Ronin — Francisco Narla / Ronin by Francisco Narla

024C7E81-C43C-4110-B28E-EA1968E74AC6
Este autor me parece un autor más que sorprendente si con «Assur», novela ya comentada lo hizo, con esta vuelve a sorprender, una novela de aventuras, capa y espadas con el imperio nippon y las relaciones comerciales del imperio español, desde Filipinas, México, Madrid, Sevilla y la expedición japonesa por España, sin duda es un libro absorbente quizás al principio cuesta por la multitud de términos japoneses, pero es de agradecer esa exactitud, el hombre ola (Ronin) debe limpiar su nombre y prepárate a disfrutar de las andanzas de Saigo Hayabusa, Dámaso, Constanza, la batalla de Fushimi y los males de amores de la época, prepararos a disfrutar de esta novela que tiene todos los alicientes como juntó a la de Assur para disfrutar de grandes momentos y aprender y además el anexo final del autor encajando las piezas de la novela nos hace disfrutar de una gratificante obra.

Un libro que inició lento, con personajes que no me parecían sólidos; los villanos me parecían caricaturescos, especialmente Hortuño, pero poco a poco, el enorme y admirable trabajo de Narla mezclando una historia recóndita con una fantasía romántica pero épica, va levantando la novela para que las últimas doscientas páginas sean cautivantes. Reitero, contar esas pinceladas de historias que entremezclan España, Filipinas y Japón dan luz a sucesos que yo no conocía y se van encajando en los famosos hechos del Shogunato de Tokugawa después de Sekigahara, todo de una manera que al final, como otros libros del mismo autor, no se dejaban soltar. De todos los personajes, sin duda conmueve la historia de Saigo, muy propia de los ideales samurais que son parte del mito y lamento que no deja para una secuela dedicada al Ronin protagonista. ¿Por qué no cinco estrellas? El inicio, me pareció pone en riesgo que el lector se enganche y luego el personaje de Constanza me pareció plano donde sólo predominaba un romanticismo robótico, pero por lo demás, me pareció una excelente novela.
A comienzos del siglo XVII, dos hombres en extremos opuestos del mundo se encuentran paralelamente inmersos en una encrucijada: por un lado, el honorable samurái Saigō Hayabusa, derrotado tras una importante batalla en la que ha caído la fortaleza de su señor, se ve en la tesitura de renunciar a un suicidio honroso, acorde con sus valores éticos y morales,  para  cumplir la última orden de aquel al que sirve: ha de convertirse en un rōnin, un «hombre ola» que vagará por los caminos soportando la vergüenza de su nuevo rango con el único objetivo de descubrir quién fue el traidor que hizo posible la caída del castillo de Fushimi. A miles de kilómetros de distancia, en la corte española, se encuentra Dámaso Hernández de Castro, un valiente soldado al servicio de su majestad que cae enamorado perdidamente de una menina de la reina Margarita, la bella Constanza de Accioli. Este amor, aunque correspondido, se presenta imposible, dada la alta alcurnia de la muchacha, a la que no puede aspirar un pobre veterano de las guerras de Flandes; es por ello  que Dámaso, ayudado por su amigo Hortuño de Andrade, secretario del mismísimo duque de Lerma decide buscar fortuna en Manila para regresar algún día y ser merecedor de la mano de su amada… Aunque no se imagina que, desde antes de partir se han dado órdenes concretas para que no regrese jamás.
Aunque me decidí a leer esta novela principalmente por el marco histórico, lo que destaca en ella sobre todas las cosas es la construcción de sus dos personajes principales, en los que descansa casi toda la acción: Saigō y Dámaso, dos hombres provenientes de culturas completamente distintas, resultan ser más parecidos de lo que cabría esperar, teniendo ambos la honorabilidad como bandera. Para Saigō, el honor reside en dejar atrás todo lo que conoce y ama: su familia, su pueblo, su respetabilidad, a cambio de cumplir el último mandato de su daimyo, traicionado por otros señores feudales japoneses en plena guerra por hacerse con el control del país. Para Dámaso el honor es ser fiel a sí mismo a pesar de las dificultades que se atraviesen en su camino: aunque tenga que ir a la otra punta del mundo para conseguir la posición social que le permita ser aceptado por el padre de su amada, Dámaso intentará mantener en lo posible su integridad moral, aunque a medida que pasa el tiempo se va dando cuenta de que una mano negra conspira para que no pueda volver. Cuando Saigō y Dámaso por fin coinciden, asistiremos a la forja de una poderosa amistad más allá de las diferencias culturales y de las barreras idiomáticas: estos dos hombres, introspectivos y solitarios a su pesar quedarán unidos por una lealtad que traspasará fronteras y que generará momentos realmente épicos y  emotivos. El otro personaje que destacaría sobre los demás sería el de Constanza, el interés romántico de Dámaso, una muchacha enamorada que podría haber sido caracterizada como la típica heroína insulsa, pero a la que el autor le da otra dimensión, dibujando a una mujer soñadora pero valiente y con carácter, con la que simpatizaremos rápidamente. El antagonista de la historia, Hortuño, sí que creo que abunda en el cliché, quizás porque me han parecido demasiado livianas las motivaciones que lo llevan a ir contra Dámaso, aunque me ha resultado un personaje interesante para conocer el ambiente corrupto que campaba por la Monarquía Hispánica en aquel entonces y que parece que aún no nos ha abandonado…

Rōnin es una pedazo de novela en toda la extensión del término: no sólo es un buen tocho de casi 900 páginas sino que todo en ella está pensado a lo grande: múltiples escenarios que dan prácticamente la vuelta al mundo, muchos personajes secundarios (de los cuales algunos se acaban perdiendo en la historia), enorme trabajo de documentación… Eso tiene sus cosas buenas y malas: para los amantes de la novela histórica es un auténtico placer adentrarse en el universo planteado por Francisco Narla, con sus vericuetos bien estudiados y fortalecidos por una prosa sólida que, además, incita a seguir leyendo, pues resulta amena, sencilla y vibrante… Pero quizás a aquellos lectores a los que no les vaya demasiado el género no les termine de convencer la ambición de este libro, con un detallismo que puede pecar de exagerado al describir y explicar diferentes aspectos del contexto y la trama sin quedarse en la mera superficie. La novela se divide en capítulos cortos que le dan bastante agilidad a la trama y estos, a su vez, están agrupados en once magari, que son los movimientos de cada contrincante en el tradicional juego japonés del go y cuyos títulos tienen muchísimo que ver con cada nueva etapa o revés en la vida de Saigō y de Dámaso. Quizás resulten un poco liosos los saltos argumentales que se producen entre la trama «europea»  y la trama «japonesa», pero todo se resuelve con un excelente trenzado de una historia que acaba confluyendo apropiadamente, para alegría del lector. El ritmo de la narración va siempre en aumento, hasta que llega un punto intermedio en el que se mantiene a velocidad crucero, con un pulso sostenido que parece  que no va a ir a más… Pero las últimas 150 o 200 páginas son realmente vertigionosas,  dotando a la acción de una dosis extra de vitalidad que nos impide querer salir del escenario: todos los elementos que han ido desarrollándose por separado han convergido; es hora de dejarse arrastrar por la vorágine de sensaciones que propone al autor sin ningún tipo de cortapisas.

———————————————

This author seems to me an author more than surprising if with «Assur», novel already commented did it, with this again to surprise, a novel of adventures, cape and swords with the empire nippon and the commercial relations of the Spanish empire, from the Philippines, Mexico, Madrid, Seville and the Japanese expedition through Spain, it is certainly an absorbing book perhaps at first it costs for the multitude of Japanese terms, but it is to be appreciated that accuracy, the wave man (Ronin) must clear his name and get ready to enjoy of the adventures of Saigo Hayabusa, Damaso, Constance, the battle of Fushimi and the evils of love of the time, prepare to enjoy this novel that has all the attractions as it joined the Assur to enjoy great moments and learn and also the final annex of the author fitting the pieces of the novel makes us enjoy a rewarding work.

A book that started slowly, with characters that didn’t seem solid to me; the villains seemed to me cartoons, especially Hortuño, but little by little, Narla’s enormous and admirable work mixing a recondite story with a romantic but epic fantasy, is raising the novel so that the last two hundred pages are captivating. I reiterate, telling those brushstrokes of stories that intermingle Spain, the Philippines and Japan give birth to events that I did not know and are fitting into the famous facts of the Tokugawa Shogunate after Sekigahara, all in a way that in the end, like other books of the same author, they wouldn’t let go. Of all the characters, it certainly moves the story of Saigo, very typical of the samurai ideals that are part of the myth and regret that does not leave for a sequel dedicated to the protagonist Ronin. Why not five stars? The beginning, it seemed to me, puts the reader at risk and then the character of Constance seemed flat to me where only a robotic romanticism predominated, but otherwise, it seemed an excellent novel.
At the beginning of the 17th century, two men at opposite ends of the world find themselves in parallel at a crossroads: on the one hand, the honorable samurai Saigō Hayabusa, defeated after an important battle in which the strength of his lord has fallen, is seen in the attitude of renouncing an honorable suicide, in accordance with his ethical and moral values, to fulfill the last order of the one he serves: he must become a rōnin, a «wave man» who will roam the roads enduring the shame of his new rank with the sole objective of discovering who was the traitor who made possible the fall of Fushimi Castle. Thousands of kilometers away, in the Spanish court, is Dámaso Hernández de Castro, a brave soldier in the service of his majesty who falls madly in love with a girl of Queen Margarita, the beautiful Constance of Accioli. This love, although reciprocated, is impossible, given the high level of the girl, to which a poor veteran of the Flanders wars cannot aspire; That is why Dámaso, helped by his friend Hortuño de Andrade, secretary of the Duke of Lerma himself decides to seek fortune in Manila to return one day and be worthy of the hand of his beloved … Although he does not imagine that, since before They have given concrete orders to never return.
Although I decided to read this novel mainly because of the historical framework, what stands out in it above all things is the construction of its two main characters, on which almost all the action rests: Saigō and Dámaso, two men from cultures completely different, they turn out to be more similar than one would expect, with both being honorable as a flag. For Saigō, the honor lies in leaving behind everything he knows and loves: his family, his people, his respectability, in exchange for fulfilling the last mandate of his daimyo, betrayed by other Japanese feudal lords in full war to gain control from the country. For Dámaso the honor is to be true to himself despite the difficulties that are in his way: although he has to go to the other side of the world to get the social position that allows him to be accepted by the father of his beloved, Damaso He will try to maintain his moral integrity as much as possible, although as time passes he realizes that a black hand conspires so that he cannot return. When Saigō and Dámaso finally coincide, we will attend the forging of a powerful friendship beyond cultural differences and language barriers: these two men, introspective and lonely in spite of themselves, will be united by a loyalty that will cross borders and generate moments Really epic and emotional. The other character that would stand out from the others would be Constanza, the romantic interest of Damaso, a girl in love who could have been characterized as the typical insulting heroine, but to whom the author gives another dimension, drawing a dreamy woman but brave and with character, with which we will sympathize quickly. The antagonist of the story, Hortuño, I think it abounds in the cliché, perhaps because I have found the motivations that lead him to go against Damaso to be too light, although it has been an interesting character to me to know the corrupt environment that rages through the Hispanic monarchy at the time and it seems that it has not yet abandoned us …

Rōnin is a piece of novel in all the extension of the term: not only it is a good billet of almost 900 pages but everything in it is thought in a big way: multiple scenarios that practically go around the world, many secondary characters (of the which some end up being lost in history), huge documentation work … That has its good and bad things: for lovers of the historical novel it is a real pleasure to enter the universe posed by Francisco Narla, with its well-studied vericuetos and strengthened by a solid prose that also encourages reading, because it is enjoyable, simple and vibrant … But perhaps those readers who do not fare too much genre do not finish convincing the ambition of this book, with a detail that can sin an exaggeration when describing and explaining different aspects of the context and the plot without remaining on the surface. The novel is divided into short chapters that give the plot quite agility and these, in turn, are grouped into eleven magari, which are the movements of each opponent in the traditional Japanese game of go and whose titles have a lot to do with every new stage or setback in the life of Saigō and Dámaso. The plot jumps that occur between the «European» plot and the «Japanese» plot may be a bit messy, but everything is solved with an excellent braiding of a story that ends up properly converging, to the reader’s joy. The rhythm of the narration is always increasing, until it reaches an intermediate point where it is maintained at cruising speed, with a sustained pulse that seems that it will not go further … But the last 150 or 200 pages are really dizzying, giving the action an extra dose of vitality that prevents us from wanting to leave the stage: all the elements that have been developing separately have converged; It is time to get carried away by the whirlwind of sensations that he proposes to the author without any type of clippers or probs to reading.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.