Trilogía de Nueva York — Paul Auster / The New York Trilogy by Paul Auster

Esta novela se compone de 3 historias dentro del libro, la primera de ellas es ciudad de cristal, la que más me gusta donde el propio Auster como el maestro del suspense inglés aparece en la novela, y una investigación Stillmann, un detective Danny Quinn pero que Paul Auster y sobre las pinceladas sobre el Quijote, Cervantes … Sin embargo Fantasmas me parece la peor de todas no me acaba de enganchar para acabar con habitaciones cerradas y ver de la incoherencia parcial del escrito en una interesante novela además de un bien merecido homenaje al género negro que aquí fue denostado y tiene maestros y el cierre de la trilogía con el nexo de Henry Dark y Dany Quinn sin duda hace cerrar el nexo de unión de las historias en el mismo libro.

Creo que este fue mi primer encuentro con Paul Auster, un hombre que conocí a través del culto de los 1001 libros para leer antes de morir. Antes de eso, era vagamente consciente de Auster y su peculiar estilo de literatura de incitación al amor / asco que tenía amigos alternativamente furiosos o desvanecidos, pero nunca me había molestado en ir a ver de qué se trataba todo este alboroto.
Resulta que me encantó esto, una vez que había progresado más allá de las primeras cuarenta páginas. Durante las primeras cuarenta páginas, ya había tachado el libro con rudeza como “arty-wank”, pensando para mí mismo: “Oh, Dios mío, parece que está entrando en territorio de lanzamiento pretencioso”. Cuando digo que entrando, me refiero a acercarme a la puerta marcada como un lanzamiento pretencioso y romper con un ariete hecho con copias pegadas de The Body Artist por Don DeLillo, luego pasar por encima de los restos de la puerta y caminar hacia el centro de la puerta. espacio para pararse en el podio de arty-toss-bollocks mientras agita sus brazos sobre su cabeza … pero no, resulta que todo está bien.

Excelente trilogía, un estudio sobre lo observado y el observador en una especie de formato de círculos claustrofóbicos cada vez más decrecientes que hizo girar mi pequeña mente, pero en el buen sentido, como el equivalente literario de un dibujo de MC Escher. En un giro completo, tuve que sacar el libro del palomar de arty-wank y darle un pequeño abrazo. Esto fue seguido por mí y luego salí a comprar casi todos los libros de Paul Auster. No puedo pensar por mi vida por qué tampoco me he molestado en revisar más de ellos. Este merece un lugar en los 1001 libros para leer antes de morir en la lista, simplemente no dejes que las primeras cuarenta páginas te engañen.

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This novel is composed of 3 stories within the book, the first of which is Crystal City, the one I like most where Auster himself as the master of English suspense appears in the novel, and a Stillmann investigation, a detective Danny Quinn but Paul Auster and about the brushstrokes about Don Quixote, Cervantes … However, Ghosts seems to me the worst of all, I have not just been hooked to finish with closed rooms and see the partial incoherence of the writing in an interesting novel as well as a good well-deserved homage to the black genre that was reviled here and has masters and the closing of the trilogy with the nexus of Henry Dark and Dany Quinn undoubtedly closes the link between the stories in the same book.

I think this was my first encounter with Paul Auster, a man who I met through the cult of the 1001 books to read before you die list. Prior to that I was vaguely aware of Auster and his peculiar brand of love/loath inciting literature which had friends alternatively raging or swooning, but had never bothered my arse to go and see what all the fuss was about.
Turns out I rather loved this – once I had progressed beyond the first forty pages. For the first forty pages I’d already rather rudely pigeon-holed the book as “arty-wank”, thinking to myself, Oh dear this looks like it is entering into pretentious toss territory. When I say entering I mean approaching the door marked pretentious toss and busting its way in using a battering ram made out of glued together copies of The Body Artist by Don DeLillo, then stepping over the wreckage of the door and striding to the middle of the room to stand on the podium of arty-toss-bollocks while waving its arms over its head….. but nope, turns out it’s all good.

Excellent trilogy, a study on the watched and the watcher in a sort of claustrophobic ever decreasing circles format which made my tiny mind spin, but in a good way, like the literary equivalent of an MC Escher drawing. In a complete about turn I then had to remove the book from the arty-wank pigeon hole and give it a little hug. This was followed by me then going out to purchase pretty much all of Paul Auster’s books. Can’t think for the life of me why I’ve not bothered to review more of them on Goodreads either. This one is deserving of a place on the 1001 books to read before you die list – just don’t let the first forty pages fool you.

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