La dueña — Miguel Wiñazki & Nicolás Wiñazki / The Owner by Miguel & Nicolás Wiñazki (spanish book edition)

Esta es la historia del matrimonio Kirchner, realmente de quien fuese su mujer en estos momentos de auténtica corrupción en España, vemos que los dueños de lo ajeno abundan y sin conocer demasiado y desde la distancia me parece un libro interesante.

Durante las presidencias de Cristina y Néstor, las empresas de Lázaro obtuvieron alrededor de 5.000 millones de pesos gracias a las adjudicaciones de contratos estatales.
Tras la muerte de Kirchner, y sobre todo después de que el caso de «La ruta del dinero K» cobrara relevancia, los pocos funcionarios que habitualmente filtran información a los periodistas intentaron «despegar» a la Presidenta de Lázaro Báez.
Como si estuvieran confesando una realidad de la intimidad del poder K, aseguraban que Cristina nunca estuvo demasiado al tanto de los negocios que sí hacía su esposo con Lázaro, e incluso decían que Ella no tenía simpatía por el empresario.
En 2007, los Kirchner y Báez habían invertido en un fideicomiso común para construir departamentos en Río Gallegos.
Un año después, las declaraciones juradas de la Presidenta mostraban que el matrimonio tenía una deuda con el empresario de 8.500.000 pesos debido a aquel negocio conjunto.
También en 2008, los Kirchner le vendieron la casa familiar que habitaban en Río Gallegos a una empresa de Báez, Epelco SA. Se trata de un chalet de varias plantas, ubicado en la esquina de 25 de Mayo y Libertad.
Desde la muerte de su marido en 2010, ella fue la lideresa
Cristina es responsable de todo:
• De la elección de Amado Boudou como vicepresidente, mentor y ejecutor de la expropiación de Ciccone y beneficiario de los negocios del Estado a través de la ANSES.
 Cristina es responsable:
• De la triangulación de dinero urdida por Lázaro Báez a través de la financiera SGI, la sociedad off shore Teegan Inc., y de otras compañías fantasmas. Desde Río Gallegos se transfirieron millones sospechosos a Panamá, Suiza, Uruguay… Ella sabía que los Báez, sus amigos y socios, sus beneficiarios de la obra pública, pasaron de ser una familia de clase media santacruceña a tener gustos y el patrimonio de un magnate.
Cristina es responsable:
• De las valijas ilegales que llegaron desde Venezuela para financiar el «modelo», que es una nueva Patria Financiera. ¿Cuántas maletas de funcionarios, similares a la de Antonini Wilson, repletas de cash, pasaron sin control por los aeropuertos?
Cristina es responsable:
 • De la falta de controles fronterizos en la Argentina, que propicia el narcotráfico y el contrabando a gran escala.
 Cristina es responsable:
 • Del nombramiento de César Milani al frente del Ejército, pretendido garante del «modelo», investigado en la Justicia por sus actividades durante la guerra sucia de la Dictadura.
Cristina fue partícipe activa del armado político de su esposo, de su lógica; amasó con Néstor y con Lázaro una extraordinaria cantidad de billetes, y construyó con Ellos la trama secreta que les permitió a Néstor, a Báez y a Ella misma acumular una inmensa fortuna.

La historia de su salud no es serena, es un mapa con hitos peligrosos:
• 9 de enero de 2009: sufrió una descompensación por una lipotimia y deshidratación leve.
• 25 de enero de 2011: atravesó un segundo episodio de lipotimia.
• 14 de abril de 2011: tuvo otro episodio de lipotimia, el tercero.
• 11 de octubre de 2011: aconteció un cuarto episodio de lipotimia.
• 27 de diciembre de 2011: le diagnosticaron cáncer de tiroides.
• 5 de enero de 2012: la operaron.
• 9 de enero de 2012: se dio a conocer el resultado de la biopsia, que demostró que era un «falso positivo».
• 22 de agosto de 2012: tuvo una nueva lipotimia.
• 30 de octubre de 2012: le detectaron un cuadro de hipertensión.
• 5 de octubre de 2013: se manifiestan los primeros síntomas de la colección subdural crónica. Ingresa a la Fundación Favaloro con arritmia y cefalea.
Tras el alta médica, Cristina se recluyó en Olivos. Más sola, más viuda, y más maltratada que nunca.

Cristina Fernández de Kirchner asumió por segunda vez la Presidencia de la Nación junto a su nuevo vice, Amado Boudou.
En noviembre de 2013, la sala IV de la Cámara de Casación Penal rechazó un planteo de nulidad presentado por Vandenbroele, que buscaba desactivar la mayor parte de la investigación de la causa Ciccone. El tribunal validó así todo lo actuado en el expediente, las pruebas que se habían recolectado hasta entonces, y también el testimonio de Laura Muñoz. Los jueces dictaminaron, además, que la denunciante debía tener protección oficial.
Al poco tiempo, se conoció que la Justicia de Uruguay había bloqueado las cuentas bancarias que tenía en ese país una sociedad llamada Dusbel, mediante la cual Ciccone se financió. Esa firma era dirigida por Vandenbroele.
El acusado de ser testaferro del vicepresidente recibió, casi de inmediato, otra mala noticia.
El juez comercial Cosentino le prohibió salir del país: busca saber cuál era la situación económica de la imprenta de billetes que él había presidido.
Todas esas novedades judiciales impactaron en Boudou mientras vivía días muy sensibles: debido a una licencia médica que Cristina se había tomado, él estaba a cargo de la presidencia de la República.
En dos años y medio de discusión política, judicial y mediática sobre este caso, en los que incluso el oficialismo trató el tema en el Congreso, la Presidenta jamás dijo en público, ni una sola vez, la palabra «Ciccone».

—Temo que todo termine con sangre —decía, con gran preocupación, el cardenal Jorge Bergoglio, respecto del final de la «era K».
No los concebía entregando tranquilamente el poder.
—Esto se tiñe de púrpura —susurraba entre sus cercanos—. Esto va de mal en peor.
Sus miedos se acrecentaron durante la crisis del campo.
Un notorio periodista, jefe de redacción de uno de los diarios de referencia del país, lo recordaba así, apocalíptico y alarmado.
El recelo se hizo carne en el cardenal cuando Horacio Verbitsky comenzó a criticarlo abiertamente a partir de 2006, por haber sido, según la visión del periodista, una especie de colaboracionista de la dictadura, que no quiso defender a los sacerdotes comprometidos con los movimientos «revolucionarios» de los años setenta, por no saber ni pretender evitar que hubiera desaparecidos en las filas de los jesuitas en aquellos años de plomo.
Bergoglio, que en silencio defendió, protegió y ayudó a escapar a sacerdotes perseguidos, comprendió que las críticas de Verbitsky habían sido urdidas por Néstor Kirchner. Fue Él quien ordenó lapidar a Bergoglio manipulando la historia.
Había elementos que se articulaban para fundar la sombría perspectiva del entonces cardenal:
• La promoción del fanatismo.
• La conformación de grupos orgánicos como la Tupac Amaru, con armas y una filosofía que justifica la violencia como procedimiento político.
• La inmensa voluntad de poder de Néstor y de Cristina y la inescrupulosidad para mentir en función de la preservación del poder.
• Los proyectos de eternización de los K en el poder.
Pero todo cambió de manera inusitada.
Cuando Bergoglio fue elegido papa e invitó a Cristina Kirchner a comer, en el Vaticano, Ella lloró desconsoladamente durante una hora. Francisco observaba, compasivo.
La Dueña lloró compulsivamente frente al Papa.
Sus lágrimas fueron la expresión de su profundo conflicto moral y emocional.
El Papa fue la más gigantesca derrota del kirchnerismo en el poder.

¿Será Cristina un mito argentino?
¿O Esta mujer, que no es Esa mujer, quedará limitada al despreciable panteón de los corruptos?
Es que la corrupción escapa al juego de los simbolismos. Es lo que es y sin retórica ni otro sentido que el robo mismo. Es la dimensión maldita en sí. La corrupción no tiene exorcismo posible.
Es lo que no se comprende desde los filosofemas de Carta Abierta, que excluye la corrupción de sus análisis. Todo es discutible, excepto la corrupción. De ahí la obsesión en contra del periodismo. Más allá de todas las críticas justas hacia los periodistas, la corrupción se ha hecho visible por las investigaciones periodísticas. Y eso es lo que Cristina no puede ni quiere perdonar. La Dueña se concibe como dueña de la información.
Pero eso es una utopía.
Como sea, Ella al fin tendrá que desandar el camino del retiro, del olvido quizás. Y la negociación interna y personal relativa a ese tránsito no es simple, ni para Ella ni probablemente para nadie que haya tenido tanto poder. El reconocimiento es, luego del poder que ya fue detentado, la última ambición. Porque el dinero ya está guardado.
Estuvo enferma, ausente y fantasmal. Pero volvió y ya sin luto. Vestida de negro y también de blanco. Ungió en el discurso del regreso ante la cámara sostenida por su hija Florencia, a un nuevo personaje del escenario político argentino; el perro Simón. Uno de cuyos ancestros, dijo Cristina, luchó heroicamente junto a Simón Bolívar. Presentó también a un pingüino gigante e infantil. Bautizó a su cerebro como «la capocha»… Aniñada, luminosa, sonriente, Cristina condensó en ese video el régimen de la Alucinación Popular. Esa es la bomba: la ausencia, el refugio en otra parte, en sí misma, en su uterina soledad originaria.
Esa es la locura.
Nombró en su regreso al intervencionista dogmático Axel Kicilloff ministro de Economía y a Jorge Capitanich como jefe de Gabinete, el gobernador de una provincia atravesada por la corrupción y permeada por el narcotráfico. Y se fue también su penúltimo apóstol, Guillermo Moreno. Sólo le queda Máximo, y Él, que está muerto
Santa Cristina se desangeló con sus manos hundidas en la corrupción, de la que proviene, en el cinismo de sus simulaciones, en su aislamiento custodiado por los alcahuetes.
Ya no es Santa, ni Dueña.

This is the story of the Kirchner couple, really who was his wife in these moments of authentic corruption in Spain, we see that the owners of what is foreign abound and without knowing too much and from a distance I find an interesting book.

During the presidencies of Cristina and Néstor, the companies of Lázaro obtained around 5,000 million pesos thanks to the awarding of state contracts.
After the death of Kirchner, and especially after the case of “The Money Route K” became relevant, the few officials who usually leak information to journalists tried to “take off” the President of Lázaro Báez.
As if they were confessing a reality of the intimacy of power K, they claimed that Cristina was never too aware of the business that her husband did with Lázaro, and they even said that Ella had no sympathy for the employer.
In 2007, the Kirchners and Báez had invested in a common trust to build apartments in Río Gallegos.
A year later, the President’s affidavits showed that the couple had a debt with the businessman of 8,500,000 pesos due to that joint venture.
Also in 2008, the Kirchners sold the family home that lived in Río Gallegos to a Báez company, Epelco SA. It is a multi-storey villa, located on the corner of 25 de Mayo and Libertad.
Since the death of her husband in 2010, she was the leader
Cristina is responsible for everything:
• The election of Amado Boudou as vice president, mentor and executor of the expropriation of Ciccone and beneficiary of the State’s business through the ANSES.
Cristina is responsible:
• From the triangulation of money coined by Lázaro Báez through the financial SGI, the offshore company Teegan Inc., and other ghost companies. From Rio Gallegos, millions of suspects were transferred to Panama, Switzerland, Uruguay … She knew that the Báez, their friends and associates, their beneficiaries of public works, went from being a middle class family in Santa Cruz to having tastes and the wealth of a tycoon .
Cristina is responsible:
• Of the illegal bags that arrived from Venezuela to finance the “model”, which is a new Financial Homeland. How many bags of officials, similar to that of Antonini Wilson, full of cash, passed unchecked through the airports?
Cristina is responsible:
• The lack of border controls in Argentina, which promotes drug trafficking and large-scale contraband.
Cristina is responsible:
• The appointment of César Milani as head of the Army, the alleged guarantor of the “model”, investigated in the courts for his activities during the dirty war of the dictatorship.
Cristina was an active participant in the political arm of her husband, in his logic; he amassed an extraordinary amount of bills with Néstor and Lázaro, and built with them the secret plot that allowed Nestor, Baez and herself to accumulate an immense fortune.

The history of his health is not serene, it is a map with dangerous landmarks:
• January 9, 2009: he suffered a decompensation due to fainting and mild dehydration.
• January 25, 2011: He went through a second episode of lipotimia.
• April 14, 2011: had another episode of lipothymia, the third.
• October 11, 2011: a fourth episode of lipotimia occurred.
• December 27, 2011: You were diagnosed with thyroid cancer.
• January 5, 2012: they operated on it.
• January 9, 2012: the result of the biopsy was revealed, which showed that it was a “false positive”.
• August 22, 2012: had a new lipothymia.
• October 30, 2012: he was found to have hypertension.
• October 5, 2013: the first symptoms of the chronic subdural collection are manifested. Enter the Favaloro Foundation with arrhythmia and headache.
After the medical discharge, Cristina was secluded in Olivos. Lonelier, more widowed, and more battered than ever.

Cristina Fernández de Kirchner assumed the Presidency of the Nation for the second time along with her new deputy, Amado Boudou.
In November 2013, room IV of the Chamber of Criminal Cassation rejected a nullity motion filed by Vandenbroele, which sought to deactivate most of the investigation of the Ciccone case. The court thus validated everything that was done in the file, the evidence that had been collected up to that point, and also the testimony of Laura Muñoz. The judges also ruled that the complainant should have official protection.
Soon, it was learned that the Justice of Uruguay had blocked the bank accounts that had in that country a society called Dusbel, through which Ciccone was financed. That signature was directed by Vandenbroele.
The accused of being the vice president’s figurehead received, almost immediately, another bad news.
The commercial judge Cosentino forbade him to leave the country: he seeks to know what was the economic situation of the printing press that he had presided over.
All these legal news impacted Boudou while he lived very sensitive days: due to a medical license that Cristina had taken, he was in charge of the Presidency of the Republic.
In two and a half years of political, judicial and media discussion on this case, in which even the ruling party dealt with the issue in Congress, the President never said in public, not once, the word “Ciccone”.

“I’m afraid everything ends in blood,” said Cardinal Jorge Bergoglio, with great concern, about the end of the “era K”.
I did not conceive them, quietly surrendering power.
“This is dyed purple,” he whispered among his neighbors. This goes from bad to worse.
Their fears increased during the crisis in the countryside.
A notorious journalist, editor-in-chief of one of the country’s leading newspapers, remembered it that way, apocalyptic and alarmed.
The suspicion became flesh in the cardinal when Horacio Verbitsky began to criticize him openly from 2006, for having been, according to the journalist’s vision, a kind of collaborator of the dictatorship, who did not want to defend the priests committed to the movements « revolutionaries “of the seventies, for not knowing or pretending to avoid having disappeared in the ranks of the Jesuits in those years of lead.
Bergoglio, who silently defended, protected and helped persecuted priests escape, realized that Verbitsky’s criticisms had been fabricated by Nestor Kirchner. It was He who ordered Bergoglio to be stoned by manipulating the story.
There were elements that were articulated to found the dark perspective of the then cardinal:
• The promotion of fanaticism.
• The formation of organic groups such as Tupac Amaru, with weapons and a philosophy that justifies violence as a political procedure.
• The immense will to power of Néstor and Cristina and the unscrupulousness to lie in function of the preservation of power.
• Eternalization projects of the K in power.
But everything changed in an unusual way.
When Bergoglio was elected pope and invited Cristina Kirchner to eat at the Vatican, she wept inconsolably for an hour. Francisco watched, compassionate.
The Owner cried compulsively in front of the Pope.
His tears were the expression of his deep moral and emotional conflict.
The Pope was the most gigantic defeat of Kirchnerism in power.

Will Cristina be an Argentine myth?
Or this woman, who is not that woman, will be limited to the despicable pantheon of the corrupt?
It is that corruption escapes the game of symbolism. It is what it is and without rhetoric or other sense than theft itself. It is the cursed dimension itself. Corruption has no possible exorcism.
It is what is not understood from the Open Letter philosophers, which excludes the corruption of their analyzes. Everything is debatable, except corruption. Hence the obsession against journalism. Beyond all the fair criticism of journalists, corruption has been made visible by journalistic investigations. And that’s what Cristina can not and does not want to forgive. The Owner is conceived as the owner of the information.
But that is a utopia.
Anyway, at last she will have to retrace the path of retirement, perhaps forgetfulness. And the internal and personal negotiation regarding that transit is not simple, neither for Her nor probably for anyone who has had so much power. The recognition is, after the power that was already held, the ultimate ambition. Because the money is already saved.
She was sick, absent and ghostly. But he came back and without mourning. Dressed in black and also in white. Anointed in the speech of the return to the camera held by his daughter Florencia, a new character of the Argentine political scene; the dog Simon. One of whose ancestors, Cristina said, fought heroically with Simón Bolívar. He also introduced a giant and child penguin. He baptized his brain as “the capocha” … Aniñada, luminous, smiling, Cristina condensed in that video the regime of the Popular Hallucination. That is the bomb: the absence, the refuge elsewhere, in itself, in its original, original loneliness.
That is madness.
He named in his return to the dogmatic interventionist Axel Kicilloff Minister of Economy and Jorge Capitanich as head of Cabinet, the governor of a province crossed by corruption and permeated by drug trafficking. And he also left his penultimate apostle, Guillermo Moreno. Only Maximum remains, and He, who is dead
Santa Cristina became de-iced with her hands sunk in corruption, from which she comes, in the cynicism of her simulations, in her isolation guarded by the panderers.
He is no longer Santa, nor Owner.

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