Van Morrison — Brian Hinton / Celtic Crossroads: The Art of Van Morrison by Brian Hinton

Sin duda me parece una buena aproximación a este genio de la música, Van the man, es único, tenía un programa en la BBC2 “later” maravilloso y nos traslada desde sus orígenes en el Belfast deprimente de la guerra, a lugares míticos como Cypress Ave. Era un estudiante que no destacaba, en su infancia algo particular, pero amaba la música country por su abuelo, de un matrimonio con un escocés y una irlandesa (Violet) que cantaba bien, en su casa se tocaba y amaba la música.
Creador del mejor disco de rock “astral week” y creo tendencia con el caledonian soul, sin ser un mesías, nos traslada a sitios mágicos como Avalon y que decir de sus duros comienzos en furgoneta y la importancia de las bandas irlandesas en fiestas, influencias del skiffle de Lonnie Donegan, de Elvis, Buddy Holly y aprende a tocar guitarra por tutoríales de la familia Carpenter, la armónica el saxo y estará en bandas como javelins, them, más allá de sus trajes terciopelo, los críticos dicen de él que es un bluesman de pijos, yo creo que es un artista único. Creador del “caledonian soul”

Sin duda los comienzos de Them con unos anuncios misteriosos deben ser asociados a Maritime Hotel, a todo ello conocerá a Rod Stewart con unas asombrosas raíces folk sin embargo Rod tomaría el camino comercial truncando el camino de mega estrella, sin embargo las negociaciones de Van con su representante han sido siempre muy duras hasta que cree su nuevo representante que debe sacarlo de Belfast a promoverlo por EE.UU. con Bert Berns. Van Morrison desde los tiempos de Them destaca por la improvisación en directos y apenas tomar unas breves notas.

Después de grandes temporadas en EE.UU. Tendrá momentos muy duros pareciendo perdido sin encontrar su cruce de caminos y es que Van es genial. Van reconoce que es mejor confiar en el inconsciente. Como declaró a Nuggets: «He compuesto canciones que no sé qué coño significan. Como Kerouac —aquí la revista imprime “Cadillac”, evidentemente sin descifrar el acento de Belfast de Van—, parte de su obra en prosa, no puedes preguntar qué significa, dice lo que dice. Y a ti te gusta o no. Esto es lo que me gusta del rock ’n’ roll, el concepto».

Van no se revela como un gruñón sino como un duendecillo incomprendido: «Cuando bromeo, me toman en serio. Tengo un sentido del humor seco». El habla convincentemente de planear su carrera por partes: «Mi método de trabajo es tomar un cierto grupo de músicos, fijar un periodo de tiempo e ir directo al tema. Y salga como salga».
En declaraciones a Paul Vincent de la emisora KMEL, Van dijo: «Realmente no pienso en mí como un “compositor”. Conozco a los compositores y yo no lo soy. Un compositor es un tipo que puede entrar a las nueve y media de la mañana y escribir una canción a petición, y yo nunca he sido capaz de hacer eso. Soy un escritor de inspiración. Un poeta. Escribo cuando estoy inspirado». En un registro diferente, él habla también de que ha enseñado «Mechanical Bliss» a Dudley Moore «y ha flipado. La adora realmente». Aunque el humor no forma parte de lo que actualmente trata de hacer en el escenario: «Lo que hago es interpretar la música, y debo concentrarme en ello. Tengo que levantar la energía y tengo que conjurarla, por así decir. No quiero hablar porque rompe el conjuro. La música son mis palabras». Su propósito principal es «que la gente se escuche a sí misma». Un noble objetivo, digno del mejor arte, para ubicar el sentido oculto de la mística en el interior de todos nosotros.

Beautiful Vision, reencuentra con lo celta contando con el mismísimo Mark Knopfler y destaco «Cleaning Windows» es una bocanada de aire fresco, adornada por una guitarra bailarina como la del Jerry García más alegre. La canción se estructura sobre el concurso «What’s My Line». ¿Os acordáis que Van en tiempos citó como su intérprete favorita a su presumida presentadora, Lady Isobel Bamett (¡una mujer que no tenía que trabajar!)? Van cree que él podía haber sido más feliz en el primer oficio que escogió, en medio de un ritmo traqueteante. Este es un ejercicio de nostalgia a la manera de Keats, con gusto, olfato y sonido. Incluso aquí, Van está al pie de la escalera, preocupado por hacer un buen trabajo. Él grita los números de las casas que limpiar como una persona cantando números bingo.

En una entrevista posterior para la radio de la BBC, Paddy Moloney considera que la técnica vocal de Van es parecida al estilo de canto que todavía puede oírse en remotos lugares de Connemara y Donegal: «Al final de una canción, Van simplemente rechina. No sabes cuando se parará, ni él tampoco lo sabe, depende de lo que sienta en aquel momento». En una ocasión Moloney le pidió que hiciera un «billy», queriendo decir un golpe de cabeza, cuando él fuera a acabar sus extravagancias vocales. «Nos metimos en ello, llegamos casi al final, y él grita “Billy, Billy”».

La música de Van es una búsqueda de momentos trascendentes, aunque en el escenario raramente puede alcanzarlos. «Es donde apagas el mecanismo, apagas aquello que se llama la voz constante». Él también se liga a la tradición literaria. «Los escritores irlandeses, y yo me incluyo entre ellos, escriben básicamente sobre las mismas cosas, la energía y de cuando las cosas van mejor. O esto, o la tristeza. Y ya está.»
O’Hagan señala que, en escena, Van era «un hombre que había ido más allá del lenguaje, que las palabras le fallaban en un sentido positivo». Predice acertadamente que Van mira en dirección a otro escritor irlandés, Samuel Beckett, el «poeta del silencio». Van asiente: «El lenguaje es una manera de ir hacia atrás, supongo. Dice: “No puedo avanzar, pero avanzaré”. Solo se trata de eso. “Falla mejor” —dice—, “falla mejor»”.

Nos habla de las maravillosas sesiones donde aparte de tensión hubo magia con Tom Jones en “carrying a torch”, que decir del éxito de Rod Stewart con su canción “have I told you lately” Van en un principio muchos menos ingresos… «I’d Love To Write Another Song», una orquesta de jazz con todas las de la ley de vuelta al regreso a lo básico de Van, su necesidad de componer una canción de amor para «hacer algo de dinero, y pagar las facturas». De nuevo hay una cara más oscura en todo esto, como si esos bloqueos compositivos hicieran que la vida no valga la pena de vivirla, y que tan sólo fuera gracias a su arte —y no a la vida— que él pudiera «sentir las cosas nuevas y brillantes». Aunque hay un buen chiste; él se ofrece a «rhyme» («rimar»), aunque al emparejarlo con «mind» («cabeza»), no llega a conseguirlo.

En una forma más duradera de alabanza pública, y siguiendo las huellas de sus viejos colegas Eric Clapton, miembro de la orden del Imperio Británico, Harvey Goldsmith, comendador de la misma, o Sir Cliff Richard, Van —el original rebelde blanco del soul— recibió la recompensa de la Orden del Imperio Británico por sus «servicios a la música». Morrison había conseguido su mansión en la colina.

Lo que los colegas intérpretes admiran más es su capacidad para perderse completamente en la música. Natalie Merchant declaró a Hot Press que ella había visto a Morrison en escena «en un estado casi chamanístico, un estado de trance, cuando él está realmente “conectado”. No siempre es así, pero sucede». Para el espeluznante Dr. John: «Van es un tío profundo. Esa poesía que le sale de dentro es como escritura automática o más bien un flujo espiritual. Es muy enrollado, tío». Paul Jones, con los pies más en la tierra, le recuerda cuando se presentaba para improvisar con The Blues Band, y luego él se «escabullía» en el camerino, y Jones tenía que sacarlo como a un topo de la guarida. Un «hombre de lo más extraordinario, absolutamente maravilloso».

Las palabras del colaborador musical de muchos años David Hayes: «Van es la única persona que he conocido en el negocio de la música que, si todos los elementos son buenos y todo está en su sitio, puede llevar la música hacia un campo totalmente diferente, en el que puedes penetrar. Es muy extraño, y cualquiera que trabaje con Van y lo experimente es afortunado». Lo mismo puede aplicarse a los que han visto a Morrison en concierto, o han escuchado sus discos. En ocasiones, nos puede irritar, aburrir, sorprender, excitar o elevar. En una buena noche, arrasados por un torrente poderoso de música y palabras, y por su creador, nos sentimos verdaderamente bendecidos. ¿Te has curado?

No parece que en este punto de su carrera vayamos a tener otro Astral Weeks, ni otro Veedon Fleece, ni No Guru, No Method, No Teacher, aunque está claro que Van seguirá avanzando, a ratos enfureciendo y agradando a fans como nosotros que sencillamente no podemos ignorar a un hombre tan terco y desconcertante, incluso después de todos estos años. Yo tengo todos sus discos oficiales y me parece un artista único e irrepetible.

Undoubtedly it seems a good approximation to this genius of music, Van the man, is unique, had a program on the BBC2 “later” wonderful and moved us from its origins in the depressing Belfast of the war, to mythical places like Cypress Ave. He was a student who did not stand out, in his childhood something particular, but he loved country music for his grandfather, a marriage with a Scotsman and an Irishwoman (Violet) who sang well, at home he played and loved music.
Creator of the best rock album “astral week” and I create a trend with the caledonian soul, without being a messiah, he moves us to magical places like Avalon and what to say of his hard beginnings in van and the importance of the Irish bands in parties, influences of Lonnie Donegan skiffle, Elvis, Buddy Holly and learn to play guitar by Carpenter family tutors, harmonica sax and will be in bands like javelins, them, beyond their velvet costumes, critics say of him that he is A posh bluesman, I think he’s a unique artist. Creator of the “caledonian soul”

No doubt the beginnings of Them with some mysterious ads must be associated with Maritime Hotel, all this will meet Rod Stewart with some amazing folk roots however Rod would take the commercial path truncating the path of mega star, nevertheless the negotiations of Van with Your representative has always been very tough until you create your new representative who should get him out of Belfast to promote it by the US. with Bert Berns. Van Morrison from the time of Them stands out for the improvisation in direct and just take a few notes.

After great seasons in the USA You will have very hard moments looking lost without finding your crossroads and that Van is great. Van recognizes that it is better to trust the unconscious. As he told Nuggets: “I have composed songs that I do not know what the fuck they mean. Like Kerouac – here the magazine prints “Cadillac,” obviously without deciphering Van Belfast’s accent – part of his prose work, you can not ask what it means, he says what it says. And you like it or not. This is what I like about rock ‘n’ roll, the concept ».

Van is not revealed as a grumpy but as a misunderstood pixie: “When I joke, they take me seriously. I have a dry sense of humor ». He convincingly talks about planning his career in parts: “My method of work is to take a certain group of musicians, set a period of time and go straight to the subject. And leave as it comes out ».
Speaking to Paul Vincent of the KMEL station, Van said: “I really do not think of myself as a” composer “. I know composers and I am not. A composer is a guy who can come in at nine thirty in the morning and write a song on request, and I’ve never been able to do that. I am an inspirational writer. A poet. I write when I am inspired ». In a different record, he also talks about the fact that he has taught Dudley Moore “Mechanical Bliss” and has freaked out. He really loves her. ” Although humor is not part of what he is currently trying to do on stage: “What I do is interpret music, and I have to concentrate on it. I have to raise the energy and I have to conjure it, so to speak. I do not want to talk because it breaks the spell. Music are my words ». Its main purpose is “for people to listen to themselves”. A noble objective, worthy of the best art, to locate the hidden meaning of mysticism within all of us.

Beautiful Vision, reencounters with the Celtic, counting on Mark Knopfler himself and highlighted “Cleaning Windows” is a breath of fresh air, adorned by a dancing guitar like that of the happiest Jerry Garcia. The song is structured on the “What’s My Line” contest. Do you remember that Van once cited as his favorite interpreter his presumed presenter, Lady Isobel Bamett (a woman who did not have to work!)? Van believes that he could have been happier in the first job he chose, in the midst of a rattling rhythm. This is an exercise of nostalgia in the manner of Keats, with taste, smell and sound. Even here, Van is at the bottom of the stairs, worried about doing a good job. He screams house numbers to clean up like a person singing bingo numbers.

In a later interview for BBC radio, Paddy Moloney believes that Van’s vocal technique is similar to the singing style that can still be heard in remote parts of Connemara and Donegal: “At the end of a song, Van simply squeaks. You do not know when it will stop, nor does he know it, it depends on what he feels at that moment ». On one occasion Moloney asked him to do a “billy”, meaning a blow to the head, when he was going to finish his vocal extravagances. “We got into it, we almost reached the end, and he yells” Billy, Billy “».

Van’s music is a search for transcendent moments, although on stage he can rarely reach them. “It’s where you turn off the mechanism, you turn off what is called the constant voice.” He also links to the literary tradition. “The Irish writers, and I include myself among them, write basically about the same things, the energy and when things go better. Or this, or sadness. And that’s it.
O’Hagan notes that, on stage, Van was “a man who had gone beyond language, that words failed him in a positive way”. He aptly predicts that Van looks in the direction of another Irish writer, Samuel Beckett, the “poet of silence.” Van agrees: “Language is a way of going back, I suppose. He says: “I can not move forward, but I will move forward.” It’s only about that. “Fails better” -he says-, “fails better” “.

He tells us about the wonderful sessions where apart from tension there was magic with Tom Jones in “carrying a torch”, what to say about the success of Rod Stewart with his song “have I told you lately” They go in the beginning much less income … « I’d Love To Write Another Song, “an all-around jazz orchestra back to the basics of Van, his need to compose a love song to” make some money, and pay the bills ” . Again there is a darker side in all this, as if those compositional blockages made life not worth living, and that it was only thanks to his art – and not to life – that he could “feel the things” new and bright ». Although there is a good joke; he offers himself to «rhyme» («rhyme»), although when paired with «mind» («head»), he does not manage to achieve it.

In a more lasting form of public praise, and following in the footsteps of his old colleagues Eric Clapton, member of the order of the British Empire, Harvey Goldsmith, commander of the same, or Sir Cliff Richard, Van – the original rebellious soul white – he received the reward of the Order of the British Empire for his “services to music.” Morrison had gotten his mansion on the hill.

What the interpreting colleagues admire most is their ability to completely lose themselves in music. Natalie Merchant told Hot Press that she had seen Morrison on stage “in an almost shamanistic state, a trance state, when he is really” connected “. It’s not always like that, but it happens. ” For the creepy Dr. John: “Van is a deep uncle. That poetry that comes from within is like automatic writing or rather a spiritual flow. It’s very coiled, uncle. ” Paul Jones, with his feet on the ground, reminds him when he appeared to improvise with The Blues Band, and then he “slipped” in the dressing room, and Jones had to take him out like a mole from the lair. A “most extraordinary man, absolutely wonderful.”

The words of longtime music collaborator David Hayes: “Van is the only person I’ve met in the music business who, if all the elements are good and everything is in place, can take the music to a totally different field , in which you can penetrate. It’s very strange, and anyone who works with Van and experiences it is fortunate. ” The same can apply to those who have seen Morrison in concert, or have listened to his records. Sometimes, it can irritate, bore, surprise, excite or elevate. On a good night, devastated by a powerful torrent of music and words, and by its creator, we feel truly blessed. Have you healed?

It does not seem that at this point in his career we will have another Astral Weeks, or another Veedon Fleece, or No Guru, No Method, No Teacher, although it is clear that Van will continue to advance, at times infuriating and pleasing fans like us who simply we can not ignore such a stubborn and disconcerting man, even after all these years. I have all his official records and I think he is a unique and unrepeatable artist.

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