. Therefore, the malodorous root of the Luciferian doctrine can be identified in some way to the “symbolic inversion”
Someone look around to see that the modern world is full of this visual pollution that disfigures our daily life in the deepest sense of the word “ugliness.” Not being able to pretend to address all, we prefer to address a symbolic investment that is very important today: in the sixth chapter will be detailed the symbolic investment that gave birth to “Mother Nature” of environmentalism. The implications of symbolic investments are many more serious and serious than a mere question of “image”, as some readers may think, believing that an “emblem”, an “icon” or a “logo” is only the “image” of an institution, corporation or state. The content that hides under the iconographic appearance may seem harmless to the eyes of modern man, and it is precisely that harmless appearance that turns the symbolic inversion into the unnatural stagnation that allows the presentation of the “Luciferian doctrine” to which the current human being is adhering, the “new human”, the infrahuman.
The “Luciferian doctrine” will present itself more and more as a blackmail in exchange for continuing to live. As the theoretician, neo-spiritualist philosopher and UN official, David Spangler said when he was director of the Planetary Initiative: “No one will enter the New World Order unless he or she will make a pledge to worship Lucifer. No one will enter the New Age unless he will take a luciferian initiation. »

Just take a look at the subsequent list of selected members of the WWF, the so-called Club 1001, to point out the three common places of membership: European nobility, intelligence services and large corporate groups (mainly, banking, weapons and chemicals). Some of these distinguished “nature lovers” are: Prince Philip himself (Duke of Edinburgh, supreme male representative of the Windsor house, captain-general of the British navy.) A fan of not only tearing foxes with his dogs in his kingdom, but also fond of the poaching of elephants and other animals in India and Nepal, as recorded by John Philipson), Conrad Black (Regular member of Bilderberg and head of the mass media empire, Hollinger, created by his father, the MI5 agent, George Black), Prince Johannes Von Thurn und Taxis (European aristocrat under the influence of the Rothschild sphere, son of Max Von Thurn und Taxis …
In the particular case of Africa, the process of parasitizing and devastating the continent followed three easily distinguishable stages that we are pointing out here. In the first place, the continent was invaded and “colonies” were established, governed by trusted men of the different crowns and European republics. In 1885, the entire African continent was already distributed as if it were a cake between the different European states (United Kingdom, France, Belgium, Holland, Germany, Spain, Portugal, Italy …) At the end of the 19th century, the English Empire It showed as the maximum controlling power of the continent. The second stage of the imperial plan on Africa was to make the transition from a colonial government to a financial government via puppet and corrupt presidents who inaugurated national sovereignties alien to cultural and ethnic differences, territorially limited to caprices with tyraline.
Environmentalism is the alibi for numerous vicious acts that have been committed, are being committed and will be committed presumably in the immediate future. Everything that the New World Order does not perpetuate uncovered in the name of the masculine, warlike and patriarchal god of military power, carries it out by cloaking it perfidiously under the protection of a supposed “Mother Nature”. This “Mother Nature” invoked by environmentalists every time they have an opportunity, is nothing but the modern, bastard and inframaterial investment of a parody of the primordial feminine principle. We warn that this unauthorized “Mother Nature” is going to pronounce and listen more frequently every day and under the pretext of the most absurd concepts. This modern idea of ​​”nature” is the key symbolic investment to understand and unveil the environmentalist farce, as well as the close relationship of this investment with the political-journalistic euphemisms of “mother”, “land” and “woman”.

“How has Western civilization (so macho and patriarchal) been able to give rise to a global movement such as the liberation of women? ” This question may be naive to the naked eye, but it is very interesting to go deeper into it. In a world order that depends on ending the slavery of the human being in a paradigm where the same slave chooses, defends and loves his submission, what place will the common woman have? We can see immediately that the “woman” of “pop culture”, advertising, cinema, sports, fashion, is not a “woman” at all; It is a behavioral identity. The “modern woman” is not – strictly speaking – a woman: it is an adolescent image inserted as a claim, medium, end and advertising prey; dependent on marketed behavior patterns, pressured to show themselves in continual sexual availability, hindered in having children, hindered in raising them while still having them. It is understandable that listening to this refined cruelty causes irritation: what the modern world calls “the liberation of women” is nothing but the final and triumphant stage of the total slavery of femininity. The terminological irony turns out to be the hallmark of the Establishment’s social engineering: “Slavery is freedom.”
The satanic reasoning that the Novus Ordo Seclorum imposes on women can be expressed as follows: “Woman, you have been subjected to my cruel power for centuries. What I need now to conclude my plan in which you say to be free and happy under that submission. For millennia you worked as a woman, now I will force you to work in the same corporations, factories and offices where men are brutalized. You will call this obligation “insertion in the labor market”.
Thus, the “modern woman” typical of the “developed countries” believes that she has entered her freedom precisely because she has taken her first step as a total slave, and unconscious of her misfortune, looks with compassion on the women of the “underdeveloped countries” The “modern woman” thus becomes an “image” at the service of the Establishment, limited to the role of “claim” of different functions: commercial, political, social. The political power will remain vetoed for the femininity, and even this will allow itself to wallow in its victory, placing in executive positions men grossly transvestite as Margaret Thatcher, Madeleine Albright, or Angela Merkel. Meanwhile, the common woman will be allowed to live to the extent that she loves to live her life as a phantasmagoric image.

To close the counter-spiritual circle of the “religious freedom” of the Novus Ordo Seclorum, “agnosticism” will be proposed as an option, which would be etymologically and effectively the confession of gnoseological incapacity; that is, the confession that the human being neither knows nor can know. Thus, with a false humility, the agnostic is presented as the final result of dehumanization in the spiritual domain. Can we remember that it is exactly knowledge that differentiates us positively from beasts? Is it possible to remember that it is knowledge that allows human beings for good and for evil? Can we remember that to deny this knowledge is to put an “X” in the “non-human” box? That’s right: the agnostic says “not knowing”; What he really does not know is that agnosticism is the last option in the census of the religious confession of “upside down spirituality.” In the same way as in the statistical surveys of population control at the service of the Establishment, there is the box NS / NC (Do not know / No answer), in the unique religion of the New World Order is the “agnosticism” as a point that closes the questionnaire Counter-spiritual
This farce is the one that we have briefly exposed here: while modern men define themselves as Catholics, Protestants, Jews, Spiritists, Mormons, atheists, agnostics or whatever word they please, they all hold hands on the essential content of his cult: collaboration with infrahumanity. Thus, after defining and dividing itself through the multiple religions, the satanic consensus does its work: human beings only manage to agree for a single purpose: to destroy themselves.

To disintegrate the nucleus of modern educational systems a triple exposure will be carried out. The first section will address its origin, definition and purpose. This will provide historical data that shed light on the authentic origins (both theoretical and historical) of the educational systems on which all modern states and their corresponding “ministries of education” are based. In the second section we will see what is the method of educational systems, and we will verify that the method is unique since all systems apply the same inversion of the knowledge authority principle. In the third place, it will be seen that the final and triumphant form of the modern educational system turns out to be “professional training”, useful and necessary for the perpetuation of the Establishment, and in no case beneficial for the human being (rather, the opposite). ). As a paradigm of this utilitarian and infrahuman training will be the university education, which is linked to the same infamous institutions as the educational systems, and controlled all of them, by the same power groups that give body to the New World Order.
It will be verified therefore that the authentic methodology of the different educational systems is always the same: the abuse of power. Lacking true qualitative authority, only abusive authoritarianism endorsed by quantitative methods can be presented: examinations. Thus, the education system can be very beautiful or very ugly, developed by smiling pedagogues of the University of Cambridge or by priests of Opus Dei, you can use colored textbooks or fat encyclopedic volumes, the teacher can be very nice or can be a ogre … it matters little, because at its root, the educational system is based on a profound abuse of power.

As the greatest exponent of this commercialization of health at the service of the utilitarian optimization of the disease, we find ourselves in the pharmaceutical industry (or perhaps more rigorously, in the “pharmaceutical industries”). The pharmaceutical industry turns out to be an “industry,” with a qualifying adjective that defines a certain peculiarity (that is, it is “pharmaceutical”). We do not emphasize this truism on a whim: the pharmaceutical industry is -as it is its name- a companion industry of the rest of modern industries (the automotive industry, the war industry, the food industry …), which share the same production structure, some same economic objectives, and a same social function in modernity. Not only that they will share with the other industrial corporations: the families and proper names that are currently in the directives and shareholders’ meetings of the pharmaceutical corporations, will be found in the most varied corporate charts (banking, automobile, telecommunication, petrochemical … ). But, even sharing many things with their industrial sisters, the pharmaceutical industry has a curious characteristic: it produces and commercializes drugs that -in principle- aim to improve health.
At the top of this list is the aforementioned Pfizer, with an estimated annual benefit of 11,360 million dollars (2004), and a meteoric growth in the last six years. Pfizer has public funds from different states (mainly the United States), and has private capital from financial groups such as JP Morgan, Goldman Sachs or Citigroup. Pfizer is represented in the CFR, as well as in private and non-governmental power groups such as Bilderberg, Club of Rome, and Bill & amp; Melinda Gates Foundation. It operates in more than 110 countries with a network of subsidiary companies. In many of these countries, Pfizer has complaints against public health. The most serious (known) and the most incontestably documented, is the one that was presented about the events that took place in Nigeria in 1996. Pfizer set up a trial camp for a drug called Trovan
Closely related to Pfizer, is Wyeth (since January 2009). It is another laboratory of nineteenth-century origin (1873, Philadelphia), which was also made of gold through the Second World War. Its annual income exceeds 13,000 million dollars, and its benefits are officially deflated due to the huge funds it receives from the public administration. It is also an umbrella supercorporation that includes the most important company in the supply of instant coffee from the United States (WCRC), and one of the large veterinary corporations (Fort Dodge Serum Co.). It was very present throughout the trajectory of mass vaccination programs in the United States, and is currently in more than 40 countries, and – especially – in India.
Another big American pharmacist would be Merck. Its origin is German, but at the beginning of the 20th century it settled in New York. Its development also owes it to the Second World War and the immediate post-war. If Pfizer was enriched with a pre-war production of penicillin, Merck did it later with another antibiotic: streptomycin. In the 21st century, Merck has revenues of 21,490 million dollars, and in 2009 it merged with Schering Plow in one of the most important business maneuvers in the history of capitalism. Of course, Merck is also represented in the CFR (through executives such as Richard T. Clark and Kenneth C. Frazier), and also has public capital and private groups such as the Rockefeller Foundation.
GlaxoSmithKline (GSK) would be the great British pharmaceutical corporation, with an annual benefit of close to 8,200 million dollars, an income of 31,377 million dollars, and an overwhelming share in global health: it is estimated that every second GSK supplies 35 vaccines, each GSK hour invests $ 562,000 in development, every day 200 million people brush their teeth with some GSK product. The many domestic kits are present through its list of star products, such as amoxil, geritol, nicorette … GlaxoSmithKline is also represented in the CFR (even being a British corporation), as well as in the Trilateral Commission, through its manager Deryck C. Maughan. The most curious thing is that Maughan is also a director of the information giant Thomson Reuters. Not only that: another manager of GSK is James Murdoch, vice president of another giant (even more giant) of the mass media, News Corporation.
Another large European pharmaceutical company is the Sanofi-Aventis group, a fusion of French and German laboratories (Sanofi-Synthelabo, Aventis, Hoechst …) Sanofi-Aventis is officially presented with benefits similar to those of GSK (8,160 million dollars), but This figure can be of a very relative truth, because pharmacists can always make up their numbers with the uncontrolled and immense benefit of public funds. It is a very involved corporation in the production and commercialization of vaccines, as well as in the generation and commercialization of drugs such as lantus, plavix, clexane, aprovel … Currently, its key manager is Christopher A. Viehbacher, with Canadian and German nationality, and Knight of Honor of the French Legion.
Closing these six pharmaceutical mega-corporations, we find another European giant, Novartis, of Swiss origin, with profits in 2004 of 5,767 million dollars, and revenues of 18,497 million dollars. In truth it is another group emerged from the merger of large classical laboratories. We quote Sandoz AG in the previous chapter, linked to the Warburg house. Sandoz AG, the laboratory responsible for the famous LSD, would be within the current Novartis group. There would also be the powerful children’s products corporation, Gerber; as well as Ciba, involved in agriculture and food. It would also hold 33% of the shares of Hoffman-Le Roche, whose director Luc Hoffman appeared in Chapter 5 on environmentalism. This laboratory was responsible for the best-selling anti-flu, tamiflu. Novartis – in addition to tamiflu – would control other star products such as vagistan, clozaril, voltaren, tegretol, diovan, tavist … We do not quote the medicines for free.

As the maximum exponent of the optimization of the economic profitability of a disease, it would be what has been done with AIDS. The disease that was presented as the lethal “epidemic of the twentieth century” has been reduced in the “developed countries” as “chronic disease”; that yes: previous payment of a very expensive pharmacological treatment that administers the sanitary cartel. The trajectory of the optimization of profitability can be followed from the very origin of the disease. What is that origin? Note the reader in this version: a rare virus of some species of monkeys that live mainly in Africa (in English, SIV) mutates as if by magic in a strange outbreak of an immune deficit in the clients of the gay saunas of the city of the Angels. It seems a joke without grace? Well, it’s the official version of the origin of AIDS. We are not going to refer here to alternative versions of the origin of AIDS with more arguments and more credible (which is not difficult), because what we are interested in here is – precisely – what the Establishment has done with AIDS officially.
In practice, large pharmaceutical corporations fill their pockets with billions of dollars (For more details, there is a recommended work, “Cancer and vested interests”, by Luis Vallejo Rodríguez.) We can not extend here in this matter as it deserves). As happened with AIDS and its condoms, religious groups and progressive groups take advantage to engage in another abject discussion, “euthanasia”, which serves as a smokescreen for an extramoral dimension.
Another important percentage of the astronomical benefits of pharmaceuticals -although it is true that lower compared to AIDS and cancer- would be made up of vaccines. Investment in research in this field is low cost compared to other drugs, and -in addition- in the production and commercialization of vaccines are very involved government agencies and governments, so it is difficult to accurately specify how profitable the vaccines are supposed to be. for the laboratories that manufacture them.
But, in this particular case, the main interest of pharmacists for vaccines, is not reduced to the economic. A large percentage of the vaccines are supplied in massive vaccination programs by ministries and public agencies.

The food industry, closely related to the pharmaceutical industry, both through proper names (managers, families …) and business and corporatist groups. Of course, if the food industry is linked to the pharmaceutical industry, it will also be linked to the elite power groups already mentioned. To illustrate this relationship with a current example, it is sufficient to mention that the former Secretary of Defense of the United States, Donald Rumsfeld (CFR, Trilateral Commission, Bilderberg …) is an important shareholder of the Roche laboratory (he was quoted when speaking of Novartis), and director of the food addictive industry Searle (which would belong to Monsanto, a giant of the agricultural business very involved in transgenic research). In more clear words: the guy who was politically responsible for the recent devastation in Iraq, is also the economic responsible for the production of tamiflu (the lucrative anti-flu for pandemic flu), and is also the executive director of the company that puts poison sweet to coca-cola light, diet soda, and a lot of “low-calorie” food products. In the politico-corporatist world, it is difficult to distinguish who produces what; and in the case of the chemical industry and the food industry, mutual camouflage is almost complete.
Through Monsanto, the corporativist-industrial-pharmaceutical-food-military-political interconnection is verified: Monsanto, in fact, was founded by a chemical industrialist, John Francis Queeny (in the 19th century), and soon specialized in the production of pesticides, herbicides, insecticides … and also homicides and genocides! Monsanto participated alongside IG Farben in World War II, and in the Cold War, it was the chemical war research platform of the western bloc. It produced a good percentage of the “orange agent” that was used in the Vietnam War in the 60s of the 20th century. In the 21st century, Monsanto was presented linked to the Pharmacia laboratory, which was acquired in 2003 by the Pfizer group, and both (Monsanto and Pfizer) would be infected by executives involved in the war industry, as well as in CFR, Trilateral Commission, Bilderberg, Rockefeller Foundation, Bill & amp; Melinda Gates Foundation … Currently, Monsanto is so involved in agriculture that its success translates into certain monopolies in the production of some cereals (such as, for example, soybeans and corn) that feed a large percentage of the livestock of the meat industry.

We are in a world in which the same infamous organism that “organizes” “world health” or “nutrition” (UN, WHO, FAO) recognizes that at least 35 million human beings die from malnutrition every year. And yet, what makes this cold figure disgusting and unbearable is the fact that the recorders of these statistics live in societies where the first cause of health problems comes from a recognized “overfeeding”. What are currently the star medicines of the so-called “developed countries”? Drugs burns fats, slimming drugs, appetite suppressants, anti-cholesterol drugs accumulated by decades of gluttony, medications for “blood pressure” put to the test with a massive daily intake of fats, anti-“acid” drugs, laxatives for constipated with blunt bowel, antidepressants for people dissatisfied with their “image”, psychiatric drugs for new diseases related to the food disorder (anorexia, bulimia …) … The modern one that is outside the FAO statistics on hunger, recognizes – through its consumption- having a problem: “overfeeding”.

Intimately linked to the film industry, there will be another industry – the musical one – that will also serve as a potter’s wheel to shape that “new man” that all the theorists of the Novus Ordo Seclorum spoke about. This is the “pop culture” so called initially because of its popular character. However, although this pseudo-culture, in fact, is aimed at the masses of people, its design and development is not at all popular, much less folkloric, spontaneous, or authentic. It is called “pop culture” the amorphous commercialized substitute that replaces the devastated cultural manifestations of the people. Thus, no wonder that “pop culture” is so popular in the United States, the United Kingdom, Russia, or Japan, and that The Beatles or Michael Jackson songs are heard on five continents, even today . «Popular» here means «uniformed»: a culture that equals artistic creativity towards the lower limit, to the detriment of a sincere human manifestation, and at the service of an intellectual standardization of the global “new man”.

The big media corporations do not differ in structure, financing and alibi, with other transnationals of the corporatist world. In fact, many of them share directives with other branches of the business world that -in principle- have nothing to do with the massmedia: builders, banks, pharmaceuticals, airlines, mining, engineering … And not only that: the main conglomerates of massmedia They are listed in the stock markets along with the most diverse companies. Therefore, a conglomerate of mass media is another transnational corporation, and -as such- to understand its business trajectory, it is enough to study its context, that is, transnational corporatism.
This transnational character is what allows transcending the national identification of the company through its activity in different states. However, before becoming international, mass media conglomerates start from a country that they control psychologically and socially, generally with the interconnection of a banking group (also transnational), and political parties of the parent country (sometimes one, and sometimes more). , thus controlling all the political options of a supposed democracy).
The nineteenth-century origin of many press groups that – later, with the Second World War – would come to have an extraordinary mental control power of the masses. A perfect example of this, would be the German group Bertelsmann, which was founded through the press groupings of Carl Bertelsmann in 1835. However, it was not until the thirties of the twentieth century when the group becomes very powerful thanks to their participation propaganda in Nazi Germany. Before and during the Second World War, this media group (propaganda arm of Nazism) was controlled by the Mohn family. In fact, his owner Heinrich Mohn (and his son, Reinhard) were themselves SS officers, and his important work on the Nazi project is no secret. This same group – with the same name and with the same family in the board (Los Mohn) – is presented in the 21st century as the monster of German communication, present in 63 countries, involved in TV, radio, press, editorials … through its multiple subsidiaries such as RTL Group, Random House, Arvato AG, or Direct Group. In October 2008, a significant percentage of what was the media arm of Nazism, was acquired by the mass media conglomerate Sony Corporation of America (Sony will be discussed later).
Another nineteenth-century European family well known in the centralization of media power are the Bonniers, who founded a press group in Copenhagen at the beginning of the century. Today, Bonnier Group is the most important Swedish communication group, present in 21 countries including its native Denmark, Finland (Tammi), Norway (Cappelens Forlay), Germany (being the largest publisher of children’s books), Australia, France , United Kingdom…
Precisely in the United Kingdom, mass communication was directly controlled by the same family that held (holds) political power, that is, the British branch of the Saxe-Coburg, the Windsor. British royalty controls through a public company regime, the largest European media group in English: the BBC. In this case, although it is true that the BBC board is not composed of members of the English royal family, there are always loyal dogs in the organization chart with noble titles such as Sir Michael Lyons. In a similar regime is the Australian ABC, founded in 1929 (two years after the BBC).
As a public company also operates the Norwegian Schibsted, founded by the family of the same name, present today in 20 countries, and involved in newspapers, television, film production, advertising, and internet. Another family. -The Asper-, this Canadian, founded and controls the media agency of Canada: Canwest.

Human intelligence will be reduced to its organic aspect in the body of man, that is, the brain. The utilitarian manipulation of this brain will give rise, not to “a new form of intelligence”, but to the end of all knowledge. In short, this spectral birth, would mean the end of all manifestation of the human. And that would finally be the impossible culmination of the project: the end of the human and its parodic substitution for an inverted infrahuman production.
The “new man” manifests as the culmination of the Novus Ordo Seclorum. It is an impossible culmination, because the satanic pretension is to make the impossible possible, and to gloat over it. That will be the culmination of the Novus Ordo Seclorum: failure.

Perhaps channeling discontent towards a more or less artistic expression of the masses is more appropriate than breaking windows, destroying urban furniture or throwing Molotov cocktails. However, in the limit point in which humanity finds itself, it must not be forgotten that playing the bagpipe, the guitar and the drum does not change much. “Another world is possible “? Not through violence; neither through the parties.
The collaboration – direct or indirect – of the anti-globalization movements in the globalization to which they allegedly oppose is too evident to insist on phenomena that do not require more attention. We are in the world of the reverse: in the modern world, anti-globalization movements favor globalization; and even the movements that claim to be in charge of “humanitarian aid” collaborate in a project against the human being.
Humanitarian Movements: Especially vomiting turns out to be the network of NGOs, humanitarian organizations, and philanthropic foundations that is projected directly through the official political structure of the Establishment. Their collaboration and ignominy is so evident that not even a chapter in this book has been dedicated to them: it is obvious that the NGOs put their bit of shit in the New World Order project.
It is logical that NGOs want to clean up their stinky image, what is crucial is that the citizen is not deceived with such a session of makeup cheap whore. Who makes up the elite of the modern world? The Anglo-European-American Establishment that has spread throughout the world through different imperialist strategies.

The human being has individual freedom (to enjoy the beauty of the universe, to enjoy each breath, to enjoy friendship, to play with your dog, to make love, to laugh, to live, and even to die …) ; however, he has no capacity for action that neutralizes the consequences of an activity already carried out. That’s impossible.
And who aspires vain to achieve the impossible? Only a fool, or a naive, or Lucifer, or all three at the same time.
In the face of the inevitable, serenity is desirable. Given the hectic, calm is recommended. Before a question of noise, the only answer will be silence. Many movements will accumulate in the futility of sunset. Many movements will shake in violent spiral spasms, all predictable.
Many movements will say liberate and liberate themselves through enslaving actions. To the human being who survived all this, what remains for him to do? Nothing. Just keep your breath, calm your face, and give a shout of silence that illuminates your peers.
What word do we choose to close this work and open the silence that destroys any question? The word that defines us as human beings: knowledge.

2 pensamientos en “La danza final de Kali — Ibn Asad / The Final Dance of Kali by Ibn Asad

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