Las cloacas del 11-M — Ignacio López Brú / 11 March Sewers by Ignacio López Brú (spanish book edition)

Este es otro magnífico libro que simplemente intenta arrojar algo de luz sobre los puntos oscuros que han rodeado y siguen rodeando al 11-M y que mucha gente adentrará en el etiquetado “conspiranoicas”, debe ser leído para ir teniendo la capacidad de deducción y no creernos de primeras la imposición oficial.

Puede resultar extraño, para un lector no iniciado en el tema abordado en este libro que —casi una década después de ocurridos los hechos— y habiendo sido olvidados oficial y mediáticamente, aparezca un nuevo libro para describir y enjuiciar, libremente, lo ocurrido. Aunque quizás no tan extraño, visto el tratamiento dado a los crímenes, por quienes detentan el monopolio de la investigación y la aplicación de la justicia; especialmente en un caso de tanta trascendencia para las víctimas, para el pueblo español y para el cambio de rumbo ocurrido en España y derivado de aquella maldita fecha de nuestra historia.

España quedó dividida desde aquel día en dos bandos: el que mintió, y sigue ocultando los hechos y sus consecuencias; y las víctimas, directas o no, que seguimos queriendo saber lo que se nos oculta.
El Estado, materializado en sus representantes, no ha cumplido con el juramento o las promesas que hacen sus miembros al tomar posesión de sus cargos; o el Estado, es decir, las personas que lo representan, están involucrados en el atentado por acción o por omisión. Desde el día del atentado hasta hoy, se han sucedido cuatro legislaturas. Los actores de las instituciones siguen siendo los mismos del día de autos y los años siguientes. En ninguna de ellas ha habido voluntad política para investigar los atentados.
Si “España se merece un gobierno que no le mienta”, ¿por qué seguimos tolerando las mentiras sobre el 11-M durante cuatro legislaturas consecutivas?…

¿Qué pasó el 11-M? Quienes investigamos aquella masacre tenemos una idea más o menos clara de lo que sucedió, idea que coincide con las sospechas que muchos españoles albergan. Pero una cosa es “saber” positivamente lo que ocurrió, y otra muy distinta poder demostrarlo. Yo afirmo, sin ningún tipo de duda, que el 11-M fue un golpe de Estado puro y duro, y que ese golpe de Estado fue orquestado desde las cloacas de nuestros propios servicios de información. Pero resulta imposible demostrar de manera fehaciente esa afirmación hasta que alguien se decida a tirar de la manta.
Por tanto, una mínima honestidad intelectual obliga a reconocer que todo aquello que no puede demostrarse es, por principio, cuestionable. Y yo lo reconozco: creo que el 11-M fue un golpe de Estado, pero estoy dispuesto a admitir mi error si alguien aporta pruebas en contrario.
Lo que no es cuestionable es que la versión oficial de aquel atentado (es decir, lo que nos dijeron que pasó) es una farsa de principio a fin. No es que sea una versión oficial incompleta (que lo es) o que esté trufada de chapuzas (que lo está), sino que no hay nada en ella que sea verdad, más que los muertos y el horror.

Tenemos todas las razones para pensar que no, que el pueblo español ha sido objeto de una profunda y sistemática manipulación a lo largo de todos estos años. Y el mayor síntoma de esa manipulación es que se nos ha impedido conocer, precisamente, en qué han consistido esos hechos determinantes de nuestra historia. Después de los libros de Jesús Palacios, la versión de que el 23-F fue un golpe militar involucionista sólo puede mantenerse por esa capacidad que tiene el poder para silenciar lo que no le conviene.
«La izquierda asimiló muy mal su mayoría absoluta [la del PP en el año 2000] porque pensaron que ésta garantizaba un periodo de ocho años del PP en el Gobierno, es decir, un tiempo que proporcionaría un cambio de España tan enorme que sus viejos discursos políticos se perderían. Es ahí donde se complican muchas de las cosas de la vida política española y es una de las cuestiones políticamente más complicadas, oscuras y graves de la izquierda española que decide, en un momento dado, que todo vale, todo es válido, todo es lícito, y que hay que hacer lo que sea con tal de que el PP no siga. Y lo hace».
Los hechos son conocidos: Prestige, Yakolev, guerra de Irak…, todos ellos acciones de agit—prop que sirvieron como preparativo y antesala del asalto final a la ciudadela, en los tres días siguientes a los atentados del 11 de Marzo. Pero más grave, aunque se haya ocultado a la opinión pública, fue el inicio de las conversaciones secretas con ETA, algo sólo comparable, en ignominia, al cierre de filas del PNV con la banda terrorista vasca en el Pacto de Estella.

Ni el PP ni el PSOE han tenido ningún interés en que se sepa la verdad de lo que ocurrió. Un desinterés secundado servilmente por la gran mayoría de los medios de comunicación, que comen de su mano. Pero no sólo eso. Como ya ocurrió con el GAL, la amenaza y la persecución del poder socialista fue implacable contra todo aquel que pusiera en duda lo que se impuso como la Versión Oficial de los hechos. En Julio de 2006, el secretario de Estado de Interior, Antonio Camacho, lanzó un claro aviso para navegantes:
«Seremos implacables contra cualquier conducta tanto dentro como fuera de las instituciones policiales que ponga en cuestión el buen hacer de una policía profesional y democrática.

La mayor conspiración que hayamos sufrido jamás en nuestra historia. Un ataque en toda regla para doblegar la voluntad del pueblo español. Y, desgraciadamente, no podemos decir que no se hayan conseguido los objetivos buscados. ¿Cómo, si no, entender ese autismo en que está inmersa la mayoría de la población española, insensible, esquiva y a la huida ante la menor mención de querer saber lo que ocurrió en el 11-M? El miedo a asomarse al abismo no es menor, desde luego, que el pavor a ser señalado entre la grey de los “conspiranoicos”. Una auténtica deserción de la condición de ciudadanos libres.
¿Y qué decir del PP, principal diana de los atentados? ¿Qué explicación tiene ese complejo de inferioridad que impide a sus actuales dirigentes defender sus ideas por medio de la política, a la que han renunciado explícitamente? ¿Por qué han descabezado y marginado a sus militantes más ejemplares, los que han hecho frente al terror sin fisuras siempre al lado de las Víctimas del terrorismo? ¿Qué explicación tiene esas medias tintas con las que disimuladamente dan cobertura y seguimiento a la infame negociación política de Zapatero y Rubalcaba con la ETA?
Pero por encima de todo. ¿A qué obedece ese celo que muestran, aún mayor que el del PSOE, en cerrar todas las vías de investigación del 11-M?

En todo atentado terrorista, los servicios de Información e Inteligencia de las Fuerzas de Seguridad trabajan en un tour de force para averiguar los autores materiales e intelectuales del atentado. Para eso, a falta de las pruebas materiales, lo primero que hacen es rastrear, bucear en los antecedentes de los diferentes grupos terroristas para encontrar señales que puedan dar pistas de la autoría: amenazas, escuchas, soplos, infiltraciones, modus operandi —tipo de explosivos, escenarios elegidos—, acciones terroristas recientes, reivindicaciones…
Estos elementos, en muchos casos, no pueden considerarse unívocos o exclusivos de un determinado grupo terrorista. Hay un margen de indeterminación debido a que distintos componentes del modus operandi de diferentes grupos terroristas pueden coincidir. Por ejemplo, tanto ETA como grupos islamistas han utilizado explosivos de fabricación casera. También los escenarios y objetivos de los islamistas, como estaciones, medios de transporte público, etc., han sido también objetivos de ETA.
Sin embargo, podemos hacer una afirmación sin riesgo de equivocarnos: la ponderación y el análisis conjunto de todos esos elementos hace harto improbable que los servicios de Información e Inteligencia de un país —y menos de uno azotado por el terrorismo, como España— se equivoque en sus diagnósticos.
El diagnóstico inicial fue inequívoco de todos y cada uno de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (CyFSE). Lo expresó con rotundidad el Centro Nacional de Inteligencia en una célebre Nota emitida a las 15:51 hrs. del mismo día 11:
«Casi seguro que la organización terrorista ETA es la autora de estos atentados».
Muy poco después, y casi sin solución de continuidad, las boinas se tornaron en turbantes. ¿Por qué se equivocaron todos los cuerpos de la Seguridad del Estado en el diagnóstico? ¿O no fue eso lo que ocurrió, y no se equivocaron, o sólo a medias?

¿Pero era verdad que los etarras disponían de esas doce mochilas en condición de poder ser utilizadas, o se trató de encaminar al Gobierno en esa creencia? Cualquiera de las dos hipótesis es espeluznante. Fuera lo que fuese, el resultado es que el Gobierno así lo creyó, y eso le traería unas consecuencias letales en el devenir de los acontecimientos que desembocaron en su derrota en las urnas.
La Policía y la Guardia Civil habían desarrollado dos informes sobre la inminencia de los atentados que no se han aportado a la causa —probablemente para proteger a sus fuentes, aunque creemos que ese objetivo se podía cumplir sin necesidad de guardar una documentación que podría haber despejado muchas incógnitas—.
Como consecuencia de los tres antecedentes y, sobre todo, de los informes, según contó el Jefe Superior de Policía de Madrid, Fernández Rancaño (CI, 4, 8; 18-19), se llevó a cabo un «Plan General antiterrorista diseñado por la Dirección General de la Policía y dirigidos por el Subdirector y el Comisario General de Información», con múltiples dispositivos policiales: las operaciones Genil, Milagro, Segunda Mano y uno específico para Barajas, con un despliegue inusitado de efectivos policiales.

Ni Al Qaeda ni ningún otro grupo de carácter islamista o de obediencia a la Yihad internacional había atentado antes del 11-M en España. Sólo hubo un precedente aislado en los años 80, el atentado del bar El Descanso, un local frecuentado por soldados estadounidenses de la base de Torrejón de Ardoz. El atentado lo reivindicó la Yihad Islámica, pero el caso fue archivado por desconocerse la autoría; posteriormente, fue abierto en 2005, pero permanece como un caso sin resolver.
Las amenazas de tipo islamista contra España eran fundamentalmente de tipo genérico: tenían su fundamento en las proclamas de la Guerra que Al Qaeda había declarado a los Estados Unidos y a sus aliados, agravadas por las invasiones de Afganistán e Irak.
El número dos de la Guardia Civil, el Subdirector General de Operaciones, el General Vicente Faustino Pellicer (CI, 8, 94), relató que en Marzo de 2003 la Guardia Civil emitió una “orden de servicios” para prevenir posibles acciones de tipo islamista, pero esta “orden” de actuación estaba basada en hipótesis, no en datos. En definitiva, de ETA había todo tipo de amenazas, antecedentes, avisos, informaciones, soplos, datos, sobre la inminencia de un criminal atentado. De terrorismo islamista apenas nada.

«[…] cuando surge la palabra Titadyn eso es determinante. Es así. No le puedo decir otra cosa. Pero también es cierto que la prioridad o exclusividad de ETA dura muy pocas horas».
Y tanto: lo que tardó en convertirse el Titadyn en Goma 2 Eco, un par de horas escasas. ¿Pero qué base científica avala semejante dilema? ¿Quién puede asegurar que sólo ETA está en condiciones de utilizar Titadyn? ¿Quién tiene acceso al Titadyn, un explosivo francés? ¿Y no ha utilizado ETA otro tipo de explosivos, como el amonal, el amosal o, incluso, la Goma2EC de fabricación española? ¿Por qué no iba a ser ella la principal sospechosa de utilizar otro explosivo industrial, como así vimos, por cierto, que pensaba el CNI y Dezcallar?
De todas maneras, lo que es evidente es que en todo atentado, en cualquier crimen, las pruebas tienen que ser corroboradas para poder darlas por buenas, por definitivas.

En el 11-M, las Fuerzas de Seguridad y las terminales políticas establecieron un axioma: o es ETA o es el integrismo islámico. Y nos preguntamos: ¿Por qué tanto reduccionismo? ¿Es que España sólo tenía esos dos potenciales enemigos?
Pues bien, el 18 de Noviembre de 2004, en las postrimerías de la Comisión de investigación Parlamentaria sobre el 11-M, compareció el ex secretario de Estado de Interior, Ignacio Astarloa Huarte-Mendicoa, y soltó, como quien no quiere la cosa, esta andanada (CI, 18, 4):
«… pero varias de las preguntas obligadas —y ahora irán saliendo— son qué piensa Ud. de la relación entre el terrorismo islámico y ETA, qué piensa Ud. de si aquí han intervenido servicios secretos, qué piensa Ud. de si esto es Al Qaeda. Siempre he contestado lo mismo: que no tengo el más mínimo a priori sobre ninguna de las hipótesis, que es quien haya sido…. para llegar a saber quién ha sido no descartar nada…, hay que llevar hasta sus últimas consecuencias todas las líneas, se llamen ETA, Al Qaeda, servicios secretos, se llame lo que se llame».

Uno de los hechos más inexplicables de la investigación del 11-M es que en el atentado más importante de nuestra historia no se pusieran todos los medios disponibles de la lucha antiterrorista al servicio de la investigación y el esclarecimiento de los hechos. No se comprende que si las primeras sospechas recayeron en ETA, que no participase en la investigación la Guardia Civil en los mismos términos que la Policía, porque su conocimiento sobre la banda era, como poco, de tanto o más valor. Lo único que se hizo fue nombrar dos personas de la UCE1 (especialidad ETA) y la UCE2 (especialidad islamismo) como enlaces con la Policía, sin ninguna consecuencia para la investigación.
Desde luego, lo que no se permitió para nada a la Guardia Civil es que participara en ninguno de los aspectos de la investigación. La Benemérita puso a disposición de la instrucción, p. ej., su equipo de Tedax y su laboratorio científico, tan bueno como el de la Policía, pero sus ofrecimientos fueron declinados.
Indudablemente, esa investigación era cosa policial —y dentro de ella de determinados estamentos con exclusión teórica de otros—, y no se permitió que entraran en la escena efectivos ajenos a la misma. Tan anómalo proceder trascendió en la Comisión de Investigación del 11-M, y el Jefe de Información del guardia civil, el General García Varela —con Jesús de la Morena la persona más importante en España en la lucha antiterrorista—, dejó clara su posición al respecto cuando se le preguntó por qué no se había establecido esa colaboración.

Al poco tiempo de las primeras explosiones acudieron a las estaciones un número importante de especialistas en desactivación de explosivos dependientes de la Brigada Provincial de información de la Jefatura Superior de Madrid (que llamaremos TEDAX de Madrid), al mando de las cuales estaba el inspector Jefe Cáceres Vadillo, y especialistas de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos (en adelante TEDAX de la Unidad Central), bajo el mando de Juan Jesús Sánchez Manzano, unidad dependiente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana regentada por Santiago Cuadro Jaén. Cáceres Vadillo dejó bien claro en su primera declaración judicial lo que le pareció que explotó (AP, 53):
«[…] que tenían claro que no era Titadyn porque este tipo de explosivo muerde, es decir, que no tiene corte limpio, en cambio un alto explosivo corta totalmente y una vez visto los resultados de las explosiones podía tratarse de un C3 o un C4, que es un alto explosivo que procede a cortar limpiamente.

Los Tedax que encontraron las mochilas procedieron a estudiar el método para neutralizar la bomba. Teniendo en cuenta que las primeras impresiones eran que se trataba de un explosivo militar de alta potencia el operador nº 1, PN 66.478, «consideró el medio que podría ser más idóneo para separar los componentes del artefacto para su posterior análisis. Y utilizó entonces una carga de agua a presión». Este método, también llamado “carga disruptora” consiste en aplicar al objetivo una carga de agua a gran presión —como un cañonazo de agua— que literalmente despedaza todo el artefacto. En los explosivos militares, que son muy estables, se consigue de esta manera desactivar el explosivo sin que estalle la carga. Dentro de las dinamitas, las que tienen Nitroglicerina, como el Titadyn, son más inestables, y suelen explosionar con el impacto “disruptor”.
El artefacto en este caso explotó, a las 9:59 hrs., lo cual hace suponer que se equivocaron en su apreciación inicial de que era un explosivo plástico militar, sin que se pudiera por tanto, descartar que fuera Titadyn. Esto, claro está, si no se hubiera provocado la explosión directamente para neutralizar la bomba, algo habitual en los artificieros.

Es inevitable hacerse esta pregunta: ¿Cómo pudo ver el Tedax Pablo esa metralla si, tal como aparece en el dibujo, se hallaba dentro de la masa explosiva, la cual se hallaba dentro de una bolsa azul que no abrieron? En el juicio oral justificaría el haber puesto esa metralla en el segundo dibujo «porque es la que apareció en el vagón nº 3, incrustada», una vez explosionada la mochila. Es decir, que lo pintó por deducción…
Sin embargo, como nos cuenta Luis del Pino (2006: 64), «en uno de los primeros informes entregados al Juez del Olmo la Policía sólo menciona que hubiera encontrado clavos o algo similar en el tren de la calle Téllez». Veintiún meses después, ante las denuncias de los abogados, «la Policía pasó un nuevo informe al juez en el que identificaba cuarenta y ocho fragmentos de posible metralla» recogidos en los doce focos de explosión, lo cual toca a 5 fragmentos, «de lo que podrían ser clavos o tornillos» por foco, muy lejos de la multitud de clavos (640 grs.) que aparecerían en la mochila de Vallecas. Se trataba, por tanto, con toda probabilidad, de partes de los propios vagones.
Pero la prueba definitiva de que en los artefactos que explotaron en los trenes no había metralla nos la dio Carmen Baladía, la directora del Instituto Anatómico Forense, que efectuó y dirigió las autopsias de los fallecidos. Luis del Pino la entrevistó el 23 de Enero de 2008 y Dª Carmen no pudo ser más explícita:39
«De los 191 cuerpos solamente creo que se encontró un fragmento metálico que debía ser, lógicamente, de los trenes. Pero ni clavos, ni tuercas, ni tornillos. No había metralla entre nuestros 191 muertos».
En resumen, el segundo croquis no reflejaba lo que había explotado en los trenes, pero coincidía en todos los pormenores con la mochila de Vallecas, en la que había 640 grs. de tornillería.

12 mochilas preparadas para cometer un atentado» (CI, 11, 15).
Todos de acuerdo. Sin embargo, no sabemos por qué, el ministro Acebes en su comparecencia a los medios de las 13:35 hrs. dio una versión distinta:
«Los atentados han consistido en 13 explosiones… Además de estas explosiones [se refiere a las 10 que explotaron dentro de los trenes], se han producido otras tres controladas porque eran bombas trampa, es decir con temporizadores colocados con retraso respecto a las primeras explosiones buscando causar más daño y más muertes… Los Tedax han conseguido desactivar estas tres bombas».
¿Por qué dijo Acebes que había 3 bombas trampa, variando la información que le habían transmitido? ¿Hubo algún cambio de versión —o de planes— de última hora que no nos han contado? ¿Habría alguien pensado, ya a esas horas, que se necesitaba alguna mochila más? ¿Intoxicaron al ministro?

El 11-M fue un atentado político. Todos los atentados terroristas lo son. Pero este más. No sabemos quién lo hizo, pero sí sabemos sus consecuencias. Influyó determinantemente en las elecciones después de una operación de manipulación sin precedentes en nuestra historia. Sus consecuencias sobre la propia nación española fueron más letales aún.

La unanimidad en atribuir en las primeras horas la autoría a ETA no fue, sin embargo, total. Hubo algunas excepciones, entre otras, parece ser, las de tres policías a los que se les atribuye una clara afinidad con el PSOE. El primero de ellos, Gabriel Fuentes, fue Comisario General de Información en la última etapa del felipismo, defenestrado por Álvarez Cascos en 1996 y “rescatado” en Septiembre de 2002 por Acebes. Fuentes ascendió a nº 3 de la Policía, como Subdirector General del Gabinete y persona de “confianza” del nuevo Director, Agustín Díaz de Mera. A Gabriel Fuentes se le suponen afinidades con el PSOE y con el juez Garzón. Asimismo, también se ha comentado su pertenencia al Opus Dei. Como si viajáramos en el túnel del tiempo, Gabriel Fuentes, después de abandonar la Policía en la segunda legislatura de Zapatero para dedicarse a actividades privadas mercantiles -caso Interligare-, fue de nuevo “rescatado” por el PP de Rajoy como asesor del secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, que como el ministro Fernández Díaz y el propio Fuentes, se le atribuye su pertenencia al Opus Dei.
Tres policías, al contrario que el resto de las Fuerzas de Seguridad, desde el primer momento se decantaron por un atentado de corte islamista. Así nos lo cuenta, al menos, Casimiro García-Abadillo sobre Mariscal y Fernández Rancaño. Estaba el secretario del PSOE, José Blanco, a punto de coger el avión de Santiago a Madrid, a las 9:50, y le preguntó por teléfono su opinión a Fernando Mariscal. Éste le dijo: «Yo creo que no ha sido ETA. No es su “modus operandi”, no son sus métodos, demasiados muertos…» (García-Abadillo 2004: 32). A las 13:30 habló de nuevo con Mariscal y este le aseguró que la autoría era de un grupo islámico: «He hablado con algunos compañeros de la policía y confirman lo que te había dicho esta mañana» (ídem: 36). En cuanto a Fernández Rancaño, Abadillo, al referirse a la reunión de las 12:00 de la cúpula policial con Astarloa nos dice: «A nadie (probablemente el más escéptico era Rancaño, pero apenas si estuvo presente en la reunión unos minutos…) le cabía la menor duda sobre la autoría de ETA» (ídem: 39).

La unanimidad entre los políticos y medios de comunicación achacando la autoría a ETA. Hubo, sin embargo, una notable excepción, la del candidato Rodríguez Zapatero. Pedro J. Ramírez habló con él a las 8:00 describiéndonos una persona consternada, rota. Zapatero, con Rubalcaba, estaba a esas horas en TVE en una tertulia en que también se encontraba la periodista Esther Esteban, la cual relató que oyó a Zapatero decirle a Rubalcaba —en un receso— que si la autoría era de ETA perderían irremisiblemente las elecciones, pero si eran islamistas las ganaban. Éste es el personaje. Una hora después de los atentados, con los cuerpos de las víctimas aún calientes…
Pues bien, a las 8:50 hrs. el dirigente socialista hace una primera evaluación de los atentados en los medios, y el hombre consternado, roto, ya no lo es tanto. Quizás alguno de los policías de los que presumía que “tenían dentro” le había ya aleccionado. El hecho es que en su alocución, después de hacer las consabidas llamadas a la unidad de los demócratas, lanzó el primer misil del 11-M:
«[…] y desde luego espero que el Gobierno informe a todos los partidos de cuál ha sido el alcance las circunstancias de esto que, lamentablemente, los minutos confirman que puede ser una gran tragedia».
Sutil y capciosa declaración. Lo «del alcance y las circunstancias de esto» es una manera de decir que “esto” puede no ser ETA.

En resumen, parece bastante claro que su comparecencia en la Comisión tenía como objetivo lanzar un torpedo en la línea de flotación del PP. Quizás por eso, Martínez—Pujalte (CI, 2, 6), de natural desconfiado —y que no las tenía todas consigo—, con disimulo trató de sonsacar si Garrudo había hablado con algún político, «directa o indirectamente». Garrudo lo negó, y lo volvió a negar a preguntas de otro parlamentario. Pero hete aquí que cuando acaba su comparecencia, se acercó a la mesa presidencial buscando al vicepresidente de la Comisión, el socialista Ángel Martínez Sanjuán, y, confundiendo el personaje, le preguntó al popular Ignacio Gil Lázaro: «¿Es usted el señor que me llamó por teléfono?».
La inesperada metedura de pata del portero de Alcalá levantó un auténtico escándalo político y mediático. El compareciente no sólo había manifestado “inexactitudes” a la comisión. También se había puesto en evidencia que el PSOE había manipulado y aleccionado a un testigo en su declaración. El asunto no tuvo repercusiones de ningún tipo, pero, eso sí, los efectos que se pretendían conseguir se diluyeron como un azucarillo, el globo se desinfló y el testimonio quedó bastante maltrecho y malparado.

Los guías caninos, mientras sus perros hacían la requisa externa, miraron por los cristales laterales delanteros al interior de la furgoneta. Desde allí no vieron nada que les llamara la atención, salvo un chaleco reflectante. El propio Luis Garrudo, del que ya hemos destacado su natural curiosidad, también la inspeccionó desde fuera y no vio «[…] nada raro; había dentro un chaleco reflectante y creo que un gorro negro y no vi más» (CI, 2, 8). En parecidos términos se pronunciaron los guías caninos (JO, PN 28.226, 19-03-07, 00:03:51).
Pero hubo un testigo más directo, el inspector Jefe del grupo de Policía Científica de Alcalá, Luis Martín Gómez, que fue el que entró en la parte trasera de la furgoneta. Hay que hacer el inciso que el inspector entró después de la requisa de la perra “Lovi”. Si hubiera olido algo, claro está, no habría entrado.

¿Por qué tardó tanto la Renault Kangoo en llevarse a un recinto policial para que se le practicase la inspección protocolaria que, en su caso, al tratarse de un furgón robado en el que no había indicios que apuntasen al terrorismo, debería ser el que se aplica a los coches robados?
Pasaron cuatro horas desde la primera llamada del presidente de la comunidad de vecinos hasta que se transportó a Canillas. ¿Y por qué al recinto policial donde estaba la Unidad Central de los Tedax y la Comisaría General de la Policía Científica, y no a Moratalaz, donde estaban las Brigadas de la Jefatura Superior de Madrid? ¿Pero no había asumido esta última la instrucción de la causa como mandaban los protocolos, según manifestó Fernández Rancaño?.
La Renault Kangoo pensamos que no tenía que haberse enviado en ningún caso a la Comisaría General en Canillas. Los protocolos de actuación policial, como indicó en la Comisión Santano Soria, establecen «que cuando se trata de terrorismo la competencia de toda la Policía científica lo es de la Comisaría General de Policía Científica» (CI, 4, 3).

La revelación del CNI, indudablemente, no tendría ningún sentido si no se pudiera corroborar por algún testigo. Y que sepamos, hubo sólo una persona que dijo algo similar: el portero de Alcalá. Esto nos da pie a sospechar que pudo haber intercambios al respecto, como sugeríamos que podría haber ocurrido cuando Luis Garrudo dijo que no «todos los Cuerpos de Seguridad» estaban en Alcalá. Pero la declaración en la Comisión del inspector Martín Gómez, que se produjo ocho días después de la filtración de la noticia a El País, echó por la borda no sólo el testimonio del portero de la finca. También la nota del CNI quedó en la más pura evidencia.

Se denomina dinamitas a los explosivos industriales fabricados con componentes tanto orgánicos como inorgánicos, lo cual les diferencia de los explosivos plásticos militares, que sólo tienen componentes inorgánicos. Las dinamitas que aquí nos interesan son las que llevan por marca Titadyn, de fabricación francesa, y Goma 2, de fabricación española.
Hay diferentes tipo de Titadyn, pero los que ha utilizado ETA antes del 11-M, y de las que disponía por esas fechas, era el Titadyn 30 y el Titadyn 50, este último aprehendido por la Guardia Civil en la famosa detención de la caravana de Cañaveras. La composición de estos dos tipos de Titadyn es la siguiente: Nitroglicerina (NG), Dinitrotolueno (DNT), Nitroglicol, Nitrato amónico y Nitrocelulosa.
En cuanto a las Gomas fabricadas en España, en Explosivos Riotinto, ahora MAXAM, la que se fabricaba en los años anteriores —y posteriores— al 11-M era la Goma 2 Eco, con estos componentes: Nitroglicol, Nitrocelulosa, Nitrato amónico, Ftalato de dibutilo (ó dibutiftalato). La Goma 2 EC se fabricaba en Explosivos Riotinto antes que su descendiente, la Goma 2 Eco. Tenía los mismos componentes que ésta última, pero además tenía Dinitrotolueno (DNT). Sin embargo, la EC dejó de fabricarse con Nitroglicerina (NG) en septiembre de 1992.

Los protocolos policiales son inequívocos. La competencia en el análisis de los explosivos es de la Comisaría General de Policía Científica. ¿Por qué no realizaron, entonces, el análisis de los focos de explosión de los trenes? Éste es uno de los mayores de los enigmas del 11-M. No se sabe cómo, ni por qué, lo que en un principio era Titadyn se convirtió en dinamita. Y resulta de lo más sospechosa esa misteriosa mutación de los explosivos y la no menos misteriosa circunstancia de que en los atentados más importantes de nuestra historia la Policía Científica no investigara el arma del crimen. Unas sospechas que se refuerzan con los resultados que daría la pericial de los explosivos ordenada por el juez Bermúdez en Febrero de 2007, donde, de nuevo, aparecería el explosivo censurado.
No deja de ser sintomático que al mismo tiempo que el Titadyn desaparecía entre bastidores de la escena —a las 14:30 del día 11—, en los medios de comunicación, sin embargo, irrumpía con toda la fuerza, es de entender que filtrado por fuentes policiales, lo cual hace presumir la autenticidad de la noticia.

En conclusión, tanto si se tratase del mismo cartucho o de dos del mismo lote, las consecuencias lógicas del resultado de “la prueba del almidón” apuntarían como más probable al laboratorio de los Tedax como origen de las muestras M-2 y M-3. ¿Podría tener alguna relación este embarazoso supuesto con el hecho de que no se diera publicidad hasta bien avanzada la noche que ese resto se había encontrado en la Renault Kangoo? Y en tal caso, ¿a qué obedecía esa “discreción”?.

Aznar dijo en la Comisión del 11-M que tenía la convicción de que si hubiera convocado las elecciones en Febrero o en Enero de 2004 los atentados se habrían producido tres días antes. Nos preguntamos si el 11-M hubiera tenido lugar de no haber fallado el de ETA de 1995. Como también nos preguntamos qué pasaría si Aznar, como Maura, decidiera presentarse de nuevo a la reelección…
Dos vidas gemelas. Dos momentos truncados para modernizar nuestro país y situarlo en la estela de las democracias liberales de Occidente. Tampoco Aznar gozó del favor, del “muelle real”. Sin ir más lejos, el rey ha ofrecido a todos los presidentes de Gobierno, incluido Felipe González, que no lo aceptó, el más alto título nobiliario: el ducado con Grandeza de España. A todos excepto a Aznar. Negándole ese galardón se estaba haciendo un agravio, más que a nadie, a esa media España que ha apoyado al líder popular y que ve cómo se le trata con un rasero distinto.
Al final, la versión de que Aznar gestionó muy mal el post 11-M, por los motivos aducidos, y que eso le costó las elecciones, se ha repetido tantas veces que se ha convertido en una verdad incuestionable. Pero ese lugar manido no era más que un subterfugio para disimular realidades más profundas.
No hay que llamarse a engaño. Daba exactamente igual que Aznar hubiera hecho una cosa o la contraria porque lo que tenía enfrente era un partido que estaba decidido a echar al Gobierno y al PP del poder a patadas, a “cabezazos” o por cualquier otro medio.

El CNI es un servicio secreto y, como tal, opaco, hermético, impenetrable. Es como el hombre invisible: todo lo ve sin que le vean. Muy poco ha podido traslucirse de lo que sabía, o de lo que hizo antes, durante y después de los atentados, porque prácticamente toda su información es secreta, en su argot “clasificada”; y sus agentes o directivos están eximidos de la eventualidad de tener que dar cuentas en sede parlamentaria o judicial.
¿Pero cómo es posible, se preguntará el lector, que no se le haya pedido ninguna responsabilidad después de que fracasara con estrépito en su principal misión: evitar un ataque como el 11-M? Y que además se equivocara en su diagnóstico de que fue ETA la autora. ¿O no fue un error?
Es difícil no pensar que si no se les exigió nada fue precisamente porque sus secretos, sobre todo en relación al 11-M, son de tal naturaleza que podrían poner en riesgo ese Estado que, como poco, no supieron defender. Sin embargo, algunas cosas, no muchas, sí que trascendieron, bien sea porque los desclasificó el PP, porque se filtraron, o por la comparecencia en la Comisión Parlamentaria de su Director…

En cualquier caso, el error, precisamente, es la hipótesis que nos parece menos plausible, porque, no creemos que los atentados del 11-M fueran de inspiración islamista. Pero incluso si esto último fuera cierto, tendrían que haber sido otros autores que los que nos han contado, porque, en nuestra opinión, todas las investigaciones de la prensa independiente han demostrado —con argumentos y datos más sólidos que los que soportan la visión oficial— la inverosimilitud de que Jamal Zougham y la célula de Leganés fueran otra cosa que meros cabezas de turco.

El CNI no sólo cometió en su Nota el “error” de ETA. Siguiendo a rajatabla “el falso dilema”, en el elenco de posibles “autores” sólo considera la alternativa del atentado islamista. Pero para desecharla. ¿Nuevo error, o dos en uno?
Para descartar al Islam la Nota dice, en primer lugar: «por los datos disponibles hasta el momento». Esto tiene su relevancia. El CNI tiene una capacidad y alcance para determinar la autoría de un atentado mucho mayor que la de los departamentos de información de otros cuerpos de seguridad. Esto es mucho más acusado en el caso del terrorismo islamista. Las antenas, las señales, las relaciones con servicios secretos de otros países hacen muy difícil que les pase por alto lo que en su argot llaman “ruido”, esto es, las señales de que algo se estuviera moviendo en los círculos del terror, y que pudiera ocurrir. Dezcallar fue muy claro al respecto: «Absolutamente nadie olió nada de lo que se preparaba».

Se custodia un presunto culpable, el arma del crimen, cualquier pieza de convicción de la que «se tiene conocimiento de su relación con el delito». Desde ese momento, es fundamental mantener su integridad, “su existencia”, para que tenga valor de prueba. La custodia de los efectos de El Pozo, en estos términos, sólo hubiera tenido sentido si a los policías que se encargaron del transporte les hubieran comunicado, desde que los cargaron, que dentro de los bolsones viajaba el arma del crimen: la mochila de Vallecas.
Por tanto, estos policías tenían una misión que no entrañaba ningún peligro ni anormalidad: transportar los efectos, inventariarlos y ponerlos a disposición del juez nº 6 para que ayudasen a la identificación de las víctimas y ser entregados, posteriormente, a sus familiares. Eran efectos de los que no tenían conocimiento que tuvieran ninguna «relación con el delito». Esto lo que exige es un poco de diligencia, el no perderlos de vista mientras los transportan, acotarlos en un lugar del IFEMA.

Es evidente que la declaración del nº 87.141 ponía en tela de juicio toda la cadena de custodia, porque ya no se trataba de una cadena —y de un periplo— sino, como poco, de dos. Y había que demostrarlos ambos. Como no hay ninguna constancia de la custodia de la segunda tanda de efectos en el Pozo, ¿alguien puede asegurar que no se “colocó” la mochila en la estación de El Pozo en ese ínterin? Indudablemente nadie. ¿Es por eso por lo que se escamotearon los testimonios de los dos únicos policías que declararon en 2004, los que tenían los recuerdos más vívidos de lo sucedido? ¿Fue esa la razón por la que no comparecieron en el juicio oral?
No lo sabemos. Pero el juez Bermúdez, que se jactaba de conocer casi de memoria el Sumario, no nos consta que hiciera nada tampoco por desvelar esta contradicción. Claro, que si lo hubiera hecho, probablemente hubiera sido más difícil pronunciar la contundente frase: «no existe ruptura de la cadena de custodia. La prueba es auténtica»…
Nos quedamos, por tanto, con las ganas de saber cómo hubiera denominado a este tardío transporte de efectos.

Es muy improbable que esas células yacentes funcionen como las describe Dezcallar. El experto en islamismo, Javier Jordán (2004: 185), hizo una descripción más convincente: «“Al-Qa´ida” favoreció la creación de células durmientes: individuos con una implicación reducida en las actividades cotidianas de la organización pero dispuestos a pasar a la acción en el momento en que se les solicite. Mientras tanto desarrollan su vida de una manera normal, e incluso en el manual de la “Yihad” se les recomienda que desempeñen profesiones con prestigio social para disminuir las sospechas».
Cualquier parecido con las células de Leganés es mera coincidencia. Pero, además, lo que nos está poniendo de relieve Jordán es que las células yacentes no tienen esa autonomía que nos refiere el Director del CNI. Es de sentido común. Si se las activa es porque se las ha “preparado”, se las ha “entrenado” para entrar en acción en cualquier momento. Pero claro, esto supondría tener que demostrar las conexiones que mantienen con la red global o sus satélites locales.
Como este no era el caso de la banda de El Chino —tampoco de los demás inmolados en Leganés, aunque tuvieran un perfil más islamista—, había que ensanchar el concepto de célula durmiente con unos criterios más laxos para poder incluir a personas tan atípicas e inconexas con el mundo de la Yihad.

El documento de la “La Yihad”, según los noruegos, se publicó, el 10 de Diciembre de 2003 en la web islamista Global Islamic Media.190 Se trataba de un planfleto político, de alto contenido “estratégico”, que pretendía provocar la ruptura de la coalición internacional liderada por EEUU en Irak y forzar la retirada de las tropas de ocupación. Para ello, hacía un análisis de los puntos más débiles de la coalición, con estudios de países como Inglaterra y Polonia. Pero lo más destacado de todo el documento es la amplitud y detalle con la que trata lo que considera el eslabón más débil de la cadena, el país al que hay que golpear de manera inmisericorde para provocar la ruptura: España.
El énfasis puesto en nuestro país, al que dedica 8 páginas de las 47 de que consta, encajaba como anillo al dedo en la tesis de la activación de las células “durmientes”. Éstas fueron las amenazas:
«Por ello decimos que, para forzar al Gobierno español a la retirada de Irak, la resistencia debe propinar golpes dolorosos a sus tropas, y que eso se vea acompañado de un seguimiento informativo que aclare la verdad de la situación dentro de Irak. Debe aprovecharse al máximo la proximidad de la fecha de las elecciones generales en España en el tercer mes del año próximo (Marzo de 2004).
Creemos que el Gobierno español no soportará más de dos o tres golpes, como máximo, antes de verse obligado a retirarse por la presión popular.

El RIE(Real Instituto Elcano) ha jugado un papel muy especial en el 11-M como sustentador de la Versión Oficial islamista del 11-M,197 por medio de colaboradores como Haizam Amirah Fernández, Javier Jordán, Juan Avilés o Fernando Reinares, entre otros. Las múltiples contradicciones sobre el 11-M que han ido desgranando los investigadores “paralelos” jamás han encontrado el menor eco dentro de los inmaculados muros del Real Instituto. Es paradigmático un artículo publicado por Javier Jordán (2004b) el 15 de Marzo de 2004:
«Pero lo cierto es que la implicación española en el conflicto de Iraq también había incrementado las probabilidades de sufrir una acción terrorista en nuestro propio territorio. Según advierte el investigador israelí Reuven Paz, la red Al Qaeda publicó un libro sobre la “yihad” en Iraq en diciembre del año 2003 donde se dedican ocho páginas a amenazar explícitamente a España.

«Global Islamic Media, entidad de comunicación vía Internet. Contiene páginas web públicas y privadas a las que acceden pocos usuarios. Extraidos de este medio se han hallado, estudiado y analizado los siguientes documentos de las memorias externas de ordenador, USB, y del disco duro intervenido en el desescombro del piso de Leganés, relacionados con la planificación y preparación con los atentados:
1.– Mes de Febrero del año 2003; al parecer la célula, o alguno de sus integrantes, comienza a recopilar información sobre preparación de artefactos y formación de mujahidin.
2.– Mes de Septiembre del año 2003; Al parecer se comenzó a elaborar el documento “Yihad en Irak, Esperanzas y riesgos”, que fue recuperado por las autoridades noruegas y comentado en el Anexo 1.
3.– En fecha 23-11-03, a través de Global Islamic Media se reivindican los asesinatos de los 8 miembros del Centro Nacional de Inteligencia de España (C.N.I.) en Irak.
4.– En fecha 3-12-03, al parecer es la fecha de elaboración del documento “Mensaje al pueblo español” (traducción por los peritos traductores propuestos en la 4ª pericial) en el que se dice que los atentados contra miembros del C.N.I. en Irak son consecuencia de la ayuda española prestada a EEUU en dicho país, así como son el principio de más atentados y dolor».

La Yihad en Irak” y lo que podríamos considerar su hijastro, “El Mensaje al Pueblo Español”, son dos extraños documentos que, si bien no lograron ganarse el galardón de autores intelectuales de los atentados —como presuntos activadores de las células locales durmientes—, no hay que negar el esfuerzo ímprobo que llevaron a cabo muy diversas instancias para que así fuera. Pero como en tantas cosas nos queda por saber lo fundamental: quién los redactó y cuándo.

¿Por qué se profanó la tumba y se calcinó el cuerpo del GEO Francisco Javier Torronteras, q.e.p.d.? ¿Se quería, a lo mejor, eliminar los vetigios del explosivo utilizado? ¿O se trataba, más bien, de una operación de despiste, para demostrar y recordar a los españoles lo malvados que eran estos islamistas que se “vengaban”, como dijo la Versión Oficial, hasta de los muertos? ¿Por qué no se investigó, como se había comprometido el Ministerio del Interior, nada de este macabro asunto?
¿Pueden alguien responder a alguna de estas preguntas satisfactoriamente?

¿Pero tiene algo que ver el “Pre” con el “Post”? Es decir, ¿los que planificaron y mandaron ejecutar los atentados, planificaron también su ocultación y la falsa imputación a las células de Leganés? En principio, la opinión de las voces más autorizadas en el asunto, Fernando Múgica y Luis del Pino, es que no hay tal relación. El cariz chapucero perceptible en todas y cada una de las pruebas sobrevenidas que constituyen la Versión Oficial estaría mostrando un grado de improvisación incompatible con cualquier planificación previa.

Dice Múgica que en EE.UU. hay más de 1.750 agencias de inteligencias y que alguna de ellas —de esas que se mantienen en la opacidad más absoluta— pudo ser la responsable de los atentados, a los que se dio un cariz yihadista:
«Yo creo que el atentado es externo a España, por completo, que está pensado el 11-M porque son 6 meses del 11-S, y que es perfectamente dentro de esa estrategia del 11-S que tiene relación con el 11-M. […] Mi tesis es que es un asunto islamista de verdad, es decir, utilizar a los islamistas para una conflagración mundial, ideológica, que es lo que fue el 11-S y después el 11-M».
Parece difícil entender que un aliado de Aznar pudiera hacerle esa faena, pero la tesis es que los EE.UU. no se guían en clave de la política interna de otros países sino atendiendo a sus propios intereses. Desde ese punto de vista, E.E.U.U. tenía a la vista sus propias elecciones, con una opinión pública bastante crítica con la aventura iraquí, sobre todo desde que no se encontraron armas de destrucción masiva.
En cualquier caso, viniendo la teoría de quien viene no se puede echar en saco roto. Aunque el propio Múgica (VEO 7, 25-03-11) siguió manteniendo algo que no encaja con el giro de 180 grados que dio en su percepción de los atentados:
«Voy a decir ya lo último: Creo que el que hizo el atentado no lo hizo para que perdiera el PP sino para que ganara. Por eso el jueves tenían previsto detener a toda la cúpula de ETA. Perdón, el viernes [día 12], al día siguiente tenían previsto detener a la cúpula de ETA».

El mutismo, la actitud huidiza, el estado de missing de los populares ante la acometida soberanista, nos hace sospechar que en la defensa “efectiva” de la unidad de España -sin trampantojos meramente verbales- el Nuevo PP “ni está ni se le espera”. Si el rey se plantó en Enero de 1981 (“«sabemos adónde vamos y de dónde no se puede pasar»”), hoy las palabras que resuenan, vista la nula reacción que oponen todas las Instituciones del Estado al órdago secesionista de los nacionalistas catalanes y vascos, son unívocas:
“HOY NO SABEMOS ADÓNDE VAMOS, PERO SÍ SABE SABEMOS DE DONDE SE PUEDE PASAR”
Ése es el panorama. A esto hemos llegado. Golpe a golpe. Y que nadie se extrañe si a la vuelta de la esquina nos sorprenden con otro. Quien hace un cesto hace ciento. Para seguir llevándoselo “crudo” no hay como tener una población golpeada, asustada y sumisa.
En nuestras manos está impedir que la Historia de España se escriba a costa de los españoles.

This is another great book that simply tries to shed some light on the dark spots that have surrounded and continue to surround the 11-M and that many people will delve into the labeling “conspiranoids”, it must be read to go on having the ability of deduction and not believe us first the official imposition.

It may seem strange, for a reader not initiated in the topic addressed in this book that – almost a decade after the events occurred – and having been officially and mediately forgotten, a new book appears to describe and prosecute, freely, what happened. Although perhaps not so strange, given the treatment given to the crimes, by those who hold the monopoly of the investigation and the application of justice; especially in a case of such importance for the victims, for the Spanish people and for the change of course that occurred in Spain and derived from that damn date in our history.

Spain was divided from that day on two sides: the one that lied, and continues to hide the facts and their consequences; and the victims, direct or not, that we still want to know what is hidden from us.
The State, embodied in its representatives, has not complied with the oath or the promises made by its members when taking office; or the State, that is, the people who represent it, are involved in the attack by action or omission. From the day of the attack until today, four legislatures have taken place. The actors of the institutions remain the same as the day of the cars and the following years. In none of them has there been political will to investigate the attacks.
If “Spain deserves a government that does not lie to it”, why do we continue to tolerate the lies about the 11-M during four consecutive legislatures? …

What happened on 11-M? Those of us who investigated that massacre have a more or less clear idea of ​​what happened, an idea that coincides with the suspicions that many Spaniards harbor. But one thing is to “know” positively what happened, and quite another to be able to prove it. I affirm, without any doubt, that the 11-M was a pure and simple coup d’état, and that this coup was orchestrated from the sewers of our own information services. But it is impossible to demonstrate this affirmation in a reliable way until someone decides to pull the blanket.
Therefore, a minimum intellectual honesty requires to recognize that everything that can not be demonstrated is, in principle, questionable. And I admit it: I think the 11-M was a coup, but I am willing to admit my mistake if someone provides evidence to the contrary.
What is not questionable is that the official version of that attack (that is, what they told us happened) is a farce from beginning to end. It is not that it is an incomplete official version (that it is) or that it is truffled with fudge (which it is), but that there is nothing in it that is true, more than the dead and the horror.

We have all the reasons to think that no, that the Spanish people have been subjected to a deep and systematic manipulation throughout all these years. And the greatest symptom of this manipulation is that we have been prevented from knowing, precisely, what these determining facts of our history have consisted of. After the books of Jesús Palacios, the version that the 23-F was a military involucionista coup can only be maintained by that capacity that has the power to silence what does not suit you.
“The left assimilated very badly its absolute majority [the PP in 2000] because they thought that this guaranteed a period of eight years of the PP in the Government, that is, a time that would provide a change of Spain so huge that its old political speeches would be lost. This is where many of the things of Spanish political life are complicated and it is one of the most complicated, dark and serious political issues of the Spanish left that decides, at a given moment, that anything goes, everything is valid, everything is lawful , and that you have to do whatever it takes as long as the PP does not continue. And he does it ».
The facts are known: Prestige, Yakolev, Iraq war …, all of them actions of agit-prop that served as a preparatory and prelude to the final assault on the citadel, in the three days following the attacks of March 11. But more serious, although it has been hidden from public opinion, was the beginning of secret talks with ETA, something only comparable, in ignominy, to the closure of the ranks of the PNV with the Basque terrorist group in the Pact of Estella.

Neither the PP nor the PSOE have had any interest in knowing the truth of what happened. A disinterestedness subserviently supported by the vast majority of the media, which eat from his hand. But not only that. As was the case with the GAL, the threat and persecution of socialist power was implacable against anyone who questioned what was imposed as the Official Version of the events. In July 2006, the Secretary of State for the Interior, Antonio Camacho, issued a clear warning for navigators:
“We will be relentless against any conduct both inside and outside the police institutions that call into question the good work of a professional and democratic police force.

The greatest conspiracy we have ever suffered in our history. A full-fledged attack to break the will of the Spanish people. And, unfortunately, we can not say that the objectives sought have not been achieved. How, if not, to understand that autism in which most of the Spanish population is immersed, insensitive, elusive and fleeing at the slightest mention of wanting to know what happened in 11-M? The fear of looking into the abyss is no less, of course, than the fear of being singled out among the flock of “conspiranoids.” An authentic desertion from the condition of free citizens.
And what about the PP, the main target of the attacks? What explanation does this inferiority complex have that prevents its current leaders from defending their ideas through politics, to which they have explicitly renounced? Why have they decapitated and marginalized their more exemplary militants, those who have faced the seamless terror always next to the Victims of Terrorism? What explanation has those half measures with which they surreptitiously cover and follow the infamous political negotiation of Zapatero and Rubalcaba with the ETA?
But above all. What is the reason for that zeal that they show, even greater than that of the PSOE, in closing all the research channels of 11-M?

In all terrorist attacks, the Information and Intelligence services of the Security Forces work in a tour de force to find out the material and intellectual authors of the attack. For that, in the absence of material evidence, the first thing they do is track, dive into the backgrounds of different terrorist groups to find signs that can give clues to the authorship: threats, eavesdropping, blows, infiltrations, modus operandi-type of explosives, chosen scenarios-, recent terrorist actions, demands …
These elements, in many cases, can not be considered univocal or exclusive of a certain terrorist group. There is a margin of indeterminacy because different components of the modus operandi of different terrorist groups may coincide. For example, both ETA and Islamist groups have used homemade explosives. Also the scenarios and objectives of the Islamists, such as stations, means of public transport, etc., have also been the objectives of ETA.
However, we can make a claim without risk of being wrong: the weighting and the joint analysis of all these elements makes it very unlikely that a country’s Information and Intelligence services – and less than one hit by terrorism, such as Spain – will be wrong in their diagnoses.
The initial diagnosis was unequivocal of each and every one of the State Security Forces and Bodies (CyFSE). The National Intelligence Center expressed it with force in a famous Note issued at 3:51 p.m. of the same day 11:
“Almost certainly the terrorist organization ETA is the author of these attacks.”
Very soon after, and almost without solution of continuity, the berets turned into turbans. Why were all the bodies of the State Security in the diagnosis wrong? Or was not that what happened, and they were not wrong, or only half-heartedly?

But was it true that the ETA had those twelve backpacks in condition to be used, or was it tried to direct the Government in that belief? Either of the two hypotheses is creepy. Whatever it was, the result is that the government believed it, and that would bring deadly consequences in the course of the events that led to its defeat at the polls.
The Police and Civil Guard had developed two reports about the imminence of the attacks that have not been contributed to the cause – probably to protect their sources, although we believe that this objective could be met without having to keep a documentation that could have been cleared many unknowns.
As a result of the three precedents and, above all, of the reports, according to the Chief of Police of Madrid, Fernández Rancaño (CI, 4, 8; 18-19), a “General Anti-Terrorist Plan designed by the General Directorate of the Police and directed by the Deputy Director and the General Information Commissioner », with multiple police devices: the operations Genil, Milagro, Second Hand and a specific one for Barajas, with an unusual deployment of police forces.

Neither Al Qaeda nor any other group of Islamist character or of obedience to the international Jihad had attempted before the 11-M in Spain. There was only an isolated precedent in the 80s, the attack on El Descanso bar, a place frequented by US soldiers from the base of Torrejón de Ardoz. The attack was claimed by the Islamic Jihad, but the case was shelved because the authorship was unknown; subsequently, it was opened in 2005, but remains an unresolved case.
The Islamist threats against Spain were basically of a generic nature: they were based on the proclamations of the war that Al Qaeda had declared to the United States and its allies, aggravated by the invasions of Afghanistan and Iraq.
The number two of the Civil Guard, the General Deputy Director of Operations, General Vicente Faustino Pellicer (CI, 8, 94), reported that in March 2003 the Civil Guard issued an “order of services” to prevent possible actions of Islamist type , but this “order” of action was based on hypothesis, not data. In short, ETA had all kinds of threats, background, warnings, information, blows, data, about the imminence of a criminal attack. Islamist terrorism hardly anything.

«[…] when the word Titadyn appears, that is decisive. It is like that. I can not tell you anything else. But it is also true that the priority or exclusivity of ETA lasts only a few hours ».
And so much: what it took to become the Titadyn in Goma 2 Eco, a couple of scarce hours. But what scientific basis supports such a dilemma? Who can say that only ETA is able to use Titadyn? Who has access to Titadyn, a French explosive? And has not ETA used other types of explosives, such as the ammonium, the amosal, or even the Goma2EC made in Spain? Why would not she be the main suspect in using another industrial explosive, as we saw, by the way, that the CNI and Dezcallar were thinking?
In any case, what is evident is that in any attack, in any crime, the evidence has to be corroborated to be able to take it as good, as definitive.

On March 11, the Security Forces and the political terminals established an axiom: either it is ETA or it is Islamic fundamentalism. And we ask ourselves: Why so much reductionism? Is it that Spain only had those two potential enemies?
Well, on November 18, 2004, at the end of the Parliamentary Investigation Commission on the 11-M, appeared the former Secretary of State for the Interior, Ignacio Astarloa Huarte-Mendicoa, and released, as who does not want the thing, this broadside (CI, 18, 4):
«… but several of the obligatory questions – and now they will be coming out – are what do you think about the relationship between Islamic terrorism and ETA, what do you think about whether secret services have intervened here, what do you think of this? It is Al Qaeda. I have always answered the same thing: that I do not have the slightest a priori about any of the hypotheses, which is who it was … to get to know who has been not to discard anything …, we must take to its ultimate consequences all the lines, they are called ETA, Al Qaeda, secret services, whatever you call it. ”

One of the most inexplicable facts of the investigation of 11-M is that in the most important attack of our history not all available means of the fight against terrorism were put at the service of investigation and the clarification of the facts. It is not understood that if the first suspicions fell on ETA, that the Civil Guard did not participate in the investigation in the same terms as the Police, because their knowledge about the band was, at least, of much or more value. The only thing that was done was to appoint two people from the UCE1 (ETA specialty) and the UCE2 (Islamic specialty) as liaisons with the Police, without any consequence for the investigation.
Of course, what was not allowed at all to the Civil Guard is to participate in any aspect of the investigation. La Benemérita made available to the instruction, p. For example, his Tedax team and his scientific laboratory, as good as the police, but his offers were declined.
Undoubtedly, this investigation was a police matter – and within it of certain groups with theoretical exclusion of others – and effective outsiders were not allowed to enter the scene. So anomalous proceeding transpired in the Commission of Investigation of 11-M, and the Chief of Information of the civil guard, General García Varela -with Jesús de la Morena the most important person in Spain in the fight against terrorism-, made his position clear to the respect when asked why this collaboration had not been established.

Shortly after the first explosions, a large number of specialists in explosives deactivation depended on the Provincial Information Brigade of the Superior Headquarters of Madrid (which we will call TEDAX in Madrid), commanded by the Chief Inspector. Cáceres Vadillo, and specialists of the Central Unit of Explosives Deactivation (hereinafter TEDAX of the Central Unit), under the command of Juan Jesús Sánchez Manzano, a unit dependent on the General Commissioner for Public Safety run by Santiago Cuadro Jaén. Cáceres Vadillo made clear in his first judicial statement what he thought exploded (AP, 53):
“[…] they were clear that it was not Titadyn because this type of explosive bites, that is, that it does not have a clean cut, whereas a high explosive cuts completely and once seen the results of the explosions it could be a C3 or a C4, which is a high explosive that proceeds to cut cleanly.

The Tedax who found the backpacks proceeded to study the method to neutralize the pump. Taking into account that the first impressions were that it was a high-powered military explosive, Operator No. 1, PN 66.478, “considered the means that could be most suitable to separate the components of the device for further analysis. And then he used a charge of water under pressure ». This method, also called “disruptor charge”, consists of applying to the target a high pressure water load -like a cannon shot of water- that literally tears the entire device. In military explosives, which are very stable, this way you can deactivate the explosive without bursting the load. Inside the dynamites, those that have Nitroglycerin, such as Titadyn, are more unstable, and usually explode with the “disruptor” impact.
The artifact in this case exploded, at 9:59 hrs., Which suggests that they were wrong in their initial assessment that it was a military plastic explosive, without it being possible to discard it as Titadyn. This, of course, if the explosion had not been provoked directly to neutralize the bomb, which is common in bombers.

It is inevitable to ask this question: How could Tedax Pablo see that shrapnel if, as it appears in the drawing, he was inside the explosive mass, which was inside a blue bag that they did not open? In the oral trial would justify having put that shrapnel in the second drawing “because it is the one that appeared in car No. 3, embedded”, once the backpack exploded. That is, he painted it by deduction …
However, as Luis del Pino tells us (2006: 64), “in one of the first reports given to the Olmo Judge, the police only mentioned that he had found nails or something similar in the train on Calle Téllez.” Twenty-one months later, before the complaints of the lawyers, “the Police passed a new report to the judge in which identified forty-eight fragments of possible shrapnel” collected in the twelve pockets of explosion, which touches 5 fragments, “of what that could be nails or screws »by focus, far from the multitude of nails (640 grs.) that would appear in the Vallecas backpack. It was, therefore, in all likelihood, parts of the wagons themselves.
But the definitive proof that there was no shrapnel in the artifacts that exploded in the trains was given to us by Carmen Baladía, the director of the Anatomical Forensic Institute, who carried out and directed the autopsies of the deceased. Luis del Pino interviewed her on January 23, 2008 and Dª Carmen could not be more explicit: 39
“Of the 191 bodies, I only think that a metallic fragment was found, which should logically be from the trains. But no nails, no nuts, no screws. There was no shrapnel among our 191 dead. ”
In summary, the second sketch did not reflect what had exploded in the trains, but coincided in all the details with the backpack of Vallecas, in which there were 640 grams. of screws.

12 backpacks prepared to commit an attack »(CI, 11, 15).
All agree. However, we do not know why, Minister Acebes in his appearance at the media at 1:35 p.m. gave a different version:
“The attacks have consisted of 13 explosions … In addition to these explosions [refers to the 10 that exploded inside the trains], there have been three other controlled because they were trap bombs, ie with timers placed late with respect to the first explosions looking to cause more damage and more deaths … The Tedax have managed to deactivate these three bombs ».
Why did Acebes say there were 3 booby-traps, varying the information that had been transmitted to him? Was there a last-minute change in version or plans that you have not told us about? Would anyone have thought, at that time, that they needed any more backpacks? Did the minister get intoxicated?

The 11-M was a political attack. All terrorist attacks are. But this more. We do not know who did it, but we do know its consequences. He influenced decisively in the elections after an operation of manipulation unprecedented in our history. Its consequences on the Spanish nation itself were even more lethal.

The unanimity in attributing the authorship to ETA in the first hours was not, however, total. There were some exceptions, among others, it seems to be, those of three policemen who are attributed a clear affinity with the PSOE. The first of them, Gabriel Fuentes, was General Commissioner of Information in the last stage of felipe, defenestrated by Álvarez Cascos in 1996 and “rescued” in September 2002 by Acebes. Fuentes ascended to No. 3 of the Police, as Deputy General Director of the Cabinet and person of “confidence” of the new Director, Agustín Díaz de Mera. Gabriel Fuentes is supposed to have affinities with the PSOE and Judge Garzón. Likewise, his membership in Opus Dei has also been commented. As if we were traveling in the tunnel of time, Gabriel Fuentes, after leaving the police in the second legislature of Zapatero to engage in private commercial activities – Interligare, was again “rescued” by the PP of Rajoy as an advisor to the secretary of State of Security, Ignacio Ulloa, who like Minister Fernández Díaz and Fuentes himself, is credited with belonging to Opus Dei.
Three policemen, unlike the rest of the Security Forces, from the first moment opted for an Islamist attack. At least, Casimiro García-Abadillo tells us about Mariscal and Fernández Rancaño. There was the secretary of the PSOE, José Blanco, about to take the plane from Santiago to Madrid, at 9:50, and asked his opinion by telephone to Fernando Mariscal. He said: “I think it was not ETA. It is not his “modus operandi”, it is not his methods, too many dead … »(García-Abadillo 2004: 32). At 13:30 he spoke again with Mariscal and he assured him that the authorship was from an Islamic group: “I have spoken with some colleagues in the police and they confirm what I had told you this morning” (idem: 36). As for Fernández Rancaño, Abadillo, referring to the meeting of the police dome with Astarloa at 12:00, tells us: “Nobody (probably the most skeptical was Rancaño, but he was hardly present at the meeting for a few minutes. .) there was no doubt about the authorship of ETA »(idem: 39).

The unanimity between politicians and the media blaming the authorship of ETA. There was, however, a notable exception, that of the candidate Rodríguez Zapatero. Pedro J. Ramírez spoke with him at 8:00 a.m. describing us a dismayed, broken person. Zapatero, with Rubalcaba, was at that time on TVE in a social gathering that was also the journalist Esther Esteban, which reported that he heard Zapatero tell Rubalcaba -in a recess- that if the authorship was ETA irrevocably lose the elections , but if they were Islamists they won. This is the character. One hour after the attacks, with the bodies of the victims still hot …
Well, at 8:50 hrs. the socialist leader makes a first evaluation of the attacks in the media, and the man in dismay, broken, is no longer so. Perhaps one of the policemen he presumed they “had inside” had already instructed him. The fact is that in his speech, after making the usual calls to the unity of the Democrats, he launched the first missile of 11-M:
“[…] and of course I hope that the Government will inform all the parties of the scope of the circumstances of this, which unfortunately, the minutes confirm that it can be a great tragedy”.
Subtle and captious statement. The “scope and circumstances of this” is a way of saying that “this” may not be ETA.

In summary, it seems quite clear that his appearance in the Commission was aimed at launching a torpedo in the waterline of the PP. Perhaps for that reason, Martínez-Pujalte (CI, 2, 6), of a natural distrust -and that he did not have all of them-, dissimulatingly tried to elicit whether Garrudo had spoken to a politician, “directly or indirectly”. Garrudo denied it, and again refused to ask questions of another parliamentarian. But it is here that when it finishes his appearance, approached the presidential table looking for the vice president of the Commission, the socialist Angel Martinez Sanjuán, and, confusing the character, asked the popular Ignacio Gil Lázaro: “Are you the man who phoned? »
The unexpected mistake of the goalkeeper of Alcalá raised a real political and media scandal. The appellant had not only expressed “inaccuracies” to the commission. It had also been made clear that the PSOE had manipulated and instructed a witness in his statement. The matter had no repercussions of any kind, but, yes, the intended effects were diluted as a sugar, the balloon was deflated and the testimony was quite battered and badly damaged.

The canine guides, while their dogs did the external search, looked through the front side windows into the interior of the van. From there they saw nothing that caught their attention, except a reflective vest. Luis Garrudo himself, of whom we have already highlighted his natural curiosity, also inspected her from the outside and saw “nothing […] strange; There was a reflective vest inside and I think a black cap and I saw no more »(CI, 2, 8). In similar terms the canine guides were pronounced (JO, PN 28.226, 19-03-07, 00:03:51).
But there was a more direct witness, the Chief Inspector of the group of Scientific Police of Alcala, Luis Martín Gómez, who was the one who entered the back of the van. You have to make the point that the inspector entered after the search of the dog “Lovi”. If he had smelled something, of course, he would not have entered.

Why did the Renault Kangoo take so long to take it to a police precinct for a formal inspection, which, in its case, being a stolen van in which there were no signs pointing to terrorism, should be the one Applies to stolen cars?
Four hours passed from the first call of the president of the community of neighbors until he was transported to Canillas. And why the police precinct where was the Central Unit of the Tedax and the General Police Station of the Scientific Police, and not Moratalaz, where were the Brigades of the Superior Headquarters of Madrid? But had not the latter assumed the instruction of the cause as mandated by the protocols, according to Fernández Rancaño?
The Renault Kangoo thought that it should not have been sent in any case to the General Commissariat in Canillas. Police action protocols, as indicated in the Santano Soria Commission, establish “that when it comes to terrorism, the competence of the entire Scientific Police is the responsibility of the General Police Station of the Scientific Police” (CI, 4, 3).

The revelation of the CNI, undoubtedly, would not make any sense if it could not be corroborated by a witness. And as far as we know, there was only one person who said something similar: the goalkeeper of Alcalá. This leads us to suspect that there could have been exchanges, as we suggested that it could have happened when Luis Garrudo said that “not all the Security Corps” were in Alcalá. But the statement in the Commission of Inspector Martín Gómez, which occurred eight days after the leak of the news to El País, threw overboard not only the testimony of the doorman of the farm. Also the CNI note was in the purest evidence.

Industrial explosives manufactured with both organic and inorganic components are called dynamites, which differentiates them from military plastic explosives, which only have inorganic components. The dynamites that interest us here are those that are branded by Titadyn, manufactured in France, and Goma 2, made in Spain.
There are different types of Titadyn, but those used by ETA before 11-M, and those that were available at that time, were the Titadyn 30 and the Titadyn 50, the latter apprehended by the Civil Guard in the famous arrest of the caravan of Cañaveras. The composition of these two types of Titadyn is as follows: Nitroglycerin (NG), Dinitrotoluene (DNT), Nitroglycol, Ammonium Nitrate and Nitrocellulose.
As for the rubber manufactured in Spain, in Explosivos Riotinto, now MAXAM, the one that was manufactured in the previous years -and later- to 11-M was the Rubber 2 Eco, with these components: Nitroglycol, Nitrocellulose, Ammonium Nitrate, Phthalate of dibutyl (or dibutylphthalate). Goma 2 EC was manufactured in Explosivos Riotinto before its descendant, Goma 2 Eco. It had the same components as the latter, but it also had Dinitrotoluene (DNT). However, the EC stopped being manufactured with Nitroglycerin (NG) in September 1992.

The police protocols are unequivocal. The competence in the analysis of explosives is from the General Police Station of Scientific Police. Why did not they perform, then, the analysis of the explosion bulbs of the trains? This is one of the biggest enigmas of 11-M. It is not known how, or why, what was originally Titadyn became dynamite. And the mysterious mutation of the explosives and the no less mysterious circumstance that in the most important attacks of our history the Scientific Police did not investigate the weapon of the crime is of the most suspicious. Suspicions that are reinforced with the results that would give the expert of the explosives ordered by the judge Bermúdez in February of 2007, where, again, the censored explosive would appear.
It is still symptomatic that at the same time that the Titadyn disappeared behind the scenes of the scene – at 2:30 p.m. on the 11th – in the media, however, it burst in with all the force, it is to be understood that filtered by police sources, which makes presume the authenticity of the news.

In conclusion, whether it was the same cartridge or two of the same batch, the logical consequences of the result of the “starch test” would point as most likely to the Tedax laboratory as the origin of samples M-2 and M-3 . Could this embarrassing assumption be related to the fact that it was not publicized until well into the night that the rest had been found in the Renault Kangoo? And in that case, what was the “discretion”?

Aznar said in the 11-M Commission that he had the conviction that if he had called elections in February or January 2004, the attacks would have occurred three days earlier. We wonder if the 11-M would have taken place if the ETA of 1995 had not failed. As we also wonder what would happen if Aznar, like Maura, decided to run for re-election again …
Two twin lives. Two truncated moments to modernize our country and place it in the wake of the liberal democracies of the West. Nor did Aznar enjoy the favor of the “royal dock.” Without going any further, the king has offered all the presidents of the government, including Felipe González, who did not accept it, the highest noble title: the dukedom with Grandeza of Spain. All except Aznar. Denying that award was making a grievance, more than anyone, to that average Spain that has supported the popular leader and sees how it is treated with a different standard.
In the end, the version that Aznar managed very poorly post 11-M, for the reasons given, and that this cost him the elections, has been repeated so many times that it has become an unquestionable truth. But this place was nothing but a subterfuge to disguise deeper realities.
Do not be fooled. It looked exactly the same as Aznar would have done one thing or the other because what he had in front was a party that was determined to kick the government and the PP from power, to “head-butts” or by any other means.

The CNI is a secret service and, as such, opaque, hermetic, impenetrable. He is like the invisible man: he sees everything without being seen. Very little has been revealed of what he knew, or of what he did before, during and after the attacks, because practically all his information is secret, in his “classified” slang; and their agents or managers are exempt from the eventuality of having to give accounts in parliamentary or judicial headquarters.
But how is it possible, the reader will ask himself, that no responsibility was asked after he failed with a crash in his main mission: to avoid an attack like 11-M? And that she was also wrong in her diagnosis that ETA was the author. Or was it not a mistake?
It is difficult not to think that if nothing was demanded of them it was precisely because their secrets, especially in relation to 11-M, are of such a nature that they could put at risk that State that, at least, they did not know how to defend. However, some things, not many, did transcend, either because they declassified the PP, because they leaked, or because of the appearance in the Parliamentary Committee of its Director …

In any case, the error, precisely, is the hypothesis that seems less plausible, because, we do not believe that the attacks of 11-M were of Islamist inspiration. But even if the latter were true, they should have been other authors than those who have told us, because, in our opinion, all the investigations of the independent press have shown – with arguments and data more solid than those that support the official vision – the implausibility that Jamal Zougham and the Leganés cell were nothing but mere scapegoats.

The CNI not only committed in its Note the “error” of ETA. Following to rajatabla “the false dilemma”, in the list of possible “authors” only considers the alternative of the Islamist attack. But to discard it. New error, or two in one?
To dismiss Islam, the Note says, first of all, “by the data available so far.” This has its relevance. The CNI has a capacity and scope to determine the authorship of an attack far greater than that of the information departments of other security bodies. This is much more pronounced in the case of Islamist terrorism. The antennas, the signals, the relations with secret services in other countries make it very difficult for them to ignore what in their slang they call “noise”, that is, the signs that something was moving in the circles of terror, and what could happen Dezcallar was very clear about it: “Absolutely nobody smelled anything that was prepared.”

A presumed culprit, the weapon of the crime, is kept, any piece of conviction of which “there is knowledge of its relation to the crime”. From that moment, it is fundamental to maintain its integrity, “its existence”, so that it has the value of proof. The custody of the effects of El Pozo, in these terms, would only have made sense if the policemen who were in charge of the transport had been informed, since they were charged, that inside the pockets the crime weapon was traveling: the Vallecas backpack. .
Therefore, these police officers had a mission that did not entail any danger or abnormality: transport the effects, inventory them and make them available to Judge No. 6 to help identify the victims and then be delivered to their families. They were effects of which they had no knowledge that they had any “relation to the crime”. This requires a little diligence, not to lose sight of them while transporting them, to limit them to a place in IFEMA.

It is clear that the declaration of No. 87.141 questioned the entire chain of custody, because it was no longer a chain -and a journey- but, at least, two. And both had to be demonstrated. As there is no proof of the custody of the second round of effects in the Well, can anyone assure that the backpack was not “placed” in El Pozo station in the meantime? Undoubtedly nobody. Is that why the testimonies of the only two policemen who declared in 2004, those who had the most vivid memories of what happened? Was that the reason why they did not appear at the oral trial?
We do not know. But Judge Bermudez, who boasted of knowing almost by heart the Summary, we do not know that he did anything to uncover this contradiction. Of course, if he had, it would probably have been more difficult to pronounce the blunt phrase: “there is no break in the chain of custody. The test is authentic »…
We remain, therefore, with the desire to know how I would have called this late transport of effects.

It is very unlikely that these recumbent cells will work as described by Dezcallar. The expert in Islam, Javier Jordan (2004: 185), made a more convincing description: “” Al-Qa’ida “favored the creation of dormant cells: individuals with a reduced involvement in the daily activities of the organization but willing to spend to the action at the time they are requested. Meanwhile they develop their lives in a normal way, and even in the manual of the “Jihad” they are recommended to carry out professions with social prestige to diminish the suspicions ».
Any resemblance to Leganés cells is mere coincidence. But, in addition, what Jordan is highlighting us is that the recumbent cells do not have that autonomy that the Director of the CNI refers to us. It’s common sense. If they are activated, it is because they have been “prepared”, they have been “trained” to take action at any time. But of course, this would mean having to demonstrate the connections they have with the global network or their local satellites.
As this was not the case of the El Chino band -not even the others immolated in Leganes, even if they had a more Islamist profile-, the concept of a sleeping cell had to be broadened with more lax criteria in order to include such atypical people. disconnected from the world of Jihad.

The document of “The Jihad”, according to the Norwegians, was published on December 10, 2003 on the Islamist website Global Islamic Media.190 It was a political plan, with a high “strategic” content, which aimed to provoke a rupture of the international coalition led by the US in Iraq and force the withdrawal of the occupation troops. To do this, he made an analysis of the weakest points of the coalition, with studies from countries such as England and Poland. But the highlight of the whole document is the breadth and detail with which it deals with what it considers the weakest link in the chain, the country that must be mercilessly beaten to provoke a break: Spain.
The emphasis placed on our country, to which he dedicates 8 pages out of the 47 that it contains, fitted like a ring in the thesis of the activation of the “dormant” cells. These were the threats:
“That is why we say that, in order to force the Spanish Government to withdraw from Iraq, the resistance must deliver painful blows to its troops, and that this be accompanied by an informative follow-up that clarifies the truth of the situation inside Iraq. The proximity of the date of the general elections in Spain in the third month of next year (March 2004) must be maximized.
We believe that the Spanish Government will not support more than two or three blows, at the most, before being forced to withdraw by popular pressure.

The RIE (Real Instituto Elcano) has played a very special role in the 11-M as supporter of the Official Islamist Version of 11-M, 197 through collaborators such as Haizam Amirah Fernández, Javier Jordán, Juan Avilés or Fernando Reinares, among others. The multiple contradictions on 11-M that have been unraveling the “parallel” researchers have never found the slightest echo within the immaculate walls of the Royal Institute. Paradigmatic is an article published by Javier Jordán (2004b) on March 15, 2004:
“But the truth is that the Spanish involvement in the conflict in Iraq had also increased the chances of suffering a terrorist action in our own territory. As reported by the Israeli researcher Reuven Paz, the Al Qaeda network published a book on “jihad” in Iraq in December 2003, where eight pages are dedicated to explicitly threatening Spain.

«Global Islamic Media, communication entity via Internet. It contains public and private web pages that few users access. Extracted from this medium have been found, studied and analyzed the following documents of the external memory of computer, USB, and the hard disk intervened in the debris of the floor of Leganés, related to planning and preparation with the attacks:
1.- Month of February of the year 2003; Apparently the cell, or one of its members, begins to collect information on artifact preparation and mujahidin formation.
2.- Month of September of the year 2003; The document “Jihad in Iraq, Hopes and Risks”, which was recovered by the Norwegian authorities and commented on in Annex 1, was apparently started.
3.- On 23-11-03, through Global Islamic Media the murders of the 8 members of the National Intelligence Center of Spain (C.N.I.) in Iraq are claimed.
4.- On date 3-12-03, apparently it is the date of preparation of the document “Message to the Spanish people” (translation by the expert translators proposed in the 4th expert) in which it is said that the attacks against members of the C.N.I. in Iraq they are a consequence of the Spanish aid given to the US in that country, as well as the principle of more attacks and pain ».

The Jihad in Iraq “and what we might consider his stepson,” The Message to the Spanish People, “are two strange documents that, although they did not manage to win the prize of intellectual authors of the attacks – as alleged activators of the sleeping local cells – , we must not deny the impetuous effort that many different instances made to make it happen. But as in so many things we have to know the fundamental thing: who wrote them and when.

Why was the tomb desecrated and the body of the GEO Francisco Javier Torronteras, q.e.p.d.? Was it wanted, perhaps, to eliminate the vetigios of the explosive used? Or was it, rather, an operation of dismissal, to demonstrate and remind the Spaniards how evil these Islamists were that they “avenged”, as the Official Version said, even of the dead? Why was not investigated, as the Ministry of the Interior had promised, nothing of this macabre affair?
Can anyone answer any of these questions satisfactorily?

But does the “Pre” have something to do with the “Post”? That is, those who planned and ordered the attacks, also planned their concealment and false imputation to Leganés cells? In principle, the opinion of the most authoritative voices in the matter, Fernando Múgica and Luis del Pino, is that there is no such relationship. The sloppy look perceptible in each and every one of the supervening tests that constitute the Official Version would be showing a degree of improvisation incompatible with any previous planning.

Múgica says that in the US there are more than 1,750 intelligences agencies and that some of them -of those that remain in the most absolute opacity- could be responsible for the attacks, to which there was a jihadist look:
“I believe that the attack is external to Spain, completely, that it is thought the 11-M because they are 6 months of 11-S, and that it is perfectly within that strategy of 11-S that is related to the 11-M . […] My thesis is that it is a real Islamist issue, that is, to use the Islamists for a global, ideological conflagration, which is what it was on 9/11 and then on 11-M ».
It seems difficult to understand that an ally of Aznar could do that task, but the thesis is that the US they are not guided in the key of the internal politics of other countries but attending to their own interests. From this point of view, E.E.U.U. he had his own choices in view, with a public opinion quite critical of the Iraqi adventure, especially since no weapons of mass destruction were found.
In any case, coming the theory of who comes can not be thrown out. Although the own Múgica (VEO 7, 25-03-11) continued maintaining something that does not fit with the turn of 180 degrees that gave in its perception of the attacks:
«I am going to say the last thing: I think that the one who did the attack did not do it so that he lost the PP but so that he won. That’s why on Thursday they planned to stop the entire ETA leadership. Sorry, on Friday [day 12], the next day they planned to stop the leadership of ETA ».

The silence, the fugitive attitude, the state of missing of the popular ones before the sovereignist attack, makes us suspect that in the “effective” defense of the unity of Spain -without purely verbal trompe l’oeil- the New PP “is neither expected nor expected ” If the king was planted in January 1981 (“we know where we are going and where we can not go”), today the words resonate, given the null reaction of all State institutions to the secessionist craving of the Catalan nationalists and Basques, they are univocal:
“TODAY WE DO NOT KNOW WHERE WE ARE, BUT YOU KNOW WE KNOW WHERE YOU CAN PASS”
That is the panorama. We have arrived at this. Blow to blow. And that nobody is surprised if around the corner they surprise us with another one. Who makes a basket makes a hundred. To continue taking it “raw” is not like having a population hit, scared and submissive.
In our hands is to prevent the History of Spain is written at the expense of the Spanish.

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